magdalenas futuristas

Así se podrá predecir cuáles son tus recuerdos

Los estudios indican que recordamos mejor las experiencias emocionales que aquellas más rutinarias. Según la profesora Deborah Talmi, esto será fundamental de cara al mañana

Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

A estas alturas es quizá una obviedad decir que el futuro (o, para ser más precisos, el presente) parece que será un espejismo de la serie 'Black Mirror'. Por si no lo recuerdas, hay un capítulo en el que se muestra un mundo distópico en el cual todos los humanos tienen un "grano" (así lo llaman) instalado en el cerebro que les permite volver constantemente atrás en el tiempo y observar sus recuerdos. ¿El problema? Como con las redes sociales, no podía ser otro: la obsesión. El protagonista repite hasta la saciedad el momento en que ha tenido una entrevista de trabajo, la primera vez que hizo el amor con su mujer o un encuentro en el que, piensa, presa de los celos, que ella le ha engañado. Al final, como no podía ser de otro modo, termina por arrancárselo.

Es probable que te acuerdes del primer beso que diste, aquel viaje soñado o la vez que visitaste a un familiar en el hospital. La gracia que tienen los recuerdos es, justamente, lo poco precisos que son, como si se vieran envueltos en una nebulosa. Algunos momentos de nuestra vida son increíblemente intensos y se guardan en ese compartimento del cerebro, mientras desechamos la rutina del comer, dormir o trabajar, pero no está verdaderamente claro por qué unos recuerdos prevalecen frente a otros, aunque se cree que las emociones pueden tener mucho que ver. Algunos estudios han revelado que aquellas imágenes que provocan respuestas positivas o negativas quedan más tiempo grabadas en nuestra memoria.

Las experiencias

A lo largo de los años se ha tratado de responder porqué esto es así. Algunos argumentan que las personas simplemente prestan más atención a las experiencias que les interesan, lo que significa que estas tienen prioridad y superan a las demás. De acuerdo con esta teoría, es la atención que se presta durante la codificación inicial de la información lo que ayuda a recuperarla más fácilmente en el futuro. Pero también lo que sucede justo antes y después de ese recuerdo que se quedará grabado es muy importante. Por ejemplo, si a una experiencia excitante le sigue un periodo de calma, será mucho más fácil volver a ella con la memoria.

Según un estudio, las imágenes con componente emocional se quedan grabadas en nuestra memoria durante más tiempo

Como le sucedía a Proust cuando tomaba una magdalena y eso le hacía volver a su niñez y a sus paseos por Combray, todo lo que rodea al recuerdo en concreto será importante. Si, por ejemplo, esta mañana desayunaste mientras leías el periódico, será útil para recordar qué comías el pensar en qué estabas leyendo. La memoria del desayuno estará vinculada a ese momento hasta que fabriques otro. Cada una de nuestras experiencias, según esta teoría del recuerdo de la memoria existente, está vinculada al estado mental que tenemos en ese momento. Y el vínculo entre una experiencia y su contexto mental es más fuerte cuando la experiencia es emocional (por ejemplo, cuando pasamos miedo porque sufrimos un accidente y no cuando desayunamos).

¿Sería posible, entonces, como señalábamos al principio, que la ciencia acertara a descubrir nuestros recuerdos más profundos? Lo explica la profesora Deborah Talmi de la Universidad de Manchester en 'The Conversation': "Decidimos incorporar estas ideas de la memoria en forma de ecuación a un programa de ordenador que simulaba cómo una persona aprende y recuerda ciertos materiales. Si fueran correctas, entonces el programa recordaría con mayor precisión aquellos elementos que los participantes humanos también recuerdan mejor, y, efectivamente, este era el caso. Pero nuestro modelo no solo imitaba situaciones en las que la emoción aumenta la memoria sino también cuando no lo hace".

Evolutivamente, es tan importante para nosotros recordar las experiencias emocionales como la amenaza de un depredador

"Por ejemplo, la investigación anterior nos demostró que, si bien las personas tienen mejor memoria para el material emocional cuando les enseñamos imágenes que tienen este tipo de contenido frente a otras más neutrales (por ejemplo, un niño llorando frente a una persona pintando una puerta), no es igual cuando solo les enseñábamos fotografías del primer estilo o solamente del segundo. Es un misterio, pues en ambas ocasiones tendían a recordar lo mismo. Pero el programa también produjo este resultado, lo que nos da confianza en que el código matemático va por el camino correcto", explica.

¿Será posible?

También indicó: "Parece que el mecanismo que subyace a la memoria emocional no es tan único como se pensaba anteriormente: tanto las experiencias emocionales como las neutrales se someten a un procesamiento relativamente similar. Esos pequeños cambios conducen a efectos holísticos importantes en todo el proceso de memorización. Esto puede deberse a que, evolutivamente, es tan importante para nosotros recordar las experiencias emocionales como la amenaza de un depredador o la oportunidad de comer".

Parece que, debido a que describen los efectos de la emoción utilizando ecuaciones matemáticas, este trabajo permitirá en el futuro a los científicos predecir esas experiencias que recordará un individuo. "El punto de partida sería intentar amticipar qué imagen entre varias recordará la gente. El objetivo final sería tratar de entender esto a nivel individual. En este momento, hay mucha incertidumbre pero una vez recopilemos más datos, las predicciones de nuestro modelo podrán reproducir con mayor precisión el patrón de recuerdo de los individuos. Si estamos equivocados, tendremos que revisar el modelo. La ciencia, después de todo, progresa al generar hipótesis y luego compararla con datos empíricos", concluye.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios