Puedes configurar tu consentimiento pulsando aquí :

el regreso de una banda indie icónica

Los chanchullos financieros y fiscales de Radiohead

El grupo británico, a punto de publicar disco y actuar en el Primavera Sound, critica el capitalismo pero abraza sus prácticas más cuestionables

6'

El 'Financial Times', biblia mediática de la economía anglosajona, investigó el pasado enero las finanzas de Radiohead. Más recientemente, el diario británico 'The Guardian profundizaba en el denso entramado de empresas del grupo y quedaba sorprendido por las averiguaciones.

¿Primera conclusión? La banda de Thom Yorke tiene uno de los “imperios corporativos” más tupidos del mundo del rock. El periodista Alex Marshall desvelaba que los miembros de la banda han sido directores de al menos veinte compañías a lo largo de su carrera. Para hacernos una idea, superventas que manejan mucho más dinero, como Adele, solo han dirigido cinco empresas, mientras que Paul McCartney no ha pasado de ocho. Bandas indies de culto como The XX se apañan con una sola compañía. ¿Por qué necesitan tanta filigrana financiera los autores de 'Creep' y “No Surprises'?

¿Grupo de rock o empresa de Silicon Valley?

Lo primero que llamó la atención a Marshall fue el secretismo que rodea los asuntos económicos del grupo. Sus negocios se manejan en Londres, concretamente en el número 41 de Great Portland Street, entre la impresionante embajada de El Congo y una empresa danesa que fabrica grifos de diseño. “Radiohead se asesoran con la empresa de contabilidad Hardwick & Morris. Más que como un grupo, Radiohead funcionan como un conglomerado de Silicon Valley. Es extremadamente complicado acceder al edificio”, apunta. Lo poco que pudo rascar el periodista fue una frase a dos empleados de la firma que salieron a la calle a fumar un cigarrillo. Ambos se negaron a contestar sus preguntas, pretextando que “son cosas que te matarían de aburrimiento”.

La única fuente de datos accesible son los registros mercantiles públicos, que confirman que el ascenso económico del grupo de Oxford ha sido imparable: facturaron 264.746 euros el año de éxito global del sencillo 'Creep', pegaron el estirón en 1995 con el disco ‘The Bends’ (1.075.891 euros) y superaron los tres millones con ‘OK Computer’ (1997). La verdadera explosión global llegó con ‘Hail To The Thief’ (2003), que superó los once millones y medio de euros en recaudación. El experimento de ‘In Rainbows’, el disco en libre descarga con sistema paga-lo-que-quieras, fue un éxito arrollador, con el que despacharon 100.000 copias de edición limitada, 1.750.000 copias físicas en compacto y 1.2000.000 en descargas. Según una encuesta del portal Gigwise, el precio medio que pagaron los fans por bajarlo fue de unos cinco euros. Este año Radiohead tiene programados once conciertos propios, festivales aparte, que se calcula que les reportarán 6,6 millones de euros.

Cuentas rebosantes, pagos limitados

¿Cómo manejan esta montaña de dinero? ¿Hay algo cuestionable en su estrategia? ¿Se puede hablar de hipocresía? La costumbre del grupo es crear una nueva sociedad para cada nuevo proyecto. Filippa Connor, directora de la firma RNF Business Advisory, la única que se ha prestado a hablar, opina lo siguiente: “Crear compañías individuales les protege si algo va terriblemente mal con cualquiera de sus negocios. Así no se cae el edificio entero. También les protege de los accidentes en cada gira, como ocurrió en Toronto en 2012, cuando un colapso del escenario mató a uno de los técnicos de batería, de solo 33 años”. En el mismo accidente hubo otros tres heridos.

¿Traducido? Si tuvieran una sola compañía, serían responsables con todo su patrimonio respecto a los familiares de los técnicos. Vinculando cada gira a una empresa, la indemnización que pueda fijar un juez queda limitada. El grupo de Thom Yorke no quiere sorpresas desagradables con su dinero. Si un disco, gira o DVD no recoge beneficios, no están obligados a saldar las deudas más allá del dinero invertido en cada proyecto, aunque tengan millones de sobra con lo que han ganado en otros aventuras artísticas.

No quieren sorpresas desagradables con su dinero. Si un disco no recoge beneficios, no están obligados a saldar deudas más allá de lo invertido

Exhibición de integridad

¿Es legal este estrategia financiera? Parece que sí.¿Huele bien su escasa transparencia? Cada lector tendrá su opinión. ¿Es honesto limitar tus obligaciones de pago cuando tienes la cuenta a reventar? El problema de Radiohead, seguramente, es su frecuente exhibición de integridad. En febrero de 2015, Yorke acusó al gobierno británico de “hipocresía descarada” con respecto a los paraísos fiscales. Además participó en la banda sonora de un documental sobre el asunto, 'UK Gold', estrenado en 2015. En la etapa de promoción, el cantante hacía unas declaraciones al semanario “New Musical Express” criticando las puertas giratorias entre en el gobierno y la City, el lavado de dinero en entidades financieras offshore y la imposición de políticas de austeridad por parte de unas élites que evaden impuestos. Todo ello causas nobles y necesarias, otra cosa es que sean compatibles con la opaca ingeniería fiscal que practica el grupo... 

La web española Libre Mercado publicó en enero un detallado artículo, bajo el título 'La estrategia de Radiohead para pagar menos impuestos' . Cortamos y pegamos un párrafo: “Las sociedades de anteriores discos incluían en su balance una cantidad simbólica de capital (poco más de 100 euros) pero también importantes cantidades que se adeudaban a la sociedad. Esto vendría a sugerir que los discos se financian emitiendo deuda que va ligada a los ingresos que se derivan de cada lanzamiento.Dentro de este paradigma, si el disco es un fracaso o si se enfrenta alguna denuncia de algún tipo, el grupo simplemente se limita a liquidar esa sociedad y se olvida de cualquier proceso que afecte al patrimonio amasado en trabajos anteriores. También hay motivos fiscales por los que Radiohead ha diseñado esta estrategia. Y es que las sociedades limitadas tienen más posibilidades de jugar con la deuda y los gastos deducibles a la hora de hacer su declaración del Impuesto de Sociedades. A esto se suma el menor tipo fiscal que soporta el reparto de dividendos en comparación con un sueldo normal”, explican.

Ecologismo de palo

Además, Radiohead proyectan imagen de grupo ecologista, por ejemplo con campañas junto a Greenpeace y el actor Judd Law para salvar el Ártico. Sin duda, una actitud encomiable, pero que encaja mal con su manera de montar giras.

El grupo es proclive a aceptar contratos de exclusividad, por los que cobran un dinero extra por tocar en una sola ciudad de cada país. Eso obliga a decenas de miles de fans a desplazarse, en vez de hacerlo el grupo y sus técnicos, cuya movilidad tiene una huella ecológica mucho menor. En nuestro país, Radiohead aceptaron estos contratos de exclusividad en 2008 con el festival barcelonés Daydream y este año han vuelto a hacerlo con el Primavera Sound.

Principales Tags

Hoy en portada