escritores y dramaturgos definen el género

¿Tiene límites el humor negro?

Manuela Carmena y Guillermo Zapata hablaron del "dolor de las víctimas" como la línea roja del humor. Tras el 'caso Vigalondo', el 'caso Zapata' reaviva el debate sobre humor y corrección

Foto: El exconcejal del Cultura del Ayuntamiento de Madrid, Guillermo Zapata (Reuters)
El exconcejal del Cultura del Ayuntamiento de Madrid, Guillermo Zapata (Reuters)

"El límite del humor negro está en el dolor de las víctimas". "El humor negro no puede ser cruel". Palabras de Manuela Carmena en Ctxt y en La Sexta a raíz de la polémica surgida con los tuits de Guillermo Zapata, el hasta ayer concejal de Cultura del Ayuntamiento de Madrid. Opiniones aparte sobre si los tuits que publicó el concejal hace cuatro años con chistes sobre las víctimas del Holocausto o de ETA son motivo o no de dimisión, el 'caso Zapata' ha puesto encima de la mesa el debate sobre la pertinencia o no del humor negro y sus límites en una sociedad tendente a la corrección.

El propio Zapata acotaba, en la rueda de prensa en la que ayer anunció su dimisión, ese humor negro en forma de tuits al asegurar que "no se puede justificar nada si se ha causado dolor ajeno a varias personas". El mismo argumento que utilizó la alcaldesa de la capital. ¿Está entonces el límite del humor negro en el daño? ¿Tiene límites? y, ¿qué es en realidad el humor negro? Responden escritores, humoristas y dramaturgos.

El humor puede ser tan salvaje como le permitan al humorista su inventiva y su falta de escrúpulos

Ignacio Martínez de Pisón

Autor de 'La buena reputación' (Seix Barral)

"El humor negro es la cara B de la compasión", define el género Martínez de Pisón. "Prefiero la gente que se ríe de sí misma a la gente que sólo sabe reírse de los demás: la burla en la que el burlador se incluye entre los burlados. A lo mejor hay que ser judío para contar chistes sobre judíos. Las películas de Woody Allen están llenas de chistes así, y a nadie se le ocurriría llamarle antisemita", reflexiona.

Sobre sus límites, asegura que "el humor puede ser tan salvaje como le permitan al humorista su inventiva y su falta de escrúpulos". "De hecho, una de las finalidades y justificaciones del humor consiste precisamente en hacer daño: el humor tiene algo de correctivo de los defectos y debilidades de la sociedad. Ésa es su parte sana: Molière fustigando a los avaros. Pero no veo qué defectos pueden corregir, por ejemplo, los chistes sobre Irene Villa. Chistes que no tienen ni pizca de gracia, por cierto".

Por eso, dice, aunque la libertad de expresión ampara cualquier comentario, eso "no quiere decir que te legitime para ejercer un cargo público". "En descargo de esos dos concejales sólo puedo decir que han pasado varios años desde que difundieron esos chistes viejos y que hay delitos más graves que prescriben en mucho menos tiempo", remacha.

El humor negro es el humor de quien sabe que su sentido del humor le va a costar el cuello y no le importa

Javier Pérez Andújar

Autor de 'Catalanes todos' (Tusquets)

"El humor negro es el humor de quien sabe que su sentido del humor le va a costar el cuello y no le importa. Por eso se parece tanto a la libertad".

Antonio Orejudo

Autor de 'Un momento de descanso' (Tusquets)

Para Orejudo los límites del humor son "los mismos límites y libertades que para el resto de expresiones. Una cosa es el delito y otra el mal gusto", explica y pone la vista sobre el contexto al que ha apelado Zapata al explicar sus polémicos tuits (surgidos en un debate sobre el humor negro tras el despido de Nacho Vigalondo de El País por un tuit sobre el Holocausto). "Las comillas (el tuit de Zapata va entre comillas) indican que el texto entrecomillado no es propio. Antes que discutir sobre el humor deberíamos repasar la ortografía", apunta el escritor.

Su definición de humor negro: "un género muy meritorio que consiste en hacer gracia con lo que normalmente hace daño".

En sentido estricto, creo, el humor negro es el que se hace a costa de los muertos

Luis Magrinyà

Autor de 'Estilo rico, estilo pobre' (Debate)

"En sentido estricto, creo, el humor negro es el que se hace a costa de los muertos", opina. Al abordar el 'caso Zapata' habla, de nuevo, del contexto. "No puedo dar una opinión porque realmente no conozco el socorrido "contexto". Para mí el contexto en este caso serían los tuits de antes y los tuits de después, y no veo que nadie los haya recuperado. Como no puedo reconstruir el "orden del relato", pues mejor me callo".

El humor negro es un abuso intelectual del indefenso con intención de hacer humor

Alberto Olmos

Autor de 'Alabanza' (Random House)

"El humor negro es un abuso intelectual del indefenso con intención de hacer humor", explica Olmos sobre un género que incluye "la falta de respeto" y con el que en España tenemos relación desde Quevedo. "No creo que el humor tenga límites", añade. "La obsesión por lo políticamente correcto nos empobrece, y el pensamiento no delinque. En muchos sentidos, el humor y la literatura son pensamientos no delictivos". 

El escritor también habla del contexto como clave, en este caso desvirtuado, y de Twitter, una red social que "pensamos que es un bar, pero no lo es y, después, sufrimos esa borrachera de Twitter". "En el monólogo es donde más humor negro se hace" sin que a nadie le escandalice, explica, porque se entiende "el contexto en el que el emisor está haciendo esa broma. No nos haría gracia la celebración del robo sin entender en qué contexto se está haciendo la broma sobre un corrupto".

El problema es que Zapata "no lo hizo en un espectáculo ni a través de un personaje o con una cuenta de Twitter ficticia de humor. Lo que escribió suena mal, pero fue en la etapa de Vigalondo. Hoy suena intolerable, pero no es tan grave. Es más, los políticos que se han manifestado demuestran o una capacidad intelectual muy limitada o les conviene tanto airearlo que no se paran a medir lo que dicen". 

Nos tomamos demasiado en serio y eso hace que las palabras se conviertan en armas arrojadizas

María Eloy García

Autora de 'Los cantos de cada cual' (Arrebato Libros)

"El sentido del humor bien llevado nunca es insultar, pero te tiene que obligar a reírte de ti mismo. De otro modo no funciona. Es como la ironía, el que la recibe tiene que reírse de sí mismo. El problema es hasta qué punto estamos educados para reírnos de nosotros mismos en una sociedad demasiado correcta y que exige, cada vez más, pensar las cosas mil veces antes de hablar", asegura María Eloy. "Nos tomamos demasiado en serio y eso hace que las palabras se conviertan en armas arrojadizas".

Para ella, el humor negro "más que la ofensa, que es el insulto, es la ironía que te pone en frente un retrato de ti mismo de forma caricaturesca". Habla García del tacto como clave para saber "hasta dónde se puede llegar, porque para que haga efecto cualquier ironía debe ser canalla y mesurada". "A mí me preocupa mucho más el receptor. Hay que ser más libres o no podremos hablar de nada. No hay que respetar tanto las palabras. Nos tienen sometidos con cuerdas de palabras. Yo apelo más al sentido del humor del receptor, quien no se ofende y quien se ríe de sí mismo está por encima de todo eso", afirma.

 

Andrés Lima

Dramaturgo y director de teatro

"El humor negro es el humor que gira en torno a temas oscuros o negros, es decir sobre las cosas que normalmente no son de reír". Lima afirma rotundo que "el humor no tiene límites, lo que tiene límites es la moral del ser humano". "Si es humor, es benigno. No se hace daño físico a nadie. Te pueden poner una denuncia por un agravio personal, pero es muy difícil de calibrar", asegura y, por eso, añade "depende del sentido común de la gente" aunque vivimos en una sociedad donde impera "un grado de corrección que es autocensura o represión".

Lo que ha ocurrido con Zapata, opina, "forma parte de la guerra sucia entre partidos. No se ha planteado una reflexión sobre el humor sino cómo derribar al contrario con el arma que sea".

Todo humor es negro, y el que no, es gris oscuro

Santiago Lorenzo

Autor de 'Las ganas' (Blackie Books)

"Todo humor es negro, y el que no, es gris oscuro", asegura Santiago Lorenzo, quien además recomienda despegarnos "de las prevenciones a la hora de escribir. De dos de nuestras cumbres literarias, una está firmada en criptograma (La Celestina) y la otra ni siquiera está firmada (El Lazarillo). Vaya pasado".

Para él, los límites del humor sólo deben estar marcados por "las verjas propias". "Y nunca por las de la ley, el juez ni el Estado. Jamás he entendido que estén prohibidos los partidos nazis, ni que Otegi esté en la cárcel. El castigo, al bocazas, le llegará por sí solo (caerá mal a la gente, no ligará nada, no le elegirán para ser remunerado, le compararán con Arévalo), pero nunca deberá ser judicial, como estamos viendo tantas veces. La figura de la "incitación al odio" es una chapuza que sólo da pie a más humor".

Me molesta que siempre vayamos a parar en el buen gusto y lo políticamente correcto

Manel Fontdevila

Dibujante, autor de 'El lado bueno de la valla' (El Diario)

Fontdevilla lo tiene claro. Cree que Zapata no debería haber dimitido porque "es aceptar una culpa que no hay, pero entiendo que existirán muchas presiones de todo tipo". Defiende que sus tuits estaban enmarcados en el debate que se generó tras el caso de Vigalondo, pero el miembro de Ahora Madrid "se ha encontrado dentro de este fregado muy desmesurado y fuera de control, como todo lo que cae ahora en las redes sociales".

"Antes parecía que éramos más tolerantes. La gente se ha vuelto más conservadora en este sentido", asegura. ¿Limites para el humor negro? "Los de la persona que escucha. Me molesta que siempre vayamos a parar en el buen gusto y lo políticamente correcto. El chiste es un contrato entre emisor y receptor. El que decide si le hace gracia o no es el receptor. Ese es el único límite, que te guste o no", responde hablando de un humor negro que define como "aquel que juega y frivoliza con temas delicados y truculentos".

Nadie ha hecho tantos chistes sobre los demás como Cela. A mí me ofenden sus chistes sobre cojos y lisiados

Rafael Reig

Autor de 'Lo que no está escrito' (Tusquets)

Reig defiende que el humor no tiene límites. "El humor negro es el humor macabro que se hace a costa de otros, que puede hacer daño y, por eso, los límites se los tiene que poner cada uno. A mí no me gusta hacer gracia con cosas que hagan daño a otros", asegura, pero "el humor negro es algo muy español". "Nadie ha hecho tantos chistes sobre los demás como Cela. A mí me ofenden sus chistes sobre cojos y lisiados y los de Quevedo, pero no prohibiría ni a Cela ni a Quevedo. Lo macabro y reírse del tonto del pueblo es muy español. A mí el humor de legionario borracho de Cela me repugna y me parece repelente, pero si tuviera que prohibir todo lo que no me gusta...", reflexiona.

Por eso, más que hablar de límites, se plantea si la pregunta no debe girar en torno a "cuál es el derecho a sentirse agraviado". "Un chiste malo o zafio se cae por sí mismo, no hace falta prohibirlo ni sentirse agraviado ni escandalizarse. Se le da más bola así además". Justamente lo que ha pasado con Zapata: "la noticia es una chorrada de principio a fin porque pasó hace cuatro años y son ejemplos precisamente de una conversación sobre los límites del humor negro. Utilizarlo es la típica tontada española. Zapata no pretendía ofender a nadie. Evidentemente son cosas muy feas, pero estaban ahí hace cuatro años y no habían ofendido a nadie", zanja. 

En cualquier caso aplicar 'sanciones retrospectivas' es un disparate

Gonzalo Torné

Autor de 'Nadie debería irse a dormir' (Random House)

"Para mí (pero es una definición casi sentimental) el humor negro debe afectar a lo más importante para uno mismo, esto es, a ti  o a tu propio grupo. Cuando se trata de otras personas u otros grupos lo veo más étnico que negro. En cuanto a los "límites" dependen de los campos de uso, obviamente. Entre dos sujetos y en privado se puede decir cualquier cosa. En el desempeño de un cargo público pues lo mejor sería morderse un poco la lengua. El problema está en las Redes Sociales que son medio públicas y medio "el bar y mis amigos". En cualquier caso aplicar "sanciones retrospectivas" es un disparate.

Cultura

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
35 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios