Arranca el festival in-edit

El año en que Barcelona descubrió las pastillas

Un documental revisa la irrupción de la música electrónica en los 90. O cómo un pequeño club impulsó un nuevo tipo de ocio que hoy es dominante

Foto: Aleix Vergés, alías Sideral, disc-jockey emblemático de la época
Aleix Vergés, alías Sideral, disc-jockey emblemático de la época

Rebobinemos hasta 1993. Barcelona sufre un enorme resacón postolímpico. Las élites de la ciudad no tienen muy claro por dónde tirar. De repente, los cachorros de la clase alta se dan cuenta de que en Londres o París se impone una cosa llamada música electrónica que todavía no ha llegado a la capital catalana. "En los momentos de vacío siempre se reciben mejor las nuevas ideas", dice Àlex Julià, director del documental Nitsa 94-96. El giro electrónico. Como sabe cualquier aficionado a la noche, la mejor solución contra la bajuna es seguir con la fiesta. De ahí la importancia de un pequeño local (el club Nitsa barcelonés) que se convirtió en catalizador de un nuevo tipo de ocio en la ciudad que hoy sigue siendo dominante (diseño, música electrónica, revistas de tendencias…). Nitsa. El giro electrónico 94-96 es uno de los platos fuertes del festival de documentales musicales In-Edit, que se celebra entre el 24 de octubre y 3 de noviembre en Barcelona. En Madrid, Bilbao y Pamplona se podrá ver por las mismas fechas una muestra de cinco películas del festival en los cines Golem. Y durante todo el año los contenidos de esta edición y las pasadas rotan en In-Edit.tv.

El DJ que no sabía mezclar

Aleix no tenía ni puta idea de pinchar, le pilaron por el carisma. Recuerdo una sesión suya donde no cuadraba ningún temaLa columna vertebral de la cinta sobre el Nitsa es un retrato de Aleix Vergés, alias Sideral, disc-jockey emblemático de la época. Se le recuerda con cariño, pero sin maquillarle más de la cuenta: "Aleix no tenía ni puta idea de pinchar, le pillaron por el carisma. Recuerdo una sesión suya donde no cuadraba ningún tema", admite DJ Sesenta y nueve. Sergi Caballero, uno de los directores del Sónar, confirma el diagnóstico: "Técnicamente era una patata, metía unos ritmos trocotroc que te hacía resoplar muchas veces. Pero eso no era lo importante, sino que sabía manejar la energía de la pista y crear una fiesta". Su mérito estaba en las ganas de aprender. Por ejemplo, cuando llegó a actuar al Nitsa el primer DJ internacional, Vergés se pasó la noche entera estudiando cómo manejaba la cabina. Hablamos de Darren Emerson, la mitad de Underworld, que tuvo que enseñar a Sideral lo que era un cross-fader (herramienta básica para mezclar canciones). Aleix se convirtió en una figura central de la noche de Barcelona, con un fiel batallón de seguidores. Falleció en mayo de 2006. Su mayor logro fue ayudar a la generación indie-pop a abrir los oídos a la música electrónica que empezaba a arrasar en medio mundo. "Aleix supo jugar el papel de líder de la manada", explica DJ Fra.

Aprendiendo a la vez

Los mejores momentos del documental vienen de invitados dispuestos a hablar claro. Por ejemplo, DJ Coco afirma que "en Nitsa todos aprendimos a la vez lo que era la electrónica: los clientes, los promotores de la sala y hasta los DJ". Un par de invitados usan la expresión "éramos vírgenes en cuestiones de electrónica". Por supuesto, también estaba el descubrimiento de las drogas. "El elemento indisoluble era la experiencia psicodélica que ayudaba a percibir esos sonidos", explica DJ Zero. El momento más divertido de la cinta es cuando se describen los estilos de baile de los parroquianos. "La gente se encerraba mucho en sí misma. Bailaban a su rollo, cada uno en su propio mundo, aunque luego eran cariñosos cuando tocaba serlo", afirma Albert Salmerón. DJ Kosmos aclara que "era todo un poco asexual". El análisis sociológico se despacha en una frase: "La mayoría de los que iban al Nitsa eran pijos". Baste decir que la sala estaba situada en la plaza Joan Llongueras. "Bueno, más adelante se fue creando mezcla. Había mucha gente de Sarriá y Sant Gervasi, pero también otros de pueblos como Rubí, que es mi caso", explica el director.

Techno contra Constantino Romero

La importancia del Nitsa es innegable, aunque sólo sea por haber traído por primera vez a Barcelona a DJ históricos como Derrick May, Jeff Mills o Laurent Garnier (aconsejados por Advanced Music, empresa responsable del Sónar). May recuerda la sensación de extrañeza al pasear por Barcelona y no ver ninguna persona negra. También la sorpresa que un club de electrónica estuviera en mitad de la ciudad (normalmente se encuentran en las afueras). Mills empezó pinchando para cuatro gatos y le tuvieron que explicar que aquí la gente salía más tarde. Garnier sólo conserva en la memoria que en el flyer de su sesión pusieron los colores de la bandera francesa. Mills confirma después un secreto a voces: "Siempre me extrañó lo mucho que tardó la electrónica en entrar en España". En realidad, el plan inicial del Nitsa no era hacer de heraldo de la electrónica. Querían montar conciertos indie-pop, pero se les ocurrió incluir sesiones electrónicas y vieron que las colas en la puerta se hacían más largas. Mientras tanto, en la planta de arriba, Constantino Romero y otras celebridades televisivas o teatrales bailaban al ritmo a salsa. "Había cierta competición entre los dos espacios a ver quién era más juerguista. Siempre ganaban los de arriba", explica Gabi Ruiz, responsable del Nitsa.

La importancia del bakalao

La electrónica de España ha aportado muy pocas cosas. Seguramente la más importante es la Ruta del BakalaoOtro mérito del documental es no exagerar la importancia de la sala que retrata. Luis Lles, crítico veterano y gestor cultural, lo resume en una frase: "La electrónica de España ha aportado muy pocas cosas. Seguramente la más importante es la Ruta del Bakalao. Sobre todo por ese estilo ecléctico donde se pueden mezclar grupos como los Woodentops con ritmos más brutos como Front 242 o una canción pop del momento". Sergi Caballero, director del Sónar, recuerda que antes del Nitsa en el extrarradio de Barcelona ya había grandes discotecas de electrónica como Ocho o Skorpia. Hoy la cultura de DJs es la opción estrella de las noches de la ciudad condal. Terminamos con  la anécdota que más sorprendió al director: "Me parece divertido lo que cuenta Albert Salmerón. En 1995 le pitaban por pinchar electrónica en el festival de Benicàssim y al año siguiente podías ver a esos indies que protestaban dando botes con Orbital y Chemical Brothers".  En el planeta pop, doce meses son un un mundo. 

Otras cintas

El In-Edit 2013 viene cargado de una jugosa programación. Destaca 20 Feet from Stardom (Morgan Neville), que explora la figura de las coristas negras, fundamentales para el sonido de canciones y giras de Rolling Stones, Stevie Wonder y Ray Charles, entre otros. También promete Sonny Rollins: Beyond The Notes (Dick Fontaine), filmación del concierto de ochenta aniversario del mítico saxofonista jazz. Triana Pura y Dura (Ricardo Pachón) ofrece una reflexión sobre cómo se disuelve el vínculo social en el flamenco cuando el lazo comunitario de barrios como Triana se va perdiendo en favor de formas de vida más individualistas, típicas de la modernidad. The Punk singer (Sini Anderson) es un retrato de Kathleen Hanna, carismática cantante de Le Tigre y Bikini Kill, impulsoras de la escena feminista Riot Grrrl.  Por último, hay que señalar Teenage (Matt Wolf), exploración del concepto de adolescencia entre 1904 y 1945, basado en los estudios del crítico cultural británico Jon Savage

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