aniversario de 'the rocky horror picture show'

'The Rocky Horror Picture Show": cuarenta años desvirgando espectadores

La mítica película sigue más viva que nunca y celebra su cumpleaños con una 'audience participation' en el Teatre del Raval y su versión en karaoke en el Teatro Fígaro

Foto: Una de las escenas más famosas de la mítica película
Una de las escenas más famosas de la mítica película
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"Un virgen es -entre otras cosas- alguien que nunca ha visto The Rocky Horror Picture Show en el cine con participación. Verla en vídeo o por la tele -toda una proeza- no vale; eso sólo es masturbación. Puede ser divertido y hacer que te corras, pero no es sustitutivo de lo otro". Esta definición del club de fans español de la película es perfecta para explicar por qué 40 años después The Rocky Horror Picture Show se ha convertido en una película de culto, es una de las más exhibidas de la historia y tiene tras de sí un movimiento mundial que convierte su visionado en un auténtica fiesta interactiva.

En 1973 se estrenaba en el Royal Court de Londres The Rocky Horror Show, una obra de teatro musical con guion de Richard O'Brien (también dio vida a Riff Raff) y dirección de Jim Sharman. Tres años después, y tras el éxito en el circuito alternativo londinense, 20th Century Fox encargó la película. The Rocky Horror Picture Show se estrenó el 14 de agosto de 1975 en Londres (a España llegaría el 6 de febrero de 1978) y desde entonces no ha dejado de proyectarse en los cines de todo el mundo acompañada de un espectáculo con actores (el cast) que redondean la proyección y un público muy participativo que canta, grita los diálogos a la pantalla, tira arroz, hace sonar carracas o dispara agua con pistolitas de playa (los props, el kit que se le da al inicio). Estas audience participation son el secreto de juventud del universo transilvano.

Es una película de culto, en el mejor sentido de la palabra, y una película freak, en el mejor sentido de la palabra. Es una extraordinaria mala película Tanto es así que, por ejemplo, en Nueva York todos los viernes y sábados se proyecta la película (con show incluido) en los cines Bow Tie de Chelsea. El viernes pasado se hizo por todo lo alto -y en silencio, con cascos- en el Lincon Center, pero los fastos también llegan con una gira del musical que recalará en Londres con once funciones en septiembre en el Teatro Playhouse (en los cines Proyecciones y Manoteras de Madrid y los cines Las Rozas se podrá ver en directo el 17 de septiembre), que contará con la presencia de O'Brien como narrador, como ya hiciera en Nueva Zelanda y Australia. Y Fox ha anunciado que está preparando una serie, según Variety.

En España el fenómeno comenzó a tomar fuerza hace una década aproximadamente y regularmente se puede asistir a una audience participation en Madrid o Barcelona. Con motivo del aniversario, desde hoy y hasta el sábado el Teatre del Raval acogerá The Rocky Horror Dramakuin Show, evento que lleva todo el año en el Teatro del Arte y que en octubre volverá para reponerse una vez al mes. Además, mañana Sing Along también proyectará el film en el Teatro Fígaro para celebrar su cumpleaños.

Si alguien no ha visto The Rocky Horror Picture Show, sólo vamos a decir que es una película de serie B que pretende parodiar/homenajear al cine clásico de terror con buenas dosis de rock and roll, sexo y ciencia ficción, pero el consejo estaba en el primer párrafo. Mejor verla en una audience participation porque la película en sí es una locura sin pies ni cabeza que requiere de amigos, jolgorio y predisposición. No se disfruta (ni baila igual) Time Warp en soledad -canción que, por cierto, se añadió en los ensayos del musical porque veían que faltaba un número de baile- ni es tan redonda sin seguir ese guion paralelo que millones de fans gritan a la pantalla. 

"Es una película de culto, en el mejor sentido de la palabra, y una película freak, en el mejor sentido de la palabra. Es un emblema. Una extraordinaria mala película y una película extraordinariamente loca que conecta con una parte muy gamberra e iconoclasta sobre el cine, la sociedad, cómo vestimos o interactuamos entre nosotros. Por eso tiene un público tan fiel", asegura Fernando de Luis-Orueta, periodista y productor de Sing Along.

"La película vista proyectada sin más es una ida de olla. No tiene sentido. Se ha convertido en una película de culto gracias a los fans. Eso es lo que ha aportado al cine, además de darle a Tim Curry el papel de su vida (Frank N Futher), demostrar que el público puede con todo, porque fue una peli que en 1975 fue un fracaso pero que sigue viva gracias a los fans", dice Virginia Rodríguez, productora y actriz en The Rocky Horror Dramakuin Show.

"Los fans de Rocky siempre han reivindicado que fueron ellos quienes inventaron eso de ir al cine a cantar con la película, aunque en Rocky cantar es lo de menos casi, es una anécdota. Ver Rocky es un rito más que otra cosa, una ceremonia y una experiencia que va mucho más allá de lo cinematográfico", añade Fernando. "Lo más fascinante es el guion paralelo. El público va gritando y anticipando lo que pasa y crea un diálogo paralelo con los personajes. Es único y una experiencia que no tienes en ningún otro acontecimiento escénico, porque esto va mucho más allá de lo cinematográfico", afirma. 

Virginia reconoce que lo primero que vio fue la obra en 2001 en Broadway con Luke Perry (¿recuerdan Sensación de Vivir 90210?) sobre las tablas -son muchos los actores conocidos que han interpretado el musical o el cast de la proyección como Russel Crowe o Joan Jett- y se preguntaba por qué gritaba la gente en el teatro. Después fue a ver el show a un cine y entró de lleno. "Me compré la BSO, el libro y en 2006, cuando regresé a España, me enteré que se hacía en Madrid y me sorprendió porque no era nada conocida aquí", cuenta.

Así fue como descubrió el espectáculo que hacía Susana Guerrero, Dramakuin, por distintos bares de Madrid. De público pasó a ser Columbia y después Janet, hasta que el año pasado junto a Rocío Lantigua y Javier Fernández del Amo tomaron el relevo en la producción del espectáculo. Touch me y los chapoteos en la piscina después de la orgía, confiesa, son sus dos momentos favoritos. 

Cinco semanas que se convirtieron en 40 años

"Nadie esperaba que tuviera más de cinco semanas de vida", explicaba el propio O'Brien en The Guardian con motivo del aniversario de la obra de teatro. Venía de hacer Jesucristo Superstar con Sharman, cuando a este le pidieron otra obra para el Royal Court. Una noche le enseñó a Sharman y al compositor Richard Hartley, Sciencie Fiction/Double Feature (la canción de los títulos de crédito que cantan esos carnales labios rojos) y Hot Patootie y así nació el musical. "Me encantaban las películas de serie B, el rock and roll y el glamour, así que pensé que podía hacer una parodia -o un homenaje- a todas esas cosas", cuenta.

Parte del cast de 'The Rocky Horror Dramakuin Show'
Parte del cast de 'The Rocky Horror Dramakuin Show'

El hito fue la llamada de Hollywood. "Fue sorprendente que la industria del cine estadounidense nos lo comprara: allí estábamos con una obra alternativa que ni siquiera había pasado por el West End y no sólo nos permiten convertirla en película sino que con todos sus actores y Jim como director. La única condición fue que incluyéramos a algunos actores estadounidenses. Por eso, Barry Bostwick y Susan Sarandon hacen el papel de Brad y Janet", prosigue. Ellos son la remilgada pareja protagonista que aparecerá en la mansión encantada del doctor Frank N Futher, un científico travesti que esa noche presenta en la convención anual del planeta Transexual, de la galaxia Transilvania, a Rocky, el amante que se ha creado.

The Rocky Horror Picture Show se rodó en un antiguo edificio cerca del Hammer House of Horror Studios durante seis semanas, costó 1,2 millones de dólares y está trufada de guiños a Frankestein, King Kong, Drácula o El mago de Oz. O'Brien cuenta, entre otras anécdotas [épico tuvo que ser el momento en el que en pleno rodaje los actores descubrieron que el cadáver de Eddie estaba bajo la mesa del comedor], que fue la primera película para todo el elenco, excepto para Sarandon. "Es imperfecta, no hay duda de eso. Pero eso le ha permitido ser un poco kitsch, creo. Los defectos son parte de su calidad", asegura su creador. Y parte de su mito y responsables de que hoy, 40 años después, la legión de transilvanos siga estando más viva y caliente que nunca.

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