El Cañón del Antílope, el gran secreto de los navajos donde se teme a la lluvia
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ENTENDER LA METEOROLOGÍA SE ANTOJA CLAVE

El Cañón del Antílope, el gran secreto de los navajos donde se teme a la lluvia

Lo que lo convierte en un lugar tan especial es el increíble espectáculo de luz que se genera cuando el sol entra en las oquedades que existen en la parte superior de la estructura

Foto: El Cañón del Antílope, el gran secreto de los navajos donde se teme a la lluvia. (Creative Commons)
El Cañón del Antílope, el gran secreto de los navajos donde se teme a la lluvia. (Creative Commons)

Estados Unidos cuenta con uno de los lugares más bellos y, a la vez, más prohibidos, de todo el planeta, donde adentrarse sin la orientación de un experto no puede ser más que una temeridad que puede condenarte a muerte. Una estructura de roca arenisca donde la luz es capaz de generar uno de los efectos visuales más bellos que se pueden observar en la Tierra, donde el agua tiene mucho que decir: no solo fue la 'creadora' del Cañón del Antílope, sino que también es su gran peligro.

Ubicado en el Condado de Coconino, junto a la localidad de Page, en Arizona (EEUU), fue descubierto por los indios navajos desde tiempos inmemoriales. Inundaciones repentinas y contundentes, unidas a la erosión generada por las rachas de viento, provocó que en mitad de la roca caliza se formara un desfiladero de impresionantes dimensiones, que pronto comenzó a ser utilizado por los antílopes para cruzar un terreno pedregoso de manera más segura que por su superficie.

Foto: La estructura de Richat, vista desde el espacio. (CC/Wikimedia Commons)

De ahí viene su nombre, convirtiéndose en un increíble festival de pasillos arenosos donde la luz del sol es capaz de generar impresionantes efectos que lo convierten en uno de los grandes espectáculos de la naturaleza. Está ubicado a unos 37 metros de profundidad y está dividido en dos partes -el Cañón del Antílope Superior y el inferior, separados entre sí por varios kilómetros- que, en conjunto, suman más de 600 metros de longitud de estrechas y bellas paredes calizas

Lo que convierte al Cañón del Antílope en un lugar tan especial es el increíble espectáculo de luz que se genera cuando el sol entra en los pequeños agujeros que existen en la parte superior de la estructura. Para los navajos, se trata de un lugar sagrado, donde la paz y la conexión con el medio ambiente les hace estar en armonía con la madre naturaleza. Por ello, desde 1997 fue denominado Parque Tribal Navajo, donde solo se puede acceder bajo la supervisión de uno de ellos.

Muchos pueden pensar que solo se trata de un negocio o de una manera de proteger algo tan sagrado para todo una tribu, pero en realidad tiene una explicación que va más allá: solo se puede acceder si la visita es guiada por un navajo... por culpa de las lluvias. Y es que si el agua fue la creadora de esta increíble estructura caliza, donde los ríos y los vientos lo erosionaron hasta generar este impresionante paso, también la fuerza del líquido elemento puede ser mortal.

El principal problema del Cañón del Antílope tiene que ver con las inundaciones que generan las lluvias, que son repentinas e incontrolables, especialmente en la época de monzón. La lógica haría pensar que sería fácil evitarlo pues, a sabiendas de que cuando llueve la zona puede anegarse, con evitar la entrada cuando haya precipitaciones sería suficiente... pero nada más lejos de la realidad. El 'problema' está a más de 10 kilómetros de distancia de allí.

Kilómetros arriba, donde se encuentra la cuenca del cañón, es donde hay que tener especial atención pues, si se llena de agua, está se filtra por debajo de la roca de manera invisible, provocando que el Cañón del Antílope se anegue de manera descontrolada en minutos, pudiendo quedar atrapados en la zona. El peor accidente tuvo lugar el 12 de agosto de 1997, cuando once turistas fallecieron por una inundación. Desde entonces, solo puede visitarse con un navajo como guía.

Los indios locales no solo conocen a la perfección el terreno, sino que son capaces de entender la meteorología del lugar y saber cuándo no se debe acceder. Por si fuera poco, el NOAA instaló en la zona una estación meteorológica y una bocina para facilitar la labor en caso de que vean complicaciones. Sin duda, el Cañón del Antílope es uno de los lugares más bellos del planeta, pero debe de ser visitado con precaución: la naturaleza sigue siendo más sabia que el ser humano.

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