Ciudades con talento

Richard Florida ya advirtió de que una de las decisiones mas comprometidas que habrán de tomar los ciudadanos en el futuro será elegir en qué ciudad van a residir, porque su éxito depende de ello

Foto: Singapur, una ciudad de contrastes... ¿Una ciudad de talento? (CC/Someformofhuman)
Singapur, una ciudad de contrastes... ¿Una ciudad de talento? (CC/Someformofhuman)

Estamos en plena campaña electoral para las municipales, y lamento que no tengamos un claro pensamiento municipalista. En España, el poder central –sea estatal o autonómico– quiere absorber todo tipo de competencias, con lo que los municipios pierden relevancia como agentes sociales. Sin embargo, esto va contra el aire de los tiempos. Este será el siglo de las ciudades. Como dice Richard Florida, un experto mundial en estos temas, una de las decisiones mas comprometidas que habrán de tomar los ciudadanos en un futuro próximo será elegir en qué ciudad van a residir, porque las posibilidades que ofrecen son muy muy diferentes. La ciudad puede convertirse en el centro de dinamismo social, cultural y económico. Charles Landry, en su obra La ciudad creativa, señala la necesidad de que lo hagan. Para ello, tienen que tomar riesgos medidos, fomentar un liderazgo movilizador de energías, definir claramente las metas, apostar por la determinación pero no por la rigidez, tener la valentía de ir más allá del ciclo político, disponer de principios estratégicos y ser tácticamente flexibles.

Mi campo de estudio es la inteligencia en su ámbito individual y social. Hay personas inteligentes y personas estúpidas, y hay ciudades inteligentes y ciudades estúpidas. Hay sociedades triunfantes y sociedades fracasadas. Por eso, con mis colaboradores, trabajo en un “test de inteligencia” para ciudades, dentro de un proyecto que denomino “ciudades con talento”.

La función de la inteligencia es resolver problemas y colaborar a la felicidad de los individuos y de las colectividades. El concepto de felicidad no es tan vago ni tan bobo como parece. Es la armoniosa satisfacción de nuestros tres grandes deseos: el bienestar, la vinculación social, y el aumento de posibilidades. Somos felices si vivimos bien, si mantenemos unas relaciones afectivas cordiales, y si nos sentimos capaces de progresar. Una ciudad con talento es la que satisface brillantemente estas tres necesidades de sus vecinos. El bienestar, mediante unos servicios públicos de calidad. La vinculación social, mediante unas buenas relaciones vecinales, de respeto y colaboración, junto a un decidido rechazo de la corrupción y la violencia. El aumento de posibilidades, favoreciendo el desarrollo educativo, cultural, profesional, económico de sus vecinos.

En España los municipios no tienen apenas competencias educativas, una desgracia porque hay problemas que se podrían resolver a dicho nivel

Es aquí donde engarzo con el objetivo de esta sección. La educación es componente esencial de una ciudad con talento. Es cierto que en España los municipios no tienen apenas competencias educativas, lo cual es una desgracia porque hay problemas como el abandono escolar, la violencia en las aulas o en la calles, el consumo de drogas, el paso de la escuela al mundo laboral, que se pueden resolver mejor a escala municipal, movilizando toda la energía del vecindario. Cuando un municipio se ocupa de sus escuelas, las posibilidades de éxito son mayores. Desde Ciudades con talento propusimos a la Federación Española de Municipios y a varias ciudades concretas una hoja de ruta para conseguir rebajar el abandono escolar al 12% en el plazo de tres años, pero no tuvo aceptación a pesar de su mínimo coste económico. Necesitaba un esfuerzo de gestión, no presupuestario.

Es decir, trabajo, no dinero. Era un plan en el que debían colaborar, bajo el impulso del ayuntamiento, todos los agentes sociales: los centros educativos, las familias y sus asociaciones, las instituciones culturales, el sistema de salud, las concejalías de acción social, las ONG y fundaciones (Cuenca, una de las ciudades que estudiamos, con menos de sesenta mil habitantes, tenía 180 asociaciones culturales o de interés social, ONG, y fundaciones), los empresarios, la policía municipal, los jardineros del ayuntamiento, etc. Además, diseñamos pequeños planes de acción para que todos los vecinos, desde su circunstancia, pudieran colaborar. El lema del proyecto era “Para educar a un niño, hace falta la ciudad entera”. 

Richard Florida, autor de 'Las ciudades creativas'. (Jere Keys / CC).
Richard Florida, autor de 'Las ciudades creativas'. (Jere Keys / CC).

En todo el mundo, muchas ciudades han iniciado proyectos muy interesantes. Hace años nació el de “ciudades educadoras”, que movilizó a mucha gente pero cuyos resultados son difíciles de evaluar. Por eso, en los últimos congresos hemos propuesto unas “ciudades educadoras de segunda generación” que señalen un “objetivo educativo” único y a plazo fijo, que concentre todos los esfuerzos, y que fuera evaluable. UNICEF trabaja para conseguir “ciudades protectoras de la infancia”. En Estados Unidos tiene gran vigor el movimiento de assets building communities, que proporciona recursos educativos y sociales a los adolescentes y jóvenes. Pueden ver un mapa con todas estas iniciativas en Ciudades con Talento.

En vísperas de elecciones, me gustaría que los candidatos nos indicaran si tienen algún objetivo educativo para su ciudad. No una vaga declaración de intenciones, sino un objetivo mensurable. Esta sección está abierta para recoger sus iniciativas, pero dado el poco interés que la educación despierta, soy poco optimista a este respecto. 

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