Luciano Parejo, rector de la UIMP, tiene claro que los cursos deben adaptarse a los nuevos tiempos para acerca a los alumnos la vanguardia.
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Luciano Parejo, rector de la UIMP, tiene claro que los cursos deben adaptarse a los nuevos tiempos para acerca a los alumnos la vanguardia.

En España hay un exceso de fragmentación y oferta de cursos de verano de las universidades que se traduce en que ya algunos centros tienen "problemas"

En España hay un exceso de fragmentación y oferta de cursos de verano de las universidades que se traduce en que ya algunos centros tienen "problemas" para atraer alumnos, según dijo Luciano Parejo, rector de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). La UIMP, dedicada desde su creación en la II República a los cursos de verano, comienza en Santander sus cursos, que ha decidido renovar su estructura y estatutos e incorporar estudios de postgrado para "adaptarse a los nuevos tiempos". Durante este año, se impartirán 137 cursos, tres más que el año pasado, entre hoy y el 16 de septiembre, con un presupuesto de 4,5 millones de euros, aportados en un 75% por el patrocinio privado.

"Hay mucho curso que viene con un pan debajo del brazo -en referencia a los patrocinadores- y es muy difícil trabar los cursos para que tengan una cohesión", explicó. Por ello, según Parejo (1947, Santa Cruz de Tenerife), la UIMP tiene que "rechazar ofertas" porque "el que financia quiere algo muy dentro de su ámbito y hay que trabajar por alcanzar el equilibrio". A su juicio, "no es que el modelo de curso de verano esté agotado pero ya no es una singularidad -como lo ha sido la oferta de la UIMP durante varias décadas- en el panorama español".

La UIMP se plantea en esta nueva época recuperar "la idea primigenia de la extensión universitaria, acercando a los alumnos a la vanguardia, porque los cursos de verano son un miniuniverso con lo que es punta en los distintos sectores". Su propósito para el futuro es "consolidar y perfeccionar" lo ya hecho y convertirse, sin dejar de ser "una universidad de verano", en una "universidad nacional". Para ello, indicó, desarrollará centros de investigación "en materias de alto interés para el país" y realizará estudios de postgrado "complementarios" y de la mano del resto de instituciones académicas del país, de forma que sirva de "rótula" entre la universidad y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Sobre los primeros, adelantó, en la actualidad "hay conversaciones" con el Alto Comisionado de Víctimas del Terrorismo, la Universidad del País Vasco, la Universidad Rey Juan Carlos y el Centro Bartolomé de las Casas para desarrollar el Centro Interuniversitario de Víctimas del Terrorismo, dirigido por el profesor Francisco Llera. En cuanto a los estudios de postgrado, ya el curso próximo se impartirán los títulos de máster en Traducción y el de Enseñanza del español como lengua extranjera, y se creará un centro de estudios lingüísticos hispánicos para extranjeros tomando como referencia la escuela que ya existía.

Santander, dijo, "seguirá siendo el centro de gravedad del verano pero habrá actividad todo el curso" y para ello se reformarán los estatutos del centro y se "mejorará" la composición del patronato y se potenciarán sus estructuras internas.

137 cursos de verano

En cuanto a las actividades de este año, Parejo indicó que con los 137 cursos programados "se ha llegado al límite de capacidad de las instalaciones", por las que pasaron el año pasado 9.063 alumnos, de ellos 1.866 extranjeros. Entre los cursos que se impartirán subrayó la importancia del seminario dedicado a la reforma constitucional, "una idea para la que se ha ido a buscar patrocinador y no al revés".

Universidad de Granada