Muere Franco Battiato, el gran trovador italiano, a los 76 años
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Muere Franco Battiato, el gran trovador italiano, a los 76 años

El creador de himnos como 'Centro de gravedad permanente' o 'Yo quiero verte danzar' ha fallecido en su casa de Sicilia tras un largo periodo enfermo

placeholder Foto: Franco Battiato en 2013. (EFE)
Franco Battiato en 2013. (EFE)

El músico italiano Franco Battiato ha fallecido en su Sicilia natal a los 76 años, según han informado esta mañana medios italianos. El compositor llevaba un largo periodo alejado de la escena a consecuencia de una enfermedad. Battiato es uno de los más relevantes compositores de la música italiana con obras atemporales como 'Centro de gravedad permanente', 'Yo quiero verte danzar', 'Bandera blanca' o 'La cura'. En el transcurso de su prolífica carrera ha realizado también incursiones en el cine y la pintura.

Foto: Franco Battiato. (EFE)

El músico tenía uno de esos rostros inolvidables. La nariz, las gafas, el pelo rizado. Pero también lo eran las letras de sus canciones, poéticas y filosóficas. Y si en esta mezcla algo entusiasmó a todos sus seguidores fue su decidido afán por innovar, por hacer siempre algo nuevo. Así lo demostró en el concierto que dio en el Palacio de Congresos de Madrid en 2007 cuando se rodeó de músicas 'indies' para hacer sonar sus temas con sonidos distorsionados, guitarreros y electrónicos. Casi una vuelta a sus inicios. Un concierto deslumbrante que quedará en la retina de los que allí estuvimos mientras se coreaba al unísono sus grandes himnos, que para placer del público, no evitó cantar.

Battiato era un siciliano de Catania, también la ciudad de Bellini, el gran creador de 'Norma'. Ciudad bulliciosa y hoy puerto de inmigrantes. Ciudad de unos y de otros, algo que siempre ha estado también en las canciones de este trovador. El gran mundo. Desde muy pronto quiso dedicarse a la música y en los 60 se trasladó a Milán donde ya, aunque lo que se llevara en todo el planeta fuera el pop, él se lanzó a la música experimental y psicodélica, electrónica y con materiales de 'rock' progresivo. Durante toda la década de los 70 grabará varios discos con este tipo de sonidos, lo cual le da mucho reconocimiento, pero solo dentro de esta escena musical.

En los 80 todo cambiaría. Fichó por la discográfica EMI y se lanzó al pop. En 1981 publicó el álbum 'La voce del padrone' y se convirtió en el primer italiano en vender más de un millón de copias. Ahí se incluyen, en italiano, grandes éxitos como 'Centro de gravedad permanente', 'Bandera blanca' o 'Cuccurucucù'. Un año después publicaría 'El arca de Noé' con la canción 'Voglio vederti danzare' ('Yo quiero verte danzar'). Battiato estaba en la más absoluta cresta de la ola y llegó a representar a su país en el Festival de Eurovisión de 1985 quedando quinto. Hoy no tendría el mismo espacio en este festival televisivo. De esta década son a su vez álbumes como 'Orizzonti Perduti' de los que se extrajo 'La estación de los amores' y 'Fisiognomica', que incluye otro gran tema canónico como 'E ti vengo a cercare' (Te vengo a buscar'). Es a finales de los 80 y principios de los 90 cuando publica muchos de estos grandes éxitos en español y se convierte en toda en una estrella en nuestro país. No era el único idioma que conocía, ya que también aprendió árabe y lo incluyó en sus canciones.

En los 90 comenzó su colaboración con el filósofo Manlio Sgalambro —fallecido en 2014—, cuyas letras aparecieron en álbumes como 'L'ombrello e la macchina da cucire', 'L'imboscata', 'Gommalacca', 'Ferro battuto', 'Dieci stratagemmi', 'Il vuoto'. En el segundo se encuentra la preciosa canción 'La cura', que dice eso de "E guarirai da tutte le malattie/ perché sei un essere speciale /ed io, avrò cura di te". ("Y te curarás de todas las enfermedades, porque eres un ser especial y yo cuidaré de ti"). Salió en 1996 y fue elegida la mejor canción italiana del año.

La década la cerrará con el álbum 'Fleurs', que va a tener tres partes a lo largo de los 2000. Son discos delicadísimos a partir de versiones de grandes éxitos de otros intérpretes. Hay una maravillosa versión del 'Ruby Tuesday' de los Rolling Stones, 'La canzone dei vecchi amanti' de Jacques Brel, 'Insieme a te non ci più' de Caterina Caselli o 'Se tu sapessi' de Salvatore Vinciguerra.

Consejero de Cultura

En las letras de Battiato también hay referencias políticas, desde 'Bandera blanca' a 'Povera patria'. En varias entrevistas manifestó que él no se sentía un patriota. Y lo explicaba de la siguiente manera: "Cuando era pequeño en la escuela todavía quedaban residuos del fascismo, en quinto aún hacíamos las exhibiciones de gimnasia típicas del fascismo y tengo que admitir que sentí esa cosa que años después he detestado: el deseo de formar parte de un grupo, como en ciertos mítines alemanes o franceses. Pero lo perdí en seguida. Es algo que no entiendo. Nunca me he sentido diferente de un negro".

Su pasión política le hizo acercarse a estos círculos a finales de la primera década de los 2000 e incluso llegó a ser consejero de Cultura en Sicilia, aunque dimitió porque no le gustó lo que encontró. Ni los políticos ni cómo se llevaban a cabo los acuerdos. Recordaba una escena: "Hubo una sesión en que la tensión estaba al máximo, yo había escogido un director de orquesta que había estudiado en Rusia, muy bueno. Sentado frente a mí había un tipo que me pregunta: "¿Y por qué escogemos a este?". Yo le dije: "¿Tiene usted algún otro nombre que proponer?". Y va y me contesta, en siciliano: "No, a mí me gusta el fútbol". ¡Yo aún me pregunto quién metió a ese tipo ahí! Porque nos ocupábamos del Teatro Politeama de Palermo, donde se hace música clásica y del que yo era presidente como consejero de Cultura. ¿Y en un sitio así metes a un futbolero?".

En la música de Battiato siempre resuena esa cosa mística, algo de paz consigo mismo y con todos. La bandera blanca, que tantas veces se nos olvida.

Lo que sí practicó con entusiasmo fue la meditación. Decía que meditaba casi una hora todos los días hasta quedarse limpio por dentro. En la música de Battiato siempre resuena esa cosa mística, algo de monje, algo de reclusión y paz consigo mismo y con todos. La bandera blanca, que tantas veces se nos olvida. Quizá es lo que entusiasmó a tantos de sus seguidores. Fue un músico que consiguió vender muchísimo haciendo de todo menos rendirse al mercado. Tenía preparado un nuevo disco e iba a volver a España de concierto. El tópico vuelve a hacerse verdad: nos quedan las canciones.

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