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La mujer le pone los cuernos a la comedia romántica

Una nueva generación de guionistas y directoras han cambiado la figura femenina en las películas. Adiós a la mujer como objeto de deseo, demos la bienvenida a mujeres reales y actuales

Foto: Amy Schumer junto a Bill Hader en un fotograma de 'Y de repente tú' (Universal)
Amy Schumer junto a Bill Hader en un fotograma de 'Y de repente tú' (Universal)

“La mujer más graciosa del universo”, así rezaba el titular que la revista GQ dedicaba a Amy Schumer con motivo del estreno en EEUU de Y de repente tú (Trainwreck). Y allí estaba ella, la cómica irreverente y deslenguada haciendo una felación a un sable láser en la portada de una de las publicaciones más importantes demostrando que una nueva mujer ha llegado a Hollywood dispuesta a triunfar y derribar todos los estereotipos existentes en una industria fundamentalmente machista. Hablamos de Schumer, pero también de Lena Dunham, Tina Fey, Amy Poehler o Melissa McCarthy, cómicas que se alejan del canon de belleza habitual del cine norteamericano pero que han conectado con el público gracias a una máxima fundamental: son mujeres de verdad.

Se acabó que ellas sean princesitas desvalidas, ahora ellas mandan, dicen tacos, follan con quien quieren y cuando quieren y es su punto de vista el que las películas toman. Son irónicas y con muy mala baba, pero se las coge cariño. Esta generación ha puesto patas arriba la comedia romántica, le ha puesto los cuernos y se ha ido con un humor mucho más inteligente (aderezado con brochazos de trazo grueso).

Con estos mimbres Schumer se ha descubierto como un monstruo de la comedia en Y de repente tú, su salto al cine tras triunfar con su serie Inside Amy Schumer. Ella se encarga de escribir un guion dirigido y producido por el gran promotor de este cine que ha creado una nueva figura femenina, Judd Appatow. A él le debemos también La boda de mi mejor amiga, punto de inflexión en este nuevo género que es la comedia adulta protagonizada por mujeres y la serie Girls, escrita y coordinada por Lena Dunham.

Estas mujeres son muy feministas y abanderan a la mujer actual sin ningún adornoTodas estas películas y series tienen algo en común. A cargo del guion, y muchas veces la dirección, se encuentran ellas mismas, o en su defecto mujeres que han originado una voz nueva, una opinión que comparte Núria Valls, productora española que este año ha trasladado el espíritu de esas películas a nuestra industria con Cómo sobrevivir a una despedida. “Creo que estas mujeres están más comprometidas con la actualidad y se han convertido en voces muy representativas de la mujer actual. Muestran abiertamente la realidad de la mujer y lo llevan todo a un terreno que no está idealizado. Son muy feministas y abanderan a la mujer actual sin ningún adorno”, explica Valls a El Confidencial.

Esta nueva representación se ha convertido en un fenómeno de masas y estas películas son capaces de recaudar más de 100 millones de dólares en EEUU, demostrando que el cine protagonizado y realizado por mujeres es igual de taquillero, a pesar de que los estudios sigan mostrando una aplastante mayoría de cine masculino. Núria Valls coincide en que una de las claves de estos títulos es que el equipo está mayoritariamente compuesto por mujeres. “Cuando tienes un equipo donde hay muchas mujeres se nota esa voz. Ahora hay más mujeres directoras, productoras y guionistas, pero aun así somos muy poquitas, y en los equipos técnicos es complicado encontrar, por ejemplo, directoras de fotografía”, añade.

La nueva mujer que ha nacido en el cine también está empezando a viajar a otras cinematografías y este año en España dos directoras, Leticia Dolera y Manuela Moreno, han realizado dos películas protagonizadas por mujeres actuales y modernas que hasta ahora eran una excepción de nuestra industria.

El sexo y la mujer

El sexo es otra de las constantes en este cine. Si en las comedias románticas de los 90 todo se ventilaba en un encuentro platónico solucionado con una elipsis, en estas películas se habla de ello (y se muestra), mucho, algo que hasta ahora estaba reservado para personajes masculinos. “Antes esto era cosa de hombres pero gracias a la comedia americana hemos visto que la mujer ya puede hablar de sexo libremente sin que se considere grotesco. Esto ocurría en la vida real, pero no se había trasladado a la pantalla”, analiza Valls.

Para Manuela Moreno hay un antes y un después de comedias como La chica más dulce o series como Sexo en Nueva York, que “demuestran la realidad de cómo hablamos las mujeres en la intimidad sobre sexo, sin tapujos y con humor” y cree que este cambio es simplemente “trasladar la realidad a la pantalla".

La directora, que ya prepara su segundo largometraje (Rumbos, de la mano de Atresmedia cine), cree que en España tenemos la suerte de contar con un Pedro Almodóvar que ya plasmó a mujeres de verdad, aunque considera que sí que hay una nueva generación de directoras con una “mirada femenina”, que vienen a llenar un vacío de nuestro cine: “la comedia siempre ha estado vinculada al género masculino y las mujeres tenemos una forma de hacer humor muy brillante e igual de bueno”.

La comedia siempre ha estado vinculada al género masculino y las mujeres tenemos una forma de hacer humor muy brillante e igual de buenoLo que Moreno no comparte es que el hecho de que una película sea dirigida por una mujer la convierta en exclusividad de un público femenino, además destaca que hay directores como Rodrigo García que “reflejan con mucha verdad y sutileza el universo femenino”. A pesar de la aparición de esta tendencia todavía queda mucho por hacer por la igualdad en la industria, también en la española, donde Núria Valls cree que hace falta un Judd Appatow que, con su apoyo, consiga que este cine se haga mainstream y se dé cabida a esta nueva mujer que ha acabado de un guantazo con las Meg Ryan que dominaban hace años las salas de cine.

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