El peor año de la taquilla española en el último cuarto de siglo
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crisis del cine en 2013

El peor año de la taquilla española en el último cuarto de siglo

Los primeros avances de la recaudación certifican que 2013 será el segundo peor año de la historia de los cines españoles

placeholder Foto: 'Los juegos del hambre: en llamas', mejor apertura de 2013 en España
'Los juegos del hambre: en llamas', mejor apertura de 2013 en España

La taquilla del cine español lleva cayendo en picado desde el 1 de enero. Ahora, tras meses y meses de negros augurios, ha llegado el momento de afrontar la cruda realidad. A falta de unas semanas para que se cierre el año, la dimensión del tortazo se mide en cifras: hay que remontarse a 1988, el peor año de la historia del cine en España, para encontrar un año en el que se vendieran menos entradas que en 2013. Un cuarto de siglo después, se vuelve a tocar fondo.

Según la previsión realizada por Juan Herbera, analista de referencia de la taquilla española, en 2013 se venderán 77 millones de entradas que dejarán en taquilla unos 500 millones de euros. Todo si en diciembre se mantiene la actual bajada global de un 18% respecto al año anterior.

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Eso sí, por mucho que el espectador vuelva al cine los próximos días, la recaudación de 2013 ya no hay quién la salve. En otras palabras: el trompazo de 2013 es tan grande que no hay Fiesta del Cine que lo arregle.

La cuota de pantalla del cine español se situaría en torno al 13%. Otro mal dato. En 2012, impulsada por el fenómeno popular de Lo imposible, la cuota fue del 19,5%.

Hasta el fondo

El número de entradas de cine vendidas en España lleva cayendo desde hace una década: 143,93 millones (2004), 127,65 (2005), 121,65 (2006), 116,93 (2007), 107,81 (2008), 109,99 (2009), 101,60 (2010), 98,34 (2011), 94 (2012) y (posiblemente) 77 millones (2013). Por tanto, el cine en España ha perdido (casi) la mitad de sus espectadores en diez años.

Los 500 millones de euros que se recaudarán en 2013 contrastan dolorosamente con los 638 millones de 2012

Las cifras de recaudación también se las traen. Los alrededor de 500 millones de euros que se alcanzarían en 2013 contrastan dolorosamente con los 678 millones de 2010, los 661 millones de 2011 y hasta los 638 millones de 2012.

Para entender la dimensión del colapso hay que trasladarse a mitad de los años ochenta. Cuando el cine en España sufrió su otra gran crisis impulsada por factores tecnológicos, como la popularización de los vídeos, y sociales, como los cambios en los hábitos audiovisuales. Aunque quizás lo correcto sería decir que la proliferación de videoclubs no hizo más que agudizar una crisis que venía de lejos: entre 1970 y 1988 el cine en España perdió el 70% de las pantallas y el 75% de los espectadores, según datos de la Fundación Autor.

Lo crean o no, los cines españoles despacharon 330,9 millones de entradas en 1970, cuatro veces más que en 1988 y 2013. En 1968 los españoles iban 11,3 veces al cine al año. Hoy van dos veces al año.

Crisis cíclica

La buena noticia es que los cines españoles lograron salir del agujero de los ochenta de un modo inesperado. En efecto, las crisis de espectadores también son cíclicas. Flashback noventero: esa década explotó en España el ocio familiar vinculado a los centros comerciales. La multiplicación de multicines en las grandes superficies hizo que aumentará el número de pantallas por primera vez en muchos años.

Ir al multicine del centro comercial con los chiquillos se puso de moda en los años noventa. Un modelo de éxito que tocó techo a mitad de la pasada década y ahora también está en crisis.

El fenómeno de los centros comerciales sacudió de nuevo las cifras de asistencia: 69,6 millones de espectadores (1988), 78,1 (1989), 78,5 (1990), 79,1 (1991), 86,3 (1992), 87,7 (1993), 89,1 (1994), 94,6 (1995) y 104,3 (1996). Desde entonces el dato fue subiendo hasta que tocó techo con los 146,8 millones de espectadores de 2001, la mejor cifra desde 1983.

En 1970 había en España 6.911 pantallas. Se tocó fondo con las 1.607 de 1992. La cifra subió otra vez hasta las 4.390 de 2005. Desde entonces está bajando. Ahora estamos por debajo de las 4.000 y en plena caída impulsada por la pérdida de espectadores y la dificultad económica de afrontar la obligatoria reconversión digital. La corrección a la baja puede ser de órdago en 2014.

Conclusión: el cine en España vive una crisis estructural agudizada en los últimos meses. Factores que explicarían la fuga de espectadores: irrupción de un nuevo paradigma tecnológico (internet y el mundo digital), cambios en los hábitos de ocio de los espectadores (descargas, ordenador, cine en casa), crisis económica que ha afectado los ingresos y el consumo de los españoles, subida del precio de las entradas y drástico aumento del IVA en septiembre de 2012. La tormenta perfecta.

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