charla con el líder de the darkness

Justin Hawkins, la 'rockstar' que admira "la brillante mano derecha de los guitarristas españoles"

The Darkness supuso una bocanada de aire fresco para el 'hard rock' hace 20 años. Golpeó al género y traspasó dicha frontera colándose en las radios de medio mundo

Foto: Justin Hawkin en acción en el Brighton Dome. (Foto @TheDarkness)
Justin Hawkin en acción en el Brighton Dome. (Foto @TheDarkness)

- “¿Qué necesito saber?” “¿Puedes darme alguna recomendación?”.
- Vicente Amigo, por ejemplo.

- “¿Cómo se escribe? Hay una cosa de los guitarristas españoles que es su brillante mano derecha. Es una debilidad para los guitarristas ingleses... No sé qué es pero debe de estar dentro de la cultura. Para ser un gran guitarrista de guitarra española debes ser más flexible. Creo que es por eso por lo que me encanta escuchar música española (flamenco). Lo que necesitas escuchar te fluye y eso te lo da más el guitarrista español. Es algo que admiro pero creo que necesitas entrenarlo específicamente si eres inglés (risas). Lo escucho y lo intento practicar, pero a mi edad no se aprende tan rápidamente. Pero me encanta”.

A sus 44 años, Justin Hawkins acaba de publicar el sexto álbum de estudio -'Eastern Is Cancelled'- con su banda, The Darkness, que estará estos días tocando por España. Famoso por su voz -posiblemente tenga el mejor falsete del mundo con permiso de Mika-, también se cuelga una guitarra en cada concierto y, aunque menos, toca el piano. Es compositor y antes de que decidiera ser una rockstar ya había compuesto un tema para... IKEA (un anuncio). Un artista por los cuatro costados que, como buena parte de los que llegan a la cima y tienen una vida agitada, también pasó por una época en el que las drogas... "no quiero hablar de eso", pues eso, que son agua pasada y el dicharachero Justin solo inspira y expira notas, acordes, letras y mucha música.

"Hace veinte años, mi hermano y yo estábamos en una fiesta en un pub y empecé a bailar 'Bohemian Rapshody'. Todo el mundo estaba mirándome y mi hermano se dio cuenta de que era capaz de atrapar a la gente solo bailando, y también podía cantar: "Tú puedes cantar, así que, ¿por qué no lo hacemos así?", comenta Justin a El Confidencial vía telefónica, y es que tanto él como su hermano Dan habían tenido proyectos durante los 90 que no habían cuajado ni tenían pinta de hacerlo. ¿Por qué? "Llegó un momento en el que nos deshicimos del cantante porque no conectaba con el público. Tenía una gran voz, pero el problema era que no era capaz de captar al público ni de hablar con ellos entre canciones. Paramos creo durante dos años porque no éramos capaces de encontrar a la persona adecuada. Y la música se volvió instrumental, nos envolvió... mi hermano y yo tocando la guitarra y el teclado. Era como Pink Floyd. Luego Frankie [Poullain, el bajista)] se fue a Venezuela y el resto es historia", la que ha contado anteriormente de la fiesta del pub. Su primer álbum en 2001, 'Permission To Land', vendió más de 4 millones de copias y el single 'I Believe in a Thing Called Love' rompió moldes y supuso aire fresco para el hard rock mundial. Esa fue su carta de presentación a la que siguieron Brit Awards y un disco de Oro en Gran Bretaña con el segundo álbum 'One Way Ticket to Hell... And Back'. En 2004 ya eran imparables.

Albañil antes que guitarrista

De todas las cosas que le ocurrieron hasta llegar ahí, lo primero fue el sentir que podía vivir de la música, ¿cuándo tuvo esa sensación? “Uh, cuando dejé el colegio empecé a trabajar con mi padre, él es albañil. Yo ya sabía tocar la guitarra -como hobbie-, pero un día le dije: "No voy a trabajar contigo papá. Creo que eres mi héroe, pero no creo que este sea mi talento, ‘mi habilidad’ es la música". Y me dijo: "Ve y consíguelo. Si hay un trabajo en el mundo que alguien está haciendo, tú lo puedes hacer también, porque el trabajo existe". Él me animó realmente". Se trasladó de Lowesoft (al noreste de Londres) a Londres, donde "tuve que trabajar de lo que fuera para conseguir dinero y sobrevivir, porque si eres de Inglaterra debes estar en Londres. Y allí me di cuenta que la música era mi vida".

Su primera guitarra

“Cuando era pequeño mi padre tenía dos guitarras, una acústica negra y otra era una Les Paul Custom, pero no era original, era un copia, parecía una original, no recuerdo la marca pero no era una Gibson. Y ahora (se ríe) mi hermano hay veces que toca con esa misma marca de guitarras y yo toco con una Les Paul Custom de Gibson (se vuelve a reír), así que nada ha cambiado”.

Tatuado Queen y teniendo en la banda al batería a Rufus Tiger Taylor (hijo del batería de Queen, Roger Taylor), no extraña que uno de sus vocalistas favoritos sea "Freddy Mercurie", aunque antes menciona a "Steven Tyler" y para cerrar su trío mete a "Bon Scott" (con esto se puede desgranar su influencia y a qué suena su música). De guitarristas, claro está, a "Brian May por su sofisticación, técnica y, además, su capacidad de conectar. Me encanta también Mark Knopfler y Richard Thompson. Todos ellos son grandes por alguna razón. Y uno de mis grandes favoritos de siempre es de flamenco...”.

Lo que inspira España a la banda

Ahora vuelve al país del flamenco con tres paradas (Madrid el día 30, Murcia el 31 de enero y L'Hospitalet el 1 de febrero), territorio que reconoce que "a la banda le inspira algo de la gente. El pasado verano fuimos a un festival en el sur (Fuengirola) y nos quedamos en un pueblo y pudimos hablar con gente de por allí. En ese festival intenté hablar algo en español pero fue gracioso ¡porque casi todo el mundo era inglés! Además de la gente, de España me gusta el clima, la comida... El ambiente en general es propicio para crear música. Siempre queremos extender nuestra visita y poder disfrutar la cultura y escribir alguna canción". España le inspira, pero este tour europeo no le permite parar esta vez por aquí más allá de los tres días de los shows.

La inspiración quizás la encuentre en esas horas que pase por España para idear la siguiente ración de temas en un futuro disco. Ahora reconoce que compone de diferente manera a la de hace dos décadas, cuando empezó. "Antes solía sentarme en el sofá y escoger versos melódicos y comprensivos buscando métricas y poemas inusuales. Ahora soy más natural pensando qué es lo que siento que debo cantar sin ser muy tradicional. Ahora tratas de hacer música que siente bien y decir algo importante. Antes de atraer la atención tratas de decir algo puntiagudo y hacer a la gente escuchar, forzarla a escuchar. Creo que pasa cuando te haces mayor”, comenta quien con esta reflexión describe su actual punto de madurez.

De Justin para los fans españoles

“Tenemos muchas ganas de ir a España. Siempre disfrutamos mucho allí, por favor, venid a vernos. Y feliz año, esperemos que en la próxima década tengáis todo lo que deseéis. Os queremos”.

Unas botas y un balón de fútbol

Hay cosas que sí continúa haciendo como antaño, como la de "jugar al fútbol. Cuanto estoy en Inglaterra juego bastante un 5 contra 5 o 6 contra 6. Y cuando estoy en Suiza (donde reside porque su mujer e hija viven allí) juego en un equipo de fútbol 11. Mis equipos son el Saint Gallen (actualmente terceros en la Súper Liga Suiza) y en Inglaterra conozco a Tim Krull, portero del Norwich, un gran tipo que le encanta a mi hija. Hasta he jugado al ping pong con él". Seguramente no es lo más emocionante que haya podido hacer una rockstar, pero no todo el mundo puede decir este tipo de cosas...

Por cierto, ¿qué es lo mejor y peor que lleva de ser una rockstar? “Lo peor es que nadie te guía. Si tú eres un músico pop tienes un ‘entrenamiento’, una línea a seguir, sabes qué decir, no tienes que hacer ningún escándalo ni nada. Y en cuanto a lo mejor también es eso, que no hay reglas, eres libre para decir o hacer lo que quieras, eres una ‘rock star’, ¿qué esperas? Puedes hacer lo que quieras. Es lo bueno y lo malo”.

Cultura

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios

Lo más leído