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Los 7 tipos de malos compañeros en el trabajo (y cómo lidiar con ellos)
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PSICOLOGÍA LABORAL

Los 7 tipos de malos compañeros en el trabajo (y cómo lidiar con ellos)

Lograr un buen ambiente en tu rutina laboral no es nada fácil, y en muchos casos te deberás sobreponer a problemas que sean causados por tus propios colegas. ¿Cómo salir indemne?

Foto: Foto: iStock.
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Por desgracia, es muy posible que a lo largo de tu carrera profesional tengas que lidiar con un mal compañero. No necesariamente tiene que ser alguien que esté en tu mismo estrato, también puede ser un jefe o un colega que esté en otro departamento. Además, la mayoría de ellos ejercen su mala influencia en la sombra: aquellos que siempre se llevan todos los halagos y no hacen nada o los que van contra ti para absorber tu puesto.

A raíz de su comportamiento tan negativo, es difícil percibir una lógica o una serie de características comunes en todos ellos. Pero para Tessa West, profesora asociada de psicología en la Universidad de Nueva York, todos en general cumplen con una serie de parámetros que les hacen entrar en siete categorías bien acotadas. Por esta razón ha publicado un libro titulado 'Jerks at Work: Toxic Coworkers and What to Do About Them' (que podría traducirse "Imbéciles en el trabajo: compañeros tóxicos y qué hacer con ellos") en el que ha establecido estos grupos.

"Se ponen del lado de aquellos que cuentan con una posición muy buena en la compañía para hacer la guerra a los más débiles"

"Están los idiotas que primero te alaban y luego te la clavan, los ladrones, los 'bulldozers', los aprovechados, los 'micromanagers', los jefes negligentes y los 'gaslighters'", resume en un reciente artículo publicado en 'Life Hacker'. "Todos estos idiotas pueden hacer de tu vida un infierno, y de maneras muy diferentes. La buena noticia es que si sabes detectarlos, puedes encontrar formas de minimizar su daño. Algunas de las señales de alerta que hay que buscar no es por su culpa, sino de la organización, ya que una mala cultura laboral puede convertir a cualquiera en un idiota". A continuación veremos estos siete tipos de imbéciles que te puedes encontrar.

El que compara (y va por detrás)

Cuidado con aquellos que siempre están comparándose con el resto, tanto a nivel de tareas realizadas como de objetivos cumplidos. Además, "suelen averiguar quién tiene poder en la empresa con mucha rapidez". Su objetivo es ponerse de lado de aquellos que cuentan con una posición muy buena en la compañía para hacer la guerra a los más débiles. En este sentido, no dudarán en 'hacerte la cama' a la primera de cambio o cuando se les preste la ocasión. La mejor alternativa para poder salir airado y victorioso es trazar alianzas con figuras de la plantilla, ya que sus tretas finalmente le harán hundirse si te mantienes unido con otros que también han estado en peligro por su culpa.

Los oportunistas

West les llama 'ladrones de crédito' ("credit stealers", en inglés), ya que su principal estrategia consiste en buscar un equipo o área que funcione bien para darse 'palmaditas en la espalda' por el trabajo bien hecho. Son oportunistas por naturaleza, identificando fácilmente qué equipo lo hace mejor y, además, dónde se puede difuminar más el empeño individual. El 'ladrón de crédito' siempre intentará llamar la atención delante de vuestro jefe para llevarse todos los agradecimientos y halagos.

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"Se aprovechan de lo que se llama el 'trabajo invisible', es decir, el total de las tareas diarias que son necesarias para el éxito del proyecto pero que no están reconocidas", analiza la autora. "Como nadie lo reclama, este tipo de mal compañero se llevará todos los méritos". Por ello, lo importante es hacer responsable al grupo en su conjunto, ya sea de manera verbal o delante de tus superiores.

Los 'bulldozers'

Como su propio nombre indica, son destructivos por naturaleza para su propio beneficio. Esto quiere decir que pase lo que pase, siempre tienen la confianza de que se van a salir con la suya, incluso en situaciones de completo caos. Y, para ello, no dudarán en aplastar a los demás en el proceso. Los hay que van por detrás, pero también por delante: no dejarán de hablar tanto a tus espaldas como delante de los demás para dejarte por debajo. Lo único que puedes hacer frente a este tipo de personas es mantenerte unido a los demás y alzar la voz cuando sea tu turno para que otros no se aprovechen de ti ni de tu trabajo.

Los que van por libre

El más común, según West. "Su principal habilidad es que son encantadores, atractivos, divertidos y nos gusta tenerlos cerca", explica. "No actúan a malas, sino como personas desordenadas o desorganizadas que siempre se sienten abrumadas". Esta es la excusa perfecta para pasar desapercibido y hacer lo mínimo posible. No importa, pues siempre encuentran un hueco entre los grupos más cohesionados. "Saben que harán el trabajo por él pase lo que pase, lo que significa que si no están ahí otros tomarán el relevo", recalca. Ante este tipo de compañero, lo mejor es intentar persuadirles para que encuentren una tarea en la que puedan desempeñarse, ya que "a veces hacen lo mínimo porque no están comprometidos con el empleo, no porque no les interese trabajar".

Los 'micromanagers'

Llegó la hora de hablar de los jefes con alma de 'micromanagers'. Estos son los que acaban haciendo de tu rutina laboral un infierno al involucrarse en cada aspecto de tu trabajo, sin importar cuán pequeño sea, interrumpiendo todo en el proceso. "Aunque su intención es ayudar, la mayoría de las veces consiguen lo contrario, lo que ralentiza el proceso y conduce a una menor calidad de trabajo", aduce West. "Gran parte de sus actos provienen de una ansiedad crónica que deben descubrir cómo regular de una manera efectiva". La mayoría de ellos se comportan así porque también tuvieron un superior como ellos y no saben cómo gestionar un equipo de una manera alternativa. Lo mejor que puedes hacer ante este tipo de personalidades es "encontrar formas de calmar la ansiedad y al mismo tiempo establecer límites".

Los jefes negligentes

"Son los inconsistentes", asegura la profesora. "Pueden pasar semanas o meses sin que se sepa qué estás haciendo para después aparecer de repente y preguntar nervioso qué es lo que se ha avanzado". Ello traslada a la plantilla una aguda sensación de incertidumbre con su trabajo. "Nunca sabes cuándo aparecerán para causar estragos, son muy difíciles de predecir". Para lidiar con uno de ellos la clave está en hacer preguntas pequeñas y específicas. Y sí, también mucha paciencia.

Los 'gaslighters'

Sin duda, la peor categoría de todas. "Mienten para crear una realidad alternativa y la razón por la que lo hacen es porque están siempre tratando de ocultar algo", explica West. Es decir, podrían estar tratando de encubrir una actitud ilegal o poco ética o puede que signos de su propia incompetencia. Sea lo que sea, tratan de aislar a las personas del grupo minando su autoestima. "Los 'gaslighters' son muy buenos a la hora de esconder sus huellas, lo que significa que la mayoría de sus fechorías se realizan en privado, sin dejar rastro", prosigue la profesora. Lo mejor para este tipo de personas es "construir una red de gente en la que puedas confiar. Cuando estés listo para enfrentarte a ellos, comienza preguntando a los demás sobre sus experiencias con este tipo de persona".

Por desgracia, es muy posible que a lo largo de tu carrera profesional tengas que lidiar con un mal compañero. No necesariamente tiene que ser alguien que esté en tu mismo estrato, también puede ser un jefe o un colega que esté en otro departamento. Además, la mayoría de ellos ejercen su mala influencia en la sombra: aquellos que siempre se llevan todos los halagos y no hacen nada o los que van contra ti para absorber tu puesto.

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