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Barbies nazis, 2.000 groupies y pupilas dilatadas. Las 5 polémicas musicales del año
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La liaron parda en 2015

Barbies nazis, 2.000 groupies y pupilas dilatadas. Las 5 polémicas musicales del año

Joaquín Sabina, Diego ‘El Cigala’ y Taylor Swift protagonistas de los momentos pop más amargos del año

Foto: Joaquín Sabina
Joaquín Sabina

El planeta pop se caracteriza por sus excesos. Pero, sin duda, hay artistas que superan las barreras habituales del delirio. Aquí repasamos los cinco momentos más pasados de rosca del año, desde intoxicaciones públicas a violencia de género, sin olvidar la venganza de un mánager arruinado y dispuesto a contar todo. Pasen y lean:

Diego ‘El Cigala’, fuera de control

Uno de los mayores mitos del flamenco actual ha vivido el año más aciago para su imagen. Primero, con una eufórica aparición en mayo en el programa El Hormiguero que despertó sospechas de que había consumido sustancias psicoactivas. Así lo contó Vanitatis: “El artista hizo su entrada triunfal en el programa eufórico, bailando, mandando besos al público y haciendo reverencias. Una vez sentado, no paró de mirar directamente a la cámara con los ojos muy abiertos mientras contestaba a trompicones las preguntas de Pablo Motos, que le buscaba con la mirada constantemente al notar cómo su invitado se perdía contemplando el ‘horizonte’. Preguntado por su nueva vida en República Dominicana, comenzó a hacer aspavientos y a coger pañuelos de una caja que había sobre la mesa. “Allí me siento como Tom Hanks en 'Náufrago', con los cocoteros”, dijo.

El momento estelar llegó cuando el invitado le dijo al presentador de El Hormiguero una frase que se ha convertido en mítica: "Si ya sabes cómo me pongo, ¿para qué me invitas?" Estas diez palabras se convirtieron en gasolina para incendiar las redes sociales. Pocos días antes, uno de sus conciertos en Puerto Rico desató fuertes críticas hacia su profesionalidad, con muchos espectadores acusándole de salir al escenario borracho. “Sus ademanes, movimientos erráticos y muecas le provocaban risa a la gente”, reseñó El Nuevo Día, diario líder en difusión del país, que juzgo que el recital "rayó en la falta de respeto”.

El “no parar" de Joaquín Sabina

El cantautor más querido y odiado de España es una fuente constante de polémicas: un año es el “marichalazo” por sus abusos de sustancias, otro los tres millones que tuvo que pagar que Hacienda para solucionar sus retrasos con el fisco y en 2015 llegó la imposibilidad de acabar sus bises en el Palacio de los Deportes de Madrid por una oleada de emoción. Pero, en realidad, quien está dejando las perlas más jugosas es su ex mánager, Paco Lucena, con quién rompió de manera más que amarga. El pasado agosto, su exrepresentante reveló a El Mundo que tanto él como Sabina se habían acostado con dos mil mujeres cada uno en los veinticuatro años que pasaron juntos.

Más allá de récords genitales, que más o menos podían sospechar sus seguidores, lo sustancial del discurso de Lucena es que confirma la hipocresía política de la que muchos han acusado siempre al autor de 'Pacto entre caballeros': "Sabina jamás ha sido rojo ni de izquierdas. Es un falso cuyos únicos ideales son el dinero, el dinero y el dinero. Un día me dijo 'si pierdo el norte vete a la plaza de Las Ventas y me pones una pancarta que ponga el Norte'. Pero ya no lo he hecho porque no somos amigos". En 2002, cuando la relación ya se había roto, Sabina le dedicó un pareado en "La canción más hermosa del mundo”, donde demostraba escasa empatía con su excompañero de juergas: "Me libré de los tontos por ciento/ del cuento del business”. Lucena se lo tomó con humor: "Sí, eso es por mí. Me reí cuando lo escuché y fundé una empresa llamada Tontos por ciento management”. Así trata Sabina a los colegas.

Matisyahu en Rototom

El festival más grande de reggae de Europa, que se celebra cada año en Benicàssim, estuvo eclipsado por el boicot de activistas propalestinos al artista estadounidense, que ha demostrado reiteradamente simpatía por la propaganda sionista sobre la ocupación. La dirección del festival aumentó la tensión mediátoca por su posición dubitativa, que les llevó a prohibir el recital para luego reprogramarlo, lo que les costó críticas de simpatizantes y detractores de la política militarista de Israel. Visto con perspectiva, caben pocas dudas de cuál es la postura del cantante respecto a la colonización. Lo explicó, por ejemplo, un reportaje del diario El Levante, titulado "El lobby judío en España apoya a Matisyahu". Allí explica que estuvo arropado en todo momento por empresarios ultraconservadores y miembros del PP como el exconseller Máximo Buch. "¿Pero quiénes eran esos empresarios que acogieron a Matisyahu?

Este periódico ha podido saber que uno de ellos era David Hachuel, dueño del grupo especializado en cemento Excem y vicepresidente de la Federación de Comunidades Judías en España. (...) La figura de David Hachuel, quien fue a animar a Matisyahu, descollaba en una fotografía en 2012, en la que se parecía escenificar el desembarco de Eurovegas en la Comunidad de Madrid. En esa instantánea, Hachuel aparecía a la derecha de Sheldon Adelson el multimillonario del juego que osciló entre Madrid y Barcelona para situar una nueva sede de su imperio. Según publicaron varios medios en su día, Hachuel era el asesor de confianza de Adelson en España". Por si fuera poco, Matisyahu remató un mes después del festival haciéndose una foto con Yoshi Dagan, líder del movimiento de los colonos israelitas en territorio palestino. “Habalamos de un grupo que califica la posibilidad de un estado palestino como ’abrir la puerta a 5 millones de terroristas’. Yossi Dagan se encuentra en el extremo más racista de la política israelí. Se opuso a dejar las colonias en Gaza bajo el gobierno de Sharon, se refiere a Cisjordania como ’Samaria’ y considera Judea y Samaria una parte integral de Israel”, recuerdan.

Amnesia machista en el taquillazo musical del año

'Straight Outta Comptom', la película que retrata la explosión del grupo de gangsta-rap N.W.A., fue sin duda uno de los taquillazos del año. Costó dieciséis millones de dólares y ya lleva recaudados doscientos en todo el mundo, antes de salir al mercado del vídeo y la televisión. Curiosamente, la mayor polémica desatada por la cinta tiene que ver con lo que no cuenta. La primera en hablar fue Michelle Toussaint, ex novia de Dr. Dre (uno de los cerebros de NWA, hoy empresario de éxito) y madre de uno de sus hijos. Al ver la película, denunció que el guión omitía las agresiones de las que fue víctima por parte del rapero (que llegó a romperle la nariz y varias costillas). En realidad, la cinta es una versión oficial, donde algunos miembros del grupo ejercen incluso como productores. Poco después de la denuncia de Toussaint, saltaron las acusaciones de de otra ex pareja, Dee Barnes, periodista musical a quién Dre. llegó a golpear en público en 1991 en los baños del club Po Na Na Souk de Hollywood. Barnes publicó este verano un extenso artículo en la revista Gawker titulado "Esto es lo que falta en "Straight Outta Compton": mi historia y la de otras mujeres que fueron golpeadas por Dr Dre".

La periodista y víctima de violencia machista también señala que en la película no se reconocen los méritos profesionales de las mujeres que contribuyeron a la carrera de N.W.A. y que los únicos personajes femeninos incluidos son groupies. Dr. Dre se disculpó el 21 de agosto en un artículo en el New York Times: "Hace veinticinco años, yo era un hombre joven que bebía demasiado y no era capaz de digerir su éxito. Mi vida no tenía estructura. Dicho esto, no considero que estas circunstancias puedan servir como excusa para las cosas que hice. Hoy llevo diecinueve años casado y cada día trabajo para ser un hombre mejor para mi familia. Hago todo lo que está en mi mano para parecerme lo menos posible al joven que fui". A pesar del arrepentimiento público, se ha criticado que no comentara los abusos de manera individualizada y que tampoco reconociera que durante años se dedicó a minimizarlos. Su compañero Ice Cube, conocido por su chulería, quitó hierro a la polémica: "Damos la bienvenida a otras películas que cuenten nuestra historia desde otra perspectiva. Se han rodado mil cintas sobre Elvis, así que podemos soportar unas cuantas más sobre N.W.A".

Taylor Swift, acusada de "Barbie nazi"

La académica feminista Camille Paglia, autora del clásico 'Sexual Personae: Arte y decadencia desde Nefertiti a Emily Dickison', arremetió duramente hace unos días contra la estrella pop global en un texto de The Hollywood Reporter: "Swift es una repulsiva Barbie nazi. Ella y su pandilla me recuerdan a las rubias fascistas de mi juventud". La estrella pop es considerada como la líder de una hermandad de celebridades que incluye a Drew Barrymore, Reese Witherspoon, Selena Gomez, Willow Smith, Kendall Jenner, Sofía Richie, Chloe Sevigny y Karlie Kloss. Swift se suele referir a ellas como "mi escuadrón". Pagila sostiene que "el progreso en el feminismo se consigue evitando una imagen pública de risitas, lenguas fuera y la pose de abrazo de oso de Swift". El texto describe a Swift y Katy Perry como "personajes insípdos y blanqueados". También pide a las jóvenes que se unan para intercambiar consejos, experiencias y para lanzar proyectos emocionales e innovadores, no para "hacerse selfies en posturas provocadoras".

El párrafo más devastador de su texto dice así: "Sea lo que sea lo que signifique el sexo para esta generación de niñas blancas ricas, no tiene nada que ver con la rebelión o con abandonar el paraguas protector de sus padres. Las partes de sus vídeos donde todo el mundo se vuelve loco carecen de la degradación y el ostracismo que transmitieron en su día grupos de vanguardia como los Doors o la Velvet Underground. No manejan ningún tipo de alienación: al contrario, los jóvenes fiesteros que representan simplemente se levantan, se sacuden el polvo y vuelven obedientes a casa de papá y mamá. Irse de fiesta hasta perder la conciencia se ha vuelto tan inofensivo como una reunión de estudiantes de empresariales discutiendo sobre responsabilidad corporativa".

El planeta pop se caracteriza por sus excesos. Pero, sin duda, hay artistas que superan las barreras habituales del delirio. Aquí repasamos los cinco momentos más pasados de rosca del año, desde intoxicaciones públicas a violencia de género, sin olvidar la venganza de un mánager arruinado y dispuesto a contar todo. Pasen y lean:

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