'el pan y la sal' se estrena en el teatro del barrio

Juicio escénico: la lucha de Garzón contra el franquismo sube a las tablas

Teatro documental que recrea el juicio de la memoria histórica con Nuria Espert, José Sacristán, Emilio Gutiérrez Caba, Alberto San Juan, Pepe Viyuela, Mario Gas o Tristán Ulloa

Foto: Asociaciones de memoria histórica en 2010 contra la decisión de llevar a Garzón a juicio (Efe)
Asociaciones de memoria histórica en 2010 contra la decisión de llevar a Garzón a juicio (Efe)

"Cuando se llevaron a mi padre yo era muy pequeñina. Se nos llevaron el pan y la sal de nuestras casas, porque mi madre quedó enferma, buscaba a mi padre y nunca lo encontró". Esta fue una de las frases que Pino Sosa, a sus 75 años, pronunció frente al Tribunal Supremo en febrero de 2012 en el que se conoció como el Juicio de la Memoria Histórica, el proceso que puso en la palestra a Baltasar Garzón acusado de prevaricación por investigar las desapariciones del franquismo. Esta semana, las palabras de Pino, María, Ángel, Josefina o Fausto así como las de los abogados, jueces y fiscales volverán a resonar en el Teatro del Barrio en 'El pan y la sal'. 

Andrés Lima dirige (de lunes a miércoles con las entradas agotadas) la lectura dramatizada del texto escrito por Raúl Quirós que reproduce fielmente el juicio. Actores de primera fila como Nuria Espert, José Sacristán, Pepe Viyuela, Mario Gas, Tristán Ulloa, Gloria Muñoz, Emilio Gutiérrez Caba, Gonzalo de Castro, Alberto San Juan, Juan Margallo y Natalia Díaz prestarán su voz. En el futuro podremos ver un montaje teatral completo.

Fue la primera vez que ante un tribunal nacional hablan y dan su testimonio víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura. Ni antes ni después ha pasado esto en la historia de España"Nos interesa porque, excepcionalmente, fue la primera vez que ante un tribunal nacional hablaban y daban su testimonio víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura. Ni antes ni después ha ocurrido esto en la historia de España. Es una ocasión no tanto para hablar de Garzón, que lo provoca involuntariamente, sino para escuchar el testimonio real de las víctimas e intentar comprender y reparar una herida aún sin cerrar en nuestro país", explica Lima. Quirós ha querido construir 'El pan y la sal' utilizando la fórmula del teatro documental. El texto es una transcripción fidedigna de lo que se dijo en la sala del Supremo como ya ocurrió en la obra 'Ruz-Bárcenas'. Puro teatro de la memoria.

"Después del juicio empecé a investigar. Hablé con la Fundación Baltasar Garzón, con asociaciones de memoria y bebés robados e inicií la transcripción del juicio y la selección de los testimonios más relevantes para montar la obra", explica el autor desde Londres. "Aquí trabajo en un teatro militante. Crearon un ciclo Teatro x la identidad, un movimiento argentino que usa el teatro para alertar sobre la desaparición de bebés en Argentina y trabaja junto a las Abuelas de la Plaza de Mayo. Me di cuenta de que en España no había algo así y si existía era muy underground". Así nacieron 'Flores de España', sobre los infantes robados durante la dictadura, y 'El pan y la sal'. 

De vídeos como este nace la obra de teatro, que recoge tanto los interrogatorios a las víctimas como los careos entre Gonzalo Martínez Fresneda, abogado del juez, y Joaquín Ruiz de Infante, el de la acusación popular (Manos Limpias y Libertad e Identidad). Sobre el escenario escucharemos tal cual relatos como el de María Martín, de 81 años:

Abogado: ¿Qué le pasó a su madre en septiembre del año 36?

María: La mataron por no tener mil pesetas que la pidieron.

Abogado: ¿La mataron a ella sola o con más gente, que usted sepa?

María: El 20 de septiembre la echaron a la calle y le pidieron 1000 pesetas, y como no las tenía se la llevaron a declarar a Arenas con otros, pero los dejaron por el camino y mataron a 27 hombres y 3 mujeres. Solo un hombre, José Reguero, ése se escapó y nunca le mataron. No le encontraron.

Abogado: ¿Cuántos años tenía usted la última vez que vio a su madre?

María: Seis años y dos meses. La mataron el 21 de septiembre.

El teatro documental empieza a calar en España

"Los testimonios están en Youtube al acceso de todo el mundo. En la dramatización se ha cambiado el orden y reducido pero hemos intentado ser objetivos y no manipular. Está la esencia de lo que se dijo. Lo que más llama la atención es el peso de la verdad. No son reivindicativos ni indignados, son personas que dicen lo que pasó, que buscan la verdad y denunciar que la violación y tortura de sus familiares no puede prescribir. Son crímenes de lesa humanidad. Y esto hay que escucharlo y hay que activar los procesos", defiende Andrés Lima.

Garzón en varios momentos del juicio que le sentó en el banquillo de los acusados en 2012 (Efe)
Garzón en varios momentos del juicio que le sentó en el banquillo de los acusados en 2012 (Efe)

Esa es la función del teatro documental, que en España empieza a calar pero en ciudades como Londres tiene mucho recorrido y gran prestigio. El director ve como precursor de este tipo de obras a Peter Weiss con 'La indagación', sobre los juicios de Auschwitz en Frankfurt. "El autor es casi como un documentalista que transforma en espectáculo teatral la realidad", resume. 

"El teatro es una forma de expresión y el documental, más porque utiliza la voz real sin tener que tamizarla a través de la ficción o la nostalgia", defiende Quirós. Asegura que en España se ven pocas obras sobre la memoria histórica por "herencia del franquismo". "El franquismo impuso una narrativa sobre cómo entender la memoria y la historia. La historia ha sido escrita por el franquismo y hoy sigue estándolo. Hay algunos escritores más contestatarios pero todavía hoy estamos subsumidos en esa narrativa del franquismo. El teatro documental no está condicionado por los prejuicios y puede acercarse más a la verdad. Los escritores tenemos la responsabilidad de contestar a ese status quo y plantear qué significa hoy el franquismo y la memoria histórica, por qué es un problema político que haya más de 100.000 desaparecidos y por qué aquí no se hace nada. Al menos, tenemos la obligación de hacer esas preguntas".

Lima trae a colación un concepto que explicó en el juicio -y en la obra- Ángel Rodríguez Gallardo, historiador y miembro de la Asociación Memoria Histórica do 36, de Ponteareas. Habló de 'suspensión de la memoria' entre 1977 y 2006, es decir la Ley de Amnistía del 77 y la Transición favorecen el olvido, el 23-F lo instala y se consolida desde 1982 hasta el siglo XXI con el nacimiento de las asociaciones de memoria y la aprobación de la Ley de Memoria Histórica -ley que hoy está sin dotación presupuestario y, por tanto, muerta-. 

Emilio Silva Barrera, nieto de un desaparecido que estuvo 64 años en una cuneta en Prianza del Bierzo, explicaba mejor lo que hay detrás concepto: "Las víctimas en este país nunca han tenido la conciencia ni la consciencia de víctimas y han tenido que pasar una travesía de muchos años, de mucho miedo, de mucha marginación ... Cuando a alguien le han educado como a mí, para callarse, para no contar fuera de casa lo que nos había ocurrido, hay que reunir fuerzas para poder llegar hasta ahí, hasta hacer una denuncia".

Josefina Musalén, nieta de un miembro de la CNT salió de su casa el 13 de agosto de 1936  cuando un falangista fue a buscarle. Allí estaba su abuela a pocos meses de dar a luz. A la familia le dijeron que la habían fusilado. Después supo que tiene una tía que llevaba, en el momento de su testimonio, 33 años buscando.

Manifiestaciones celebradas en Madrid durante el juicio (Efe)
Manifiestaciones celebradas en Madrid durante el juicio (Efe)

Abogado: ¿Por qué denuncian esto en 2006 y no antes?

Josefina: Pues seguramente porque hasta que no nacen las asociaciones de memoria histórica, hacia el año 2000 o 2001, y ya no se trata de las generaciones de los hijos sino de los nietos los que empezamos a ver cómo ocurrieron las cosas, seguramente con la misma dignidad que nuestros padres, pero sin todo lo que ellos tuvieron, empezamos a darnos cuenta de que todo aquello estuvo orquestado y queríamos que se investigara, justicia y reparación.

Hoy la causa de las víctimas del franquismo está olvidada en un cajón. Esta obra que cobra mayor peso gracias a los actores que van a interpretar la lectura dramatizada, pretende ser un granito más para que la memoria histórica estando de actualidad. "Es una herida profunda la que tiene este país, pero precisamente los que más han sangrado son los que más necesitan hablar y ser escuchados", señala Lima. "Es un buen momento para reparar muchas faltas y la memoria histórica es la primera porque siguen existiendo las dos Españas de Machado. No aprendemos. Aún estamos marcados por la Guerra Civil".

"El problema es que se investigue por qué desaparecieron unas personas que no tenían cargos, no tenían delitos, que no fueron juzgados y que se los llevaron de esa manera, arracándolos del seno de nuestras familias, dejando a 50 niños en la más absoluta pobreza, obligados a mendigar y que solo gracias a la solidaridad de otra gente pudieron sobrevivir. Eso es lo que queremos que determine la sede judicial", relata en 'El pan y la sal' Fausto Canales, que perdió a su padre con dos años. "Yo sólo sé que no he visto a mi padre desde que tenía 2 años, y por lo tanto es una persona que ha desaparecido y aquí hay un delito permanente que hay que investigar"

Una investigación que sigue reclamándose en esta obra de la España de 2015, con más de 2.000 fosas comunes y más de 140.000 desaparecidos, porque, como dijo Eduardo Galeano, "no hay historia muda. Por mucho que la quemen, por mucho que la rompan, por mucho que la mientan, la historia humana se niega a callarse la boca". 

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