Pérez de la Fuente: "Rajoy debería recordar que fue ministro de Cultura y bajar el IVA"
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entrevista con el director del teatro español

Pérez de la Fuente: "Rajoy debería recordar que fue ministro de Cultura y bajar el IVA"

Tildado de 'chico del PP', el director del Español critica la política cultural del Gobierno y aboga por un teatro público comprometido con los autores españoles

Foto: El director artístico del Teatro Español, Juan Carlos Pérez de la Fuente (Efe)
El director artístico del Teatro Español, Juan Carlos Pérez de la Fuente (Efe)

Llegó hace cuatro meses al Teatro Español y lo ha hecho con energía y ganas de poner patas arriba la 'casa'. Juan Carlos Pérez de la Fuente, director artístico del teatro madrileño y quien fuera director del Centro Dramático Nacional cuando Mariano Rajoy era ministro de Educación y Cultura del Gobierno de José María Aznar, ha llegado dispuesto a "cumplir un sueño".

Su pasado en lo público le ha granjeado el calificativo de chico del PP -del que dice es una absoluta "frivolidad"-, que quizás se ha acusado tras ser elegido por Ana Botella para dirigir los teatros madrileños. Una etiqueta que no le achanta para ponerse serio y beligerante a la hora de pedir al que fuera su jefe la bajada del IVA cultural. Más allá de políticas, su principal objetivo es volver a llenar las butacas de público, sacar el teatro a la calle o donde haga falta y reivindicar a los autores españoles.

P. En septiembre, cuando fue designado para dirigir el Teatro Español dijo que era un sueño. Cuatro meses después, ¿sigue siéndolo?

R. Un sueño que se va haciendo realidad. Esta casa es el sueño de cualquier director madrileño, español y, diría, que europeo. Y hay que darle lo mejor lo de uno mismo. Si te reservas algo, no tienes derecho a estar aquí aunque sólo sea por el peso de la historia y por este solar que se está acercando a los 500 años. No hay otro teatro más viejo en activo en Europa. Por eso, hay que entregar lo mejor y abrir las puertas del teatro a la gente. No hay que tener miedo a la gente ni al ruido de la calle.

P. Y más si ese ruido es el que hace el propio público...

R. Exacto, pero tanto el público que viene a visitarte como el que es protagonista, como hemos hecho con Voces de Madrid. Hemos cedido el espacio del teatro a la gente que por circunstancias de la vida no son héroes, en el sentido grandilocuente de la palabra, pero son los personajes de nuestro tiempo. Hubo una época en la que en el teatro había dioses, reyes, héroes y este es el tiempo de la gente normal. Y eso hemos hecho. Lo excepcional en este tiempo, con tantas cosas que nos han pasado, es lo normal. Es la gente que se levanta por la mañana, no te digo si tiene trabajo, que saca a su familia adelante y es honrada. Una palabra que parece muy antigua.

P. Con la que está cayendo, desde luego.

R. Ves lo que pasa y te dices: "esto no puede ser". Por eso, esta sociedad, tan pérfida en la parte de los gobernantes, ha convertido en héroes a la gente honrada y normal. El romanticismo parece que no es de este época y sin romanticismo la vida no es casi nada.

R. En cuanto llegué pedí a Fernando Arrabal su versión de la segunda parte de El Quijote: Pingüinas, que se verá el 23 de abril. También tiene que estar en el Español Mujeres y criados, esa comedia inédita de Lope de Vega que apareció el año pasado [y llevará la Fundación Siglo de Oro RAKATá], Charo López y Ron Lalá vendrá con su versión de La Celestina y, como contásteis, estamos haciendo números para montar En la orilla, de Chirbes. También me gustaría que hacer una gran fiesta en la plaza de Santa Ana recordando lo que se hacía en el Siglo de Oro con una obra donde invitáramos a todos los grandes teatros públicos europeos y americanos.

Espero que el primer semestre empiecen a salir las terturlias de la Corrala Pérez Galdós. Queremos que los lunes por la tarde este espacio sean un hervidero de gente que entre y salga y en las que hablemos de la vida, que es de lo que se alimenta el teatro. Este 2015 también se cumplen 400 años del primer dinero que el Ayuntamiento de Madrid da a la cofradía religiosa que construye el Corral del Príncipe. Tenemos que empezar a decir a los madrileños que el Español es el teatro más antiguo del mundo con programación continua. Y queremos que este año vengan actores y actrices a cantar y recitar al teatro en pequeñas ceremonias mensuales.

P. ¿Y cómo va a ser el proyecto de Buenos Aires-Madrid, un puente teatral?

R. Es un acuerdo de dos años y, de nuevo, aparece Arrabal. Hay una obra de Arrabal que yo tendría que haberla montado la primera vez que vino a verme: El Arquitecto y el emperador de Asiria, pero vivía Adolfo Marsillach y hubo una polémica en los 70 cuando Adolfo con su compañía decidieron montarla y a los pocos días Arrabal lo prohibió. La controversia siguió durante mucho tiempo. No quería volver a sacar ese asunto y aparqué el texto, pero ya han pasado los años y siempre he querido dirigirlo. Fui a Buenos Aires y salió en la conversación. Al final, la obra la dirige un director argentino con actores españoles. Y aquí yo dirigiré Cervantes con La Numancia, que es uno de esos textos que vuelve a examinar a un director, con actores argentinos. También hay un proyecto bellísimo con el Circo Price y el circo de Buenos Aires, ellos traerán circo y nosotros danza contemporánea. Hay que entrar al Price.

P. Sí, porque en los últimos tiempos está muy desaprovechado.

R. Totalmente. Es algo que hay que subsanar ya. Y es una gran satisfacción este acuerdo. El Price un espacio maravilloso con muchísimas posibilidades. Tiene que formar parte de la vida de la producción. Por eso me gusta este acuerdo con Argentina -un país con una tradición circense muy importante-. Ellos vendrán pronto con una artista plástica, Marta Minujín que traerá sus rayuelas a España. Y con artistas plásticos madrileños queremos hacer caballos y burros con material de reciclaje y llenar las dos capitales de quijotes y sanchos para que la gente entre al universo de El Quijote y le quitemos esa losa de que es pesado.

P. Ahora que lo dice, ¿qué le parece la versión acortada de Pérez Reverte?

R. No la he leído, pero he visto la polémica. Lo primero que hay que decir a la gente es que no le tenga ese miedo al Quijote. Y empezar por la educación. La política debe ser el arte del encuentro, no del desencuentro, porque ves las estadísticas y somos los últimos de la clase de Europa. Es una obra de aventura y con mucho humor. Hay que entrar y cuantas más versiones, películas, series, circo o teatro... mejor. Hablamos mucho de la Marca España, pero si de algo nos tenemos que sentir orgullosos es de nuestra cultura. Posiblemente no seamos potencias en muchos aspectos, pero a nivel cultural no nos tose nadie.

P. ¿Nadie? ¿IVA cultural incluido?

R. Yo espero que el sentido común, aunque sólo sea por tema electoral, se instale en el señor Montoro. El 21% de IVA es un error de bulto de tal calibre... Si quiere recaudar, un 21% no puede aplicar. No hablo de ideologías. No soy una señor de la ceja. Pero alguien en el Consejo de Ministros tiene que dar un puñetazo encima de la mesa. Y creo que el señor Wert y Lasalle tendrían que haberlo dalo ya.

P. Es muy significativo que sólo hablemos de Montoro.

R. En la vida hay que dar un puñetazo porque si no… Hay que darlo y si no, deberían marcharse. No puede ser que se baje el IVA porque se acerca ARCO. ¡Un respeto, en serio! Lo estamos pasando mal. Yo era privado hasta hace dos días. A mí me cogió la subida del IVA en el Teatro Amaya, con Orquesta de señoritas, con 12 actores sobre el escenario, y lo primero que me planteé era que no lo podía pagar el público. Aguanté hasta que tenía la casa hipotecada. Y ese es uno de los motivos por el que estoy aquí. Después de ocho años del CDN, tengo la casa hipotecada porque soy un productor quizás demasiado arriesgado. Lo del IVA no puede ser. Y le voy a decir al presidente, con el cariño que le he tenido y lo digo de corazón porque fue mi jefe, que recuerde que es el primer presidente que ha sido ministro de Cultura. A eso apelo. Ser minisitro de Educacion y Cultura de España, con el pasado y presente cultural que tenemos, debería marcar algo en el ser humano que ocupa esa cartera. El IVA tiene que bajar y estar como en Europa.

P. ¿Y las consecuencias de la precarización del sector que ya lleva consigo el IVA cultural?

R. Lo que no puede ser es que vivir del teatro se esté convirtiendo en una excepción porque, lo más importante, es que nos estamos cargando una profesión. La cantidad de familias que conviven en torno al hecho teatral son muchas. Ojalá baje el IVA el Gobierno. Y lo digo con la serenidad de la desesperación y apelando al hombre que un día en su cartera ponía Cultura y que la primera representación teatral en el cargo que vió fue con los Reyes y Buero Vallejo en el María Guerrero en el estreno de La Fundación. Esto no puede ser y si alguien le aconseja mal, que nos oiga porque la cultura no sólo es la ceja. Eso es un tópico. Hay mucha gente que no participamos de ninguna fiesta de nada. Somos trabajadores. Yo llevo años escuchando que soy un chico del PP porque en 1996 me nombraron director del CDN, lo que es una auténtica frivolidad, pero eso me da la libertad para poder decirles a Wert, Lasalle y Montoro que tienen que bajar el IVA porque es un error que les va a acompañar todos los días de su vida.

P. ¿Con Ana Botella cómo se lleva?

R. Me he encontrado a una mujer que tiene la serenidad de alguien que no se va a presentar. Nos entendemos. La veo serena. Y es una mujer de la que tenemos una imagen que no es la real. No me gustan los tópicos. En el teatro, la contradicción es lo más hermoso. Yo la quiero involucrar en el teatro, es mi trabajo. Voy, le cuento que vamos a llamar a la sala pequeña del Español Max Aub, a la uno del Matadero Fernando Arrabal o que la nueva Corrala del Españo Benito Pérez Galdós y le parece perfecto. Por cierto, Galdós, otro incomprendido que había dirigido este teatro y murió ciego y sin reconocimiento.

P. Esa es una de nuestras taras. Tratamos muy mal a nuestros grandes autores. Es difícil ver en Madrid una obra de Buero Vallejo o Max Aub, por ejemplo.

R. El problema que tenemos en España es que no tenemos repertorio. El repertorio son aquellos títulos teatrales que forman parte de la memoria de un pueblo y van pasando de padres a hijos o que en una discusión preguntas cuántas bernardas albas has visto o cuántas Luces de bohemia. El teatro público tiene que existir sin dudarlo y tiene una responsabilidad con los creadores de su país. Eso no significa que se cierren las puertas a los de fuera, pero si Sanchis Sinisterra, por ejemplo, tiene algo escrito, esta casa tiene que estar abierta. En España, durante muchos siglos, los cajones de los autores estaban repletos de textos que no se representaban. Y ahora la situación es hermosamente contradictoria porque hay muchos autores jóvenes escribiendo tanto que llegas a tener ansiedad de querer montar a todos. Eso indica que estamos en buen momento creativo. Lo que es imperdonable es lo que pasa con autores consagrados. Si en Europa y América no se conoce a Valle-Inclán es culpa nuestra. Algo hacemos mal.

P. Uno de los puntos claves de su candidatura es la fórmula para atraer a un nuevo público 'dormido'. ¿Cómo se consigue eso cuando aún se ve al teatro como algo un tanto elitista y caro?

R. Vamos a empezar a tener encuentros con los concejales de las áreas de distrito y quiero que en las calles, actores conocidos y no estén dando clases magistrales contando a los ciudadanos por qué tienen que ir al teatro, a este y a todos. Hay mucha gente que jamás ha pisado un teatro porque no ha tenido la necesidad y hay que hacerla crecer.

P. ¿Algo así como los flyers de las discotecas?

R. Sí (ríe). El teatro no se puede quedar de brazos cruzados. Hay que salir a la calle y buscar adeptos. Y buscarlos también en el turismo. Yo no le tengo miedo al turismo. Quiero llegar a acuerdos y paquetes con tour operadores para que incluyan el teatro en su oferta. Y también el turismo nacional, que no venga sólo a Madrid a ver El Rey León, es decir que lo haga, pero que venga a ver más cosas. El objetivo de los gobernantes debería ser convertir Madrid en una ciudad cultural.

P. ¿Y cómo va el club de amigos del teatro y la tienda?

R. Queremos hacer un abono de temporada. Es algo complejo pero imagina las maravillas que se podrían hacer con las programaciones de los teatros de Madrid: el Español, el Matadero, el Fernán Gómez y Price. La asociación de Amigos del Teatro Español surgirá en cuanto tengamos la programación de la próxima temporada 2015/2016 cerrada -quiero presentarla en abril- y queremos que la presida la Reina. Y para la tienda estamos buscando ubicación. Va a estar abierta esta temporada, igual que la sala de exposiciones Andrea D'Odorico, que espero inaugurar en febrero. Nunca será un museo pero quiero que la gente pueda vivir los fondos del Español. Quiero abrirla con una gran exposición sobre D'Odorico y Miguel Narros con figurines, escenografías, trajes...

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