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No estaba muerto, estaba tomando cañas: el cañonazo de Soto Ivars desde su Trinchera
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No estaba muerto, estaba tomando cañas: el cañonazo de Soto Ivars desde su Trinchera

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Foto: Imagen: EC Diseño
Imagen: EC Diseño

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¡Buenos días, ansias!

Se ha convertido ya en una tradición que a mis magras vacaciones las suceda una catarata de mensajes de amables seguidores de este boletín, preocupados por si he fallecido o estoy en la cola del INEM. ¡Los agradezco! Me hacen suponer además que estamos por el buen camino, cosa que también indican las cifras. Nos acercamos al Rubicón de los 10.000 suscritos, y de los mensajes que recibo cuando tomo unos días descanso colijo que estoy contribuyendo en cierta medida a la creación de vicio.

No está nada mal. O eso creo.

Cierto que durante estas dos semanas sin boletín han pasado muchas cosas en las trincheras culturales. Tantas, que no sabía cuál elegir para abrir boca. Recopilo algunas conocidas y otras que seguramente os hayan pasado inadvertidas en esta entrega, pero a estas horas, a punto de enviar la mandanga, sigo sin decidirme sobre qué historia es digna de abrir la zanja.

Os cuento, mientras tanto, que tenemos desde hoy una sección nueva: cada semana incluiré alguna reflexión que me haya gustado especialmente en "cartas de los soldados", y de paso os daré a conocer a algunas personas interesantes de las que uno se cruza por las trincheras.

Ahora, un sonido se mete con insistencia en mis oídos. No es un ángel tocando la trompeta, pero resuelve la cuestión de cómo empezar el boletín de hoy.

Ahí afuera, en trenes, autobuses públicos y terrazas de bar, hay un montón de gente que, víctima sin duda de la desigualdad estructural de la sociedad turbocapitalista, no sabe todavía que existen auriculares para ver esos vídeos de mierda en sus teléfonos móviles. Urge, por tanto, una campaña de información ciudadana para que los taladraorejas conozcan las fabulosas posibilidades de esta tecnología, y puedan disfrutar de sus derechos.

Basta ya de personas víctimas del desconocimiento. ¡Auriculares para todos! ¡Tienes derecho a usarlos!

Sugerencias, a: guerracultural@elconfidencial.com

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