Cáncer de pulmón, una realidad en tiempos de coronavirus
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17 de noviembre, día mundial

Cáncer de pulmón, una realidad en tiempos de coronavirus

La campaña #DeTodoPulmón recuerda que la fórmula para hacerle frente continúa siendo la concienciación, prevención, diagnóstico e innovación

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No cabe duda de que 2020 pasará a la historia como el año del covid-19. Un año en el que la complejísima situación sanitaria, con una pandemia propagándose en olas por todo el país, ha eclipsado al resto de las patologías. El cáncer de pulmón no ha sido una excepción: la saturación de los centros sanitarios, el miedo a visitar al especialista o la posible confusión de la sintomatología podrían haber producido un retraso en los diagnósticos, lo que a su vez habría impactado de forma negativa en la supervivencia de los pacientes. Por eso, en el Día Mundial del Cáncer de Pulmón que se celebra este martes 17 es de vital importancia recordar que este tumor —la forma más común de cáncer en todo el mundo y la que tiene una tasa de mortalidad más elevada— continúa estando presente. La campaña #DeTodoPulmón nos devuelve a la realidad de este tipo de cáncer y nos recuerda que la fórmula para hacerle frente continúa siendo la concienciación, prevención, diagnóstico e innovación.

La complejidad del cáncer de pulmón

Lo primero que llama la atención del cáncer de pulmón es que no hay un único tipo, sino muchos, cada uno de ellos con unas características biológicas propias que condicionan de principio a fin la enfermedad. Esta complejidad, que no se ha descubierto hasta hace pocos años, es la que ha propiciado su elevada tasa de mortalidad:

• En el mundo, se diagnostican cada año 1,6 millones de nuevos casos y mueren 1,3 millones de personas.
• En España, cada año se diagnostican más de 29.000 nuevos casos de cáncer de pulmón y mueren por su causa 21.200 personas.
• A diferencia de otros cánceres, como el de mama, en los que la curación alcanza porcentajes de hasta el 90%, en el caso del cáncer de pulmón todavía tenemos que hablar de cifras muy bajas de supervivencia a cinco años.

placeholder Células de cáncer de pulmón. (Anne Weston / Francis Crick Institute)
Células de cáncer de pulmón. (Anne Weston / Francis Crick Institute)

Además de su complejidad biológica, hay otro factor determinante que incide en su alta tasa de mortalidad: la dificultad de detectarlo precozmente:

• En sus fases iniciales, la enfermedad no provoca síntomas. Por eso a menudo pasa inadvertido
Dos de cada tres pacientes llegan al diagnóstico en un estadio avanzado
• Un diagnóstico temprano suele producirse por un hallazgo fortuito: el paciente consulta por otro motivo y, en el estudio de imagen, el cáncer da la cara

En el contexto de una pandemia como la que estamos viviendo, un retraso de seis meses en una cirugía de cáncer de pulmón provoca una reducción de supervivencia del 33%. Esto sugiere que la mortalidad podría haber aumentado un 30% a causa de esta crisis sanitaria.

En un momento como el actual, en el que se han producido grandes avances en los campos de diagnóstico y tratamiento de la enfermedad, con la llegada de una medicina personalizada y de precisión que aumenta la esperanza de supervivencia de los enfermos de cáncer de pulmón, no se debe permitir que el impacto de la pandemia frene las investigaciones o dificulte el acceso de los pacientes a estos nuevos tratamientos.

Ya no es solo cosa de hombres

En los avances para combatir el cáncer de pulmón también está siendo importante derribar aquellos mitos que siempre le han acompañado. Uno de ellos es el de que el tabaco es siempre el causante de los cánceres de pulmón: alrededor de un 15% de los casos se diagnostican en personas que no han fumado. Hay otros factores que influyen, como la exposición al gas radón o a otro tipo de contaminación ambiental, así como determinados aspectos de la biología del cáncer que todavía se desconocen.

De los más de 29.000 nuevos casos de cáncer de pulmón que se diagnostican en España, entre el 20 y el 25% son en mujeres

Otro de los mitos en torno al cáncer de pulmón, muy relacionado con el anterior, es el de que se trata de una enfermedad que solo afecta a los hombres. Es cierto que la incidencia es mayor en varones, pero de los más de 29.000 nuevos casos de cáncer de pulmón que se diagnostican en España, entre el 20 y el 25% son en mujeres. Según estas estadísticas, más de 7.000 españolas recibirán el año que viene este diagnóstico. El problema añadido es que este número no deja de crecer: se estima que, cada año, este porcentaje se mueve en un crecimiento de un 4% a un 6%.

¿Por qué está aumentando este cáncer en la mujer? “La causa principal es su incorporación tardía al hábito tabáquico, sobre todo a partir de las décadas de los 80 y 90”, explica el doctor Javier de Castro, jefe de Sección de Oncología Médica del Hospital Universitario La Paz y presidente de la Asociación para la Investigación del Cáncer de Pulmón en Mujeres (Icapem). Pero hay más aspectos diferenciales en la aparición de un cáncer de pulmón en la mujer: “Aunque no sean conscientes de ello, lo cierto es que la capacidad de metabolización de cualquier carcinógeno o tóxico puede ser más débil en las mujeres. Por eso, con menos cantidad de tabaco y menos tiempo de exposición están en mayor riesgo de que alguno de los 200 carcinógenos presentes en el tabaco tenga efectos nocivos”.

Hay además otra cuestión que no va ligada al hábito tabáquico: “En los varones, el tabaco está detrás del 80% de los cánceres de pulmón, pero un 40% de las mujeres con este tumor no son ni han sido fumadoras. Y estos casos suelen aparecer en mujeres más jóvenes. ¿Las razones? No lo sabemos. Debemos investigar por qué, encontrar qué factores de riesgo (hormonales, genéticos, hereditarios…) puede haber detrás de estos cánceres”, continúa el doctor De Castro.

Diferentes cánceres dan la cara

Aun cuando el origen de esta célula tumoral que se divide de forma incontrolada se halle en el pulmón, lo cierto es que bajo este paraguas genérico “se ocultan muchos cánceres diferentes que se comportan de manera distinta”, expone el doctor Delvys Rodríguez-Abreu, oncólogo del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria. “Hace no tantos años, se trataba como una única enfermedad, como una entidad generalista; hoy, hemos ido dividiendo el cáncer en tipos y subtipos, consiguiendo identificar alteraciones genéticas y otras características que son imprescindibles para lograr tratamientos eficaces”.

placeholder Foto: iStock.
Foto: iStock.

En principio, el cáncer de pulmón se divide en dos tipos: microcítico y no microcítico. Pero, como indicaba el doctor Rodríguez-Abreu, cada vez se van poniendo nombres y apellidos a los distintos tumores:


Cáncer de pulmón microcítico o de células pequeñas: solo representa el 15% del total de cánceres de pulmón. Se caracteriza por su rápido crecimiento y por su agresividad. En el momento de su diagnóstico, la gran mayoría de los pacientes tienen metástasis y suelen presentar afectación del sistema nervioso central.

Cáncer de pulmón no microcítico o de células grandes (CPNM): Engloba al 85% de los cánceres de pulmón. Los subtipos más frecuentes son:

- Carcinoma escamoso o epidermoide: es la variedad más frecuente en España, con un 40% de los CPNM

- Adenocarcinoma pulmonar: representa cerca del 40% de los CPNM y son los menos relacionados con el consumo de tabaco

- Carcinoma de células grandes: es el tipo menos frecuente, y supone un 10% de los CPNM

La identificación exhaustiva del tipo de cáncer de pulmón que un paciente presenta es esencial. “La importancia de profundizar en el diagnóstico del cáncer de pulmón es máxima —explica la doctora Reyes Bernabé, oncóloga del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla—. Debemos huir de los diagnósticos generales, que no aportan detalles suficientes para personalizar los tratamientos de los pacientes con cáncer de pulmón y, en consecuencia, para obtener mejoras en su supervivencia”.

Tratamiento individualizado

Afinar en el diagnóstico es, por tanto, el primer paso para poder ofrecer un tratamiento eficaz al paciente con cáncer de pulmón. Y la buena noticia es que cada día hay más avances en las técnicas de diagnóstico y, lo que es más importante, “estos avances se están aplicando cada vez con más facilidad a la clínica diaria”, señala la doctora Bernabé. “Es un gran adelanto el disponer de la posibilidad de identificar, a través de técnicas de secuenciación, diferentes mutaciones específicas y biomarcadores que puedan condicionar un tratamiento más eficaz para los pacientes”.

"El actual reto en el cáncer de pulmón es identificar cada vez más biomarcadores que nos puedan indicar la mejor terapia para cada tipo de tumor"

Habla la especialista de biomarcadores, unos marcadores del tumor que se intentan identificar “para poder seleccionar diferentes grupos de pacientes y, de esta manera, individualizar o personalizar los tratamientos. El actual reto en el cáncer de pulmón es identificar cada vez más biomarcadores que nos puedan indicar la mejor terapia para cada tipo de tumor”. Asimismo, se van implantando soluciones de diagnóstico innovadoras y precisas, como la biopsia líquida.

Este diagnóstico certero es el requisito para una medicina de precisión y poder ofrecer tratamientos individualizados. “Esto supone un cambio de paradigma. Es un cambio en el abordaje que hace que ya no se dé quimioterapia sin más, sino que ahora podemos identificar quiénes no se van a beneficiar de la quimio, pero sí de otras opciones, como la inmunoterapia o las terapias dirigidas”, apunta el doctor Rodríguez-Abreu.

Inmunoterapia: Consiste en el uso de medicinas para estimular el sistema inmunitario de la persona; el objetivo es que sea capaz de reconocer y destruir las células cancerígenas con mayor eficacia. La inmunoterapia es una de las principales apuestas en el tratamiento del cáncer de pulmón y su aplicación ha supuesto una revolución que permite comenzar a hablar de cronificación de la enfermedad.

Terapias dirigidas: Van dirigidas específicamente contra una mutación determinada de un gen del tumor. “Cuando una terapia diana bloquea dicha mutación, se convierte en una terapia eficaz, condicionando una mayor supervivencia libre de progresión y una mayor supervivencia global que si el paciente fuese tratado con quimioterapia”, explica la doctora Bernabé.

Avances en supervivencia

Estos avances en los tratamientos, la aplicación de inmunoterapia y terapias dirigidas (solas o en combinación con quimioterapia), están logrando lo que hace tan solo una década era impensable: alargar la supervivencia de los pacientes con cáncer de pulmón. En este sentido, la inmunoterapia ha abierto una nueva esperanza hacia una mayor supervivencia de los pacientes con cáncer de pulmón microcítico, que contaban hasta ahora con escasas opciones de tratamiento. Asimismo, la inmunoterapia ha mostrado beneficios en pacientes con este tipo de tumor y metástasis hepáticas, que es el subgrupo de peor pronóstico.

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“Hoy podemos hablar ya de largos supervivientes —destaca el doctor Rodríguez-Abreu—. Estamos viendo cómo, en determinados subtipos de pacientes sin mutaciones, la inmunoterapia está permitiendo que más de un 30% de ellos superen los cinco años. Y algunos de ellos con metástasis. En otro subgrupo de pacientes, en los que se ha identificado la mutación en el gen ALK, estamos viendo supervivencias a cinco años de más de un 60%. Todo esto era impensable”.

Con él coincide Bernard Gaspar, presidente de la Asociación Española de Afectados de Cáncer de Pulmón (AEACaP), quien recuerda que hace apenas unos años “no podíamos imaginar que el diagnóstico y el tratamiento de esta enfermedad pudiera individualizarse. Los análisis moleculares nos han dado esa posibilidad de poner nombre y apellidos a los distintos tumores, y poder tratarlos de forma diferenciada. Y no solo hay mejores diagnósticos y mejores terapias. También las técnicas que se utilizan, como la radioterapia o la cirugía, han evolucionado: son más precisas y menos agresivas. Todo ello permite alargar la supervivencia, algo que era impensable cuando mi mujer enfermó, y, también, ofrecer calidad de vida al paciente de cáncer de pulmón”.

En este sentido, la llegada de los llamados largos supervivientes al cáncer de pulmón entraña también un reto asistencial. ¿Cómo se les va a atender? ¿Cuáles van a ser sus necesidades? ¿De qué manera se les puede dotar de la mejor calidad de vida? “Estos pacientes necesitan un acompañamiento holístico, integral”, apunta la doctora Beatriz Pérez, directora médica de Roche. “Tradicionalmente se tenía en mente la idea de una breve esperanza de vida; hoy, el compromiso debe ir más allá del tratamiento. Y esa es una de nuestras fortalezas dentro de la I+D: no solo estamos centrados en investigar nuevas terapias (tenemos ahora mismo más de 27 estudios en distintas fases de cáncer de pulmón), sino que queremos acompañarlos en todo su viaje”, concluye.

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