Manual de supervivencia para políticos novatos
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del caso iGNatieff al caso zapata

Manual de supervivencia para políticos novatos

El politólogo Michael Ignatieff escribió un libro su tormentoso salto a la política. O el neófito que entra en el Parlamento y sufre las encerronas de sus rivales

placeholder Foto: Los concejales de Ahora Madrid, incluido Guillermo Zapata, aplauden tras la elección de Manuela Carmena (EFE)
Los concejales de Ahora Madrid, incluido Guillermo Zapata, aplauden tras la elección de Manuela Carmena (EFE)

Progres rasgándose las vestiduras, conservadores frotándose las manos y una turbamulta enardecida esperando la orden de prender fuego al reo. Bienvenidos al mayor espectáculo del mundo: la política española a esta hora de la mañana. O cómo un tuit bufo escrito haceaños puede inmolar a un hombreen pocas horas; así funciona el psicodrama político en el siglo XXI.

Hemos visto a Guillermo Zapatacontarque se equivocó, pedir disculpas y dimitir de su cargo de concejal de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, lo que venía a certificar lo dicho antes por el periodista de La Vanguardia Enric Juliana: “En España empieza a ser más peligroso tener una cuenta en Twitter que una cuenta en Suiza”. Y parece que lo es: El País habla de “tuits que incitan al odio racial”, Esteban González Pons denunciará el caso al Parlamento Europeo y la policía amenaza con llevar a Zapata a la fiscalía. Una de dos: o bien Guillermo Zapata es una mezcla entre el doctor Mengele, Unabomber y el Carnicero de Milwaukee; o bien estamos ante una sobreactuación melodramática, unacacería políticaactivada poruna cagada tuitera. Un caso, por tanto, de teatro político puro y duro.

'En España empieza a ser más peligroso tener una cuenta en Twitter que una cuenta en Suiza'

Y ahora va la cuestión que trata de analizareste artículo: ¿Están preparados los políticos novatos que pueblan las candidaturas ciudadanas para jugar al sanguinario juego de la vieja política/realpolitik?

El politólogo Michael Ignatieff (Toronto, 1947) es una autoridad mundial en lamateriaNovato que entra en política y sale achicharrado al no entender sus diabólicas reglas. En efecto, Ignatieff era un prestigioso escritor y académico anglosajón (clases en Oxford y Harvard y biografía de referencia sobre Isaiah Berlin) que en 2005 decidió volver a su país natal (Canadá) para intentar el asalto a la presidencia de la mano del Partido Liberal. ¿El resultado? El Partido Liberal acabó en mínimos históricos de voto y la figura política de Ignatieff acabó en máximos históricos de calcinación.

Ignatieff describió todos los jardines en los que se metió durante su errática carrera política en Fuego y cenizas (Taurus, 2014). El libro, subtitulado Éxito y fracaso en política, tiene la virtud de ir tan a la esencia del asunto que leído ahora parece una reflexión profética sobre el caso Zapata, y eso que Ignatieff no es precisamente un rojo peligroso. He aquí un catálogo de patinazosy errores propios, y de encerronas yataques ajenos;guía, por tanto, para sobrevivir a la jungla de la política.

Interpretarán tendenciosamente tu pasado

“Ese aspecto de la política -la interpretación errónea y tendenciosa de algo que uno ha dicho años atrás- era nuevo para mí. Estaba totalmente preparado para asumir lo que había escrito, pero lo que en realidad había escrito no era lo esencial, y nunca lo es. Lo importante es el modo en el que tus oponentes pueden utilizar tu 'historial' para obtener una ventaja. La 'investigación de oposición', la búsqueda de paisajes incriminatorios, fotografías o frases sacadas de contexto, se ha convertido en un elemento clave del arsenal de la política moderna, y los sabuesos que se especializan en este tipo de 'investigación de oposición' disponen de un amplio campo de exploración en Internet. En la era de Facebook y Twitter puedes o bien no decir ni hacer nada que pueda ser utilizado en tu contra, o bien dejar que las fichas caigan donde sea”.

'La búsqueda de paisajes incriminatorios, fotografías o frases sacadas de contexto, se ha convertido en un elemento clave del arsenal de la política moderna'

No tendrás margen de error

“Si has ejercido toda la vida como escritor, periodista y profesor, nada te prepara para el uso del lenguaje una vez que entras en la arena política, porque no se parece a ningún juego de palabras al que hayas jugado con anterioridad. Puedes pensar que eres un buen comunicador, pero la primera vez que subes a un estrado para pronunciar un discurso te da la impresión de estar en la película de Woody Allen Bananas, en aquella secuencia en la que el líder de la guerrilla decreta que, a partir de ese momento, el idioma oficial de su país latinoamericano va a ser el sueco. Cuando entras en política dejas atrás el amable mundo en el que la gente te concede un cierto margen de error, acaba tus frases por ti y acepta que en realidad no querías decir lo que has dicho, para entrar en un mundo de literalidad hasta extremos impensables en el que solo cuentan las palabras que han salido de tu boca”.

'Entras en un mundo de literalidad hasta extremos impensables en el que solo cuentan las palabras que han salido de tu boca'

Noencontrarás consuelo, perdón u olvido

“También dejás atrás el mundo en que los demás perdonan y olvidan, dejan de lado las ofensas y se reconcilian. Estás entrando en el mundo del eterno presente, en el que cada sílaba que hayas podido pronunciar, cada tuit, cada publicación en Facebook, artículo periodístico o fotografía embarazosa, permanece en el ciberespacio para siempre, listos para que tus enemigos los utilicen contra ti. Si llega un momento en que tienes que dar explicaciones en una conferencia de prensa, ya has perdido la mitad de la batalla”.

'Estás en el mundo del eterno presente, en el que cada tuit permanece en el ciberespacio para siempre, listo para que tus enemigos lo utilicen contra ti'

Tus explicaciones siempre llegarán tarde

“Se trataba de un enorme malentendido y podía explicarlo. En realidad, aún no había comprendido que, en política, las explicaciones siempre llegan tarde. Nunca debes dar explicaciones ni quejarte. Como mucho, si eres afortunado, lograrás vengarte”.

La pelea sustituirá a la buena fe

“Me mostré totalmente indignado por la mala fe de mis oponentes. Todavía tenía que aprender que la buena o mala fe no desempeñan ningún papel. En la política como combate vale todo, y lo que cuenta no es demostrar tu buena fe sino ganar la pelea”.

'En la política como combate vale todo, y lo que cuenta no es demostrar tu buena fe sino ganar la pelea'

No es nada personal; sólo negocios

“Lo que aprendes de tus propios errores es que la política es un juego con las palabras, pero no es el Scrable. Nadie que entra en política por primera vez está preparado para ese nivel de enemistad. Cada palabra que pronuncias se convierte en una oportunidad para que tus adversarios contraataquen. Es inevitable que te lo tomes como algo personal, y este es tu primer error. Debes aprender lo que hace tiempo que saben los que llevan ahí toda la vida, con el conocimiento que dan los años de experiencia: nunca es algo personal, son los negocios”.

'Cada palabra que pronuncias se convierte en una oportunidad para que tus adversarios contraataquen'

A la prensa le encantarátusangre

“También puedes quejarte ante los periodistas acerca de la mala fe de un adversario, pero ellos no son los árbitros. Han venido por la pelea y quieren ver un buen combate. Tal como me dijo uno de ellos. 'Nuestro trabajo consiste en ser testigos de la batalla y después bajar a rematar a los heridos'. Una vez que te han disparado manejas todas tus relaciones con la prensa con el mayor cuidado. Todo pasa a ser una estrategia”.

Renunciarás a la espontaneidad: las palabras son armas

“Al entrar en política debes renunciar a la espontaneidad y a uno de los placeres de la vida: decir lo primero que se te viene a la cabeza. Si quieres sobrevivir, debes colocar un filtro entre tu cerebro y tu boca. Cuando las palabras son armas y pueden volverse contra ti, expresarte libremente es un lujo que no puedes permitirte. Tu lenguaje, al igual que tu personalidad, se convierte en objeto de cautela. Aun así te lo puedes pasar bien, y debes hacerlo, porque a todo el mundo le gusta ver a un guerrero feliz, aunque hay que señalar que todo guerrero feliz es un guerrero vigilante”.

'Expresarte libremente es un lujo que no puedes permitirte'

Responderás siempre con sinceridad (estratégica)

“En el extraño teatro kabuki que son las conferencias de prensa o las entrevistas es mejor evitar la tentación de la franqueza. Sé sincero si puedes, pero sobre todo piensa en términos estratégicos. 'Toda verdad es buena', dice el proverbio africano, pero no siempre es bueno que se diga toda la verdad. Intenta no mentir nunca, pero tampoco debes contestar a la pregunta que se te ha hecho, sino solo a la que quieres contestar”.

El escrutinio público te superará

“Aunque en ese momento aún no me había dado cuenta, había atravesado el espejo y llegado al especial universo psíquico de todo aquel que pugna por un cargo público. Estaba a punto de pasar los siguientes cinco años de mi vida en un estado de dependencia constante a la opinión de los demás… Si uno no se ha presentado para un cargo, no puedeentender del todo lo dependiente que te vuelves de ese plebiscito diario, delas miradas de reconocimiento ylos gestos de desaprobación que los ciudadanos ten envíancuando estás ahí fuera. El antiguo alcalde de Nueva York, Ed Koch, era conocido por preguntar cientos de veces al día en sus recorridos por la ciudad: '¿Qué tal lo estoy haciendo?'. Mis propias respuestas a esas preguntas importaban poco. Encomendé mi destino a todos aquellos que conocí. No tenía ni idea del modo en que ese escrutinio continuo y minuto a minuto por parte de mis conciudadanos me iba a superar y cómo iba a influir en mi propia autoestima”.

'No tenía ni idea del modo en que ese escrutinio continuo iba a influir en mi propia autoestima'

Mantendrás a raya al personaje

“Al cabo de un año tenía la confusa sensación de haber sido atrapado por un doble, un personaje nuevo y extraño que apenas podía reconocer cuando me miraba al espejo. Vestía trajes de Harry Rosen -confeccionados para mí por el propio Harry- y mis corbatas estaban perfectamente conjuntadas con mis camisas. Nunca me había vestido tan bien en mi vida y, al mismo tiempo, nunca me había sentido tan vacío. Diría que una cierta sensación de vacío, de separación entre la cara que presentas al público y la que guardas para el espejo, es señal de buena salud mental. Los problemas empiezan cuando ya no te das cuenta de que el yo público ha sustituido al yo privado. Cuando te olvidas de que posees un ámbito privado que quieres mantener a resguardo de la mirada pública pronto entregas toda tu vida a la política y te conviertes en tu propia sonrisa, en el gesto congelado de genialidad que la política te exige. Cuando sucede esto, estás perdido”.

'Nunca me había vestido tan bien en mi vida y, al mismo tiempo, nunca me había sentido tan vacío'

“… Los consejos que me dio el equipo consistían en jugar sobre seguro, reducir los errores propios y no salirme nunca del guion. Seguramente estos consejos eran prudentes, pero lograron que mi convicción desapareciera. Sentía que cada noche estaba menos inspirado. Todos los actores, y en particular los políticos, poseen una fuenteespecial de energía llamada 'Manten la frescura' y, de un modo un otro, esto les permite seguir representando el personaje. En mi caso, el espectáculo -las reuniones con los delegados y los eventos de recaudación de fondos- se convirtió en una función cada vez menos soportable… Me había convertido en un político, y aquello no me gustaba demasiado”.

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