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Ma Jian, escritor disidente: "China no entrará en acción, pero sí está ayudando a Rusia"
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Entrevista

Ma Jian, escritor disidente: "China no entrará en acción, pero sí está ayudando a Rusia"

Este autor chino lleva treinta años fuera de su país, donde le han prohibido la entrada y la publicación de sus libros, siempre muy críticos con el régimen comunista

Foto: El escritor chino Ma Jian (Archivo del autor)
El escritor chino Ma Jian (Archivo del autor)

Ma Jian lleva treinta años viviendo fuera de China, pero nunca ha abandonado su país. Ni el idioma chino en el que todavía se expresa aunque resida ya desde hace tiempo en Londres. Su mujer le traduce y él sigue así manteniendo la ligazón con el gigante asiático. Después de un periplo de exilio que también le llevó a Hong Kong recaló en Reino Unido donde este antiguo periodista se dedicó a mostrar su rabia hacia el Partido Comunista Chino a través de sus novelas. En España ya tiene tres publicadas, la última 'El sueño chino' (Literatura Random House), una pesadilla orwelliana en la que aparece una Agencia del Sueño Chino para controlar los recuerdos y fabricar momentos felices. Y cuidado porque esta agencia existe en la realidad.

El escritor se ofrece en esta entrevista por zoom -la única que ha dado en España- desde su casa de Londres para charlar sobre la novela, la reciente pandemia y los ejercicios de control y la convulsa actualidad que también, aunque todavía no haya habido muchos signos, toca a su país natal.

placeholder 'El sueño chino', de Ma Jian
'El sueño chino', de Ma Jian

PREGUNTAS: En el prólogo dice que escribió esta novela desde la rabia que le provoca su país por lo que hace el régimen comunista desde 1949. ¿La escritura de esta novela ha mitigado esta rabia?

RESPUESTA: Nací en 1957 en la provincia de Quingdao. Cuando tenía 7 años pasaba hambre todos los dñias. En los años sesenta iba con mi madre iba a las zonas rurales a pedir comida. Y en el camino veíamos muchos muertos, los cuerpos, los cadáveres. A los 14 años ocurrió la Revolución Cultural y experimenté en carne viva cómo mis profesores fueron castigados por sus propios alumnos. Y algunos de ellos fueron asesinados por sus alumnos. Mis vecinos tuvieron también muy malas experiencias por lo que decidimos abandonar nuestra casa. Es decir, mi crecimiento va a la par que el del Partido Comunista de China y mis recuerdos son muy malos.

A través de 'El sueño chino' quería presentar mis recuerdos de infancia a todo el mundo. De hecho, cuando lo escribí ya tenía más de 60 años y toda la memoria de mi infancia tiene un contraste muy fuerte con la vida real de la China actual. Pero la historia a veces es sorprendentemente igual. Estamos repitiendo muchas cosas del pasado. Por ejemplo, lo que ocurrió en la Revolución Cultural fue que la gente delataba a los demás, y hoy en día se sigue repitiendo lo mismo bajo el eslogan del Sueño Chino. El Partido Comunista intenta que la gente se olvide la historia real de China y está repitiendo los mismos males del pasado.

P: El régimen chino dura ya más de setenta años. ¿En qué punto están sus dirigentes para tener que crear agencias como la del Sueño Chino? En sus novelas mezcla ficción y realidad y aunque no existen los chips para modificar los recuerdos esta Agencia del Sueño sí existe de verdad.

R: Con la mezcla de la ficción y la realidad yo quiero presentar al lector la China actual, pero, por otro lado, una China imaginaria a través de las mentiras dichas por el Partido Comunista. Por ejemplo, la Agencia del Sueño Chino se llama de forma distinta según la provincia, pero una cosa que es real es que en cada pueblo, por muy pequeño que sea, el edificio donde está esta agencia siempre es impresionante, gigantesco, y si comparamos con la población de ese pueblo y la gente que trabaja ahí, nos sorprenderíamos con lo que están haciendo. Nos preguntamos que a lo mejor se encargan de la limpieza de las calles o de la censura de todos los post y artículos en Internet, pero realmente no sabemos lo que están haciendo.

"Lo que hace el presidente Xi Jinping es una muestra cien por cien de totalitarismo y ahora mismo es un dictador"

P: ¿Cómo puede el pueblo chino salir del sueño chino?

R: Como escritor no puedo hacer nada, solo describir y explicar qué es lo que está pasando a través de mis obras. Y lo que está pasando es realmente muy difícil de cambiar porque nos cuesta muchísimo ver la verdad. Por ejemplo, en Internet salió una noticia sobre una madre que dio a luz a ocho hijos. Esto va en contra de la ley de planificación familiar. Pero el pueblo pequeño donde vive esta mandre tiene todos los caminos cortados y ningun periodista tiene acceso a esa aldea, por lo que no se puede saber en realidad qué ha pasado ahí. Así que con este libro yo lo que quiero es lanzar un mensaje de esperanza de que esto que cuento sí es la realidad. Uno de los objetivos de la literatura es decir la verdad al 100%, cómo es la sociedad, el ambiente que nos rodea. Y con ello invitas al lector a que se haga las mismas preguntas. Pero mi libro también tiene sus límites porque aunque se ha publicado en China solo ha sido en Taiwan. Sin embargo, creo en el poder de los libros. Al menos podemos memorizar qué es lo que ha pasado para no olvidarlo.

P: Esta novela está dedicada a George Orwell y bebe totalmemte de '1984'. Los libros de Orwell tienen más de sesenta años. ¿Cree que Orwell se quedó corto?

R: Para nada porque todo lo que pasó en '1984' está pasando en China otra vez. Los comentarios o discursos que no están de lado del Partido Comunista tienen que ser eliminados de inmediato. Por ejemplo, todos aquellos que hablaron de los primeros casos de la pandemia ahora no sabemos dónde están. Puede ser que estén en la cárcel o que hayan desaparecido totalmente de nuestra vida. Nadie lo sabe. Orwell nos dio un guion de cine. Y ese guion se está reproduciendo en muchos países como China. Allí no se puede preguntar cuál fue el origen del virus, es una pregunta prohibida. Y no sabemos si las cifras oficiales son las de verdad o no. Tampoco podemos preguntar qué hicieron en el laboratorio de Wuhan. Las mentiras son siempre similares. Quizá lo que está pasando en China es una segunda temporada de ese guión. Es una telenovela que no se acaba nunca.

Por supuesto, el totalitarismo no desaparece de un dia para otro. De hecho, Orwell en '1984' nos alertó de la existencia de esto. Lo que ha pasado en Rusia y Ucrania, por ejemplo. Lo que hace Putin, ¿qué es? Pues esto. Y lo que hace el presidente Xi Jinping, pues es una muestra cien por cien de totalitarismo y ahora mismo es un dictador. Sigue vigente lo que nos dijo Orwell, no ha quedado nada desfasado.

placeholder Ma Jian (Archivo del autor)
Ma Jian (Archivo del autor)

P: Precisamente, con respecto a la pandemia que cita usted da la sensación de que se ha afianzado el control… Es muy llamativo que todavía hoy cierren toda una ciudad con dos o tres casos.

R: En este momento si nos referimos al control de la pandemia por parte del Gobierno chino, ese control es mucho más fuerte que el de cualquier otro país occidental. Porque es muy fuerte y porque los ciudadanos chinos son muy obedientes, más obedientes que los ciudadanos de un país occidental. Muchos ciudadanos chinos no son independientes en su forma de pensar y no tienen la libertad de expresar sus ideas y pensamientos. Es como si todo el país fuera una cárcel. Durante la pandemia, si una persona quiere desplazarse de una ciudad a otra la policía tiene toda la información. Si has tenido un contacto estrecho te puede parar aunque sea en otra ciudad en cualquier momento. Todo esto no lo podría hacer ni España ni Reino Unido porque un país democrático necesita primero dar la libertad y después hablamos de cómo controlar la pandemia. Y bajo este control, ¿qué se puede hacer en China? Pues esperar. Porque además como te inmovilizan completamente en casa no se puede hacer mucho más. Obedecer lo que nos digan.

P: Pero en China ya hay una generación más joven que ha viajado, que ha estudiado fuera, que conoce el sistema democrático y liberal… ¿no puede ser esta generación la causante del cambio?

R: Esto tardará más de una generación. Es verdad que en esta generación ya hay muchos jóvenes que han salido fuera de China, que han tenido mucho acceso a información en Internet. Pero por otro lado los países occidentales son muy olvidadizos. Después de lo que pasó en la Plaza de Tiannamenn en 1989, la primera reacción del mundo occidental fue de impacto, pero un mes después se habían olvidado todos. O porque querían olvidarse o porque había muchos intereses económicos por el medio. Muchos países empezaron a recuperar el contacto con China, se celebraron los JJOO de 2008, eventos internacionales como los recientes JJOO de invierno… Ningún país ha criticado o finalizado sus relaciones comerciales con China por lo que pasó en Tiannamenn. Y aprovechando esta inercia Xi Jinping continúa con su sueño chino y su objetivo es controlar el escenario internacional.

Digamos que al mismo tiempo, los jóvenes ven una China en la que el control es muy fuerte, mucho más que en los países occidentales, pero también ven un orden que no hay en los países occidentales donde la pandemia ha sido más caótica, así que piensan: bueno, aunque no somos un país democrático tenemos orden y mucha pasta, que es lo que le pasa a occidente, que necesita nuestras ayudas económicas, así que para qué vamos a cambiar. Aunque el totalitarismo del Partido Comunista Chino se nota, muchos jóvenes de esta generación están todavía del lado del partido. ¿Es porque tienen valores diferentes a los jóvenes de otros países o es un lavado de cerebro y ya no distinguen la ficción de la realidad? Pues de eso hablo en mi libro.

"Aunque el totalitarismo del Partido Comunista Chino se nota, muchos jóvenes de esta generación están todavía del lado del partido"

P: Ahora que habla de la escena internacional tengo que preguntarle por la invasión de Rusia en Ucrania. Ante esto, China permanece muy callada. ¿Cree que va a despertar?

R: Hace dos días fui a Downing Street y vi mucjos jovenes de Ucrania y Bielorrusia y todo el mundo me hablaba de la invasión de Rusia a Ucrania. Todos los que se aferran al totalitarismo creo que no se sienten seguros. Tienen la sensación de estar siempre inseguros y eso lo tiene Xi Jinping también. China ahora está callada pero a lo mejor con Rusia no. Putin tiene el apoyo total de Xi Jinping. En estos momentos son dos hermanos y si cae Putin se quedaría solo Xi Jinping, cosa que no quiere Xi Jinping. Y además para la relación de China con Taiwan China va a necesitar el apoyo de Rusia. En este momento creo que el mundo occidental no ha reaccionado como debía porque las consecuencias no pueden ser tan graves como las de Irak, Afganistán, pero cuando llegue a ese momento, todos los países empezarán a reaccionar.

P: Sobre todo le preguntaba si teme que China pueda entrar en acción junto a Rusia.

R: No, pero ayuda económica sí le está dando.

placeholder Ma Jian en 2018 (Creative Commons)
Ma Jian en 2018 (Creative Commons)

P: Para terminar, usted lleva treinta años fuera de China por sus críticas al régimen. ¿Le ha merecido la pena? ¿Cree que volverá?

R: Mi vida de exilio va por etapas. En 1989 podía volver a China y estuve allí, en 2008 también pude volver, pero la policía estaba a mi lado y me seguía por todas partes. Pero a partir de 2009 ya no pude volver porque el Gobierno se puso muy estricto conmigo. A partir de ese momento empecé el exilio de verdad. Me cortaron todo el contacto que tenía con mis familiares, con mis seres queridos. Y eso me produjo mucho dolor, como si fuera una tormenta mental. Pero cuando llegué a Londres empecé a poder expresar libremente lo que me apetecía escribir y poco a poco esa libertad me ayudaba a aliviar ese dolor. Pero los escritores en exilio tenemos una cosa en común y es que vivimos en el pasado. Queremos describir la historia y nunca entramos en la vida actual. Todos mis libros son sobre China, no sobre Londres. Y esa libertad de expresión me compensa el dolor de la vida de exilio.

P: ¿Y volvería si pudiera?

R: Si me dejaran volver a China, pero aún está controlado por el Partido Comunista no volvería porque sé que acabaría en la cárcel o bajo control. Pero si ya no existe ese régimen, el mismo día compraría un billete y volvería para visitar todas las calles y conversar con mis seres queridos. Me gustaría tener la sensación de escribir sobre China, pero estando en China.

Ma Jian lleva treinta años viviendo fuera de China, pero nunca ha abandonado su país. Ni el idioma chino en el que todavía se expresa aunque resida ya desde hace tiempo en Londres. Su mujer le traduce y él sigue así manteniendo la ligazón con el gigante asiático. Después de un periplo de exilio que también le llevó a Hong Kong recaló en Reino Unido donde este antiguo periodista se dedicó a mostrar su rabia hacia el Partido Comunista Chino a través de sus novelas. En España ya tiene tres publicadas, la última 'El sueño chino' (Literatura Random House), una pesadilla orwelliana en la que aparece una Agencia del Sueño Chino para controlar los recuerdos y fabricar momentos felices. Y cuidado porque esta agencia existe en la realidad.