¿por qué se celebra?

Un libro y una rosa para Sant Jordi: de frases y enseñanzas para un Día del Libro

La UNESCO decidió en 1995 que cada 23 de abril se dedicara a rendir homenaje a los libros y escritores, alentando a "descubrir el placer de la lectura"

Foto: De todos los libros se aprenden lecciones
De todos los libros se aprenden lecciones

"He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: solo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos": esto escribía Antoine de Saint-Exupéry, autor del reconocidísimo 'El Principito'. De todos los libros se aprende. Y de algunos se aprenden muchas. Una de esas cosas esenciales que es invisible a los ojos es la libertad, y "con libertad, libros, flores y la luna, ¿quién no podría ser feliz?", que se preguntaba Oscar Wilde. Audrey Azoulay celebra este año su primer Día del Libro como directora general de la UNESCO —Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura— y lo hace recordando que "el libro constituye el punto de encuentro de las libertades humanas más importantes".

Cada 23 de abril se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Libro, y se hace desde 1995, cuando esta agencia de la ONU decidió que era momento de rendir un homenaje a los libros y autores y de tratar de instar a todos, sobre todo a los más jóvenes, "a descubrir el placer de la lectura y a valorar las irremplazables contribuciones de aquellos quienes han impulsado el progreso social y cultural de la humanidad". ¿Por qué esta fecha? Tiene su significado, aunque con cierto halo de irrealidad. Según explica la propia UNESCO en su página web, ese día pero del año 1616 "fallecieron (Miguel de) Cervantes, (William) Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega", si bien solo es correcto en el caso del último.

Cervantes murió en Madrid en abril de 1616, ciertamente, pero lo hizo el día 22. Sin embargo, su muerte se consignó al día siguiente en los registros de su parroquia, porque por aquel entonces la fecha que se registraba no era la del fallecimiento, sino la del entierro. En el caso de Shakespeare, la diferencia de fechas es un poco mayor: en 1616 parte de los países europeos había adoptado el calendario gregoriano —el que utilizamos en la actualidad—, sin embargo en Inglaterra aún se usaba el juliano. Esto quiere decir que si Shakespeare murió en Inglaterra el 23 de abril de 1616 lo hizo, en realidad, el 3 de mayo según nuestro calendario.

Además, desde el año 2010, la ONU decidió celebrar su diversidad cultural y multilingüismo a través del establecimiento de los Días de las Lenguas, y consignó el 23 de abril como, además, el Día de la Lengua española.

Pero no solo esto, sino que el 23 de abril también se celebra Sant Jordi (o San Jorge) en Cataluña, un día en el que se vende una considerable parte de la producción literaria anual. Por ello, las editoriales aprovechan para presentar las últimas novedades, especialmente las escritas en catalán.

La rosa, el dragón y una leyenda

Es costumbre, el día 23 de abril, regalar a las personas a las que se las quiere un libro y una rosa, necesariamente de color rojo. La tradición relata la historia de Sant Jordi como un militar romano nacido en la Capadocia turca en el siglo III, que servía bajo órdenes del emperador Diocleciano. Sin embargo, se negó a ejecutar una orden del mismo que le obligaba a perseguir a los cristianos: esto lo llevó a ser martirizado y decapitado, y en torno a su figura empezaron a surgir diferentes historias. La más popularizada en Cataluña cuenta que en Montblanc vivía un dragón al que, para tranquilizarlo, había que entregar un sacrificio: una persona elegida por sorteo. Un día, el azar señaló a la hija del rey, pero un valiente caballero se enfrentó al dragón y lo mató, salvándola. De la sangre derramada de la bestia nació un rosal de flores rojas y San Jordi, triunfante, le entregó una flor a la princesa.

Es costumbre regalar una rosa y un libro el día de Sant Jordi
Es costumbre regalar una rosa y un libro el día de Sant Jordi

La tradición popular dicta que el hombre regala a la mujer una rosa roja, mientras que la mujer le entrega al hombre un libro. Sin embargo, no hay más que acudir a las redes sociales para ver que son muchos los que critican que esta tradición siga teniendo cierto carácter sexista e instan a regalar ambas cosas indistintamente. "La tradición era que los hombres regalaran una rosa roja a su mujer y las mujeres un libro a ellos. Actualmente se regalan rosas y libros indistintamente", apunta @Aamlafiraed​ en su cuenta de Twitter.

"Como tradición se sigue haciendo", explica a El Confidencial Baptista Silanes, residente en Cataluña. "Pero desde hace años, somos muchos los que regalamos libros también a las mujeres. A mis hijas desde pequeñitas les regalamos rosa y libro", añade. Silanes define el 23 de abril como "el día más bonito en Catalunya", dado que para los catalanes es "el auténtico día de los enamorados", pero señala que con el tiempo han cambiado las cosas y sí se regalan muchos libros a las mujeres.

Rosalía Otero, profesora en Barcelona, también vive Sant Jordi alejada de la tradición popular. "A mí hay años que hasta solo me regalan libro, nada de flores", apunta a este diario. En su entorno ocurre lo mismo, se regalan tanto rosas como libros independientemente de si se es hombre o mujer. "Solo que como el libro es más personal se suele regalar si se conoce más a la persona", añade. Desde las redes sociales algunos usuarios han compartido imágenes y frases para hacer de este Sant Jordi un día más inclusivo, señalando que "no todas las mujeres quieren ser la princesa" o que el día de Sant Jordi también es el de Santa Jordina.

Cultura

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios