EN AUSTRALIA

Obligan a readmitir a una mujer: perdió su empleo por emborracharse fuera del trabajo

Los tribunales no ven que “un acto de embriaguez inofensiva en un evento posterior al trabajo” sea causa de despido

Foto: La mujer reconoce que nunca había estado tan borracha (Corbis)
La mujer reconoce que "nunca había estado tan borracha (Corbis)

El caso de María, nombre ficticio porque no ha trascendido su identidad, ha traído cola en Australia. Trabajaba como administradora de proyectos para la compañía eléctrica Ryan Wilks y nunca había tenido el más mínimo problema de conducta. Todo cambió un día cuando, después de salir del trabajo, se fue a tomar una copa con un amigo que dejaba su empleo en la Ópera de Sídney.

Su amigo había preparado una pequeña fiesta en la que abundaba el alcohol y María se dejó llevar por el ambiente y la diversión, bebiendo mucho más de lo habitual. Tanto que ella misma admite que “nunca había estado tan borracha”: incluso vomitó en el bar y tuvieron que sacarla fuera para meterla en un taxi y mandarla de vuelta a casa.

El problema es que la Ópera de Sídney es uno de los clientes de la compañía para la que María trabaja y su pequeña escena trascendió más allá de aquella noche. Tal y como recoge ABC Australia, días después recibió un correo electrónico en el que su impresa la informaba de que iba a investigar los hechos porque alguien la había escuchado criticar a sus colegas y aseguraban que también había realizado comentarios de índole sexual a un empleado.

Despedida… y readmitida

Pocas semanas después, María fue despedida de Ryan Wilks por mala conducta, algo que ella nunca entendió. No sólo había sido una empleada modelo hasta entonces, sin recibir ninguna queja por su rendimiento laboral. Es que la causa de su despido se había basado en algo que pasó fuera del horario laboral, por lo que no tenía que ver con su trabajo. Por eso decidió llevar su caso a la Comisión de Trabajo Justo (FWC, por sus siglas en inglés), aduciendo un despido improcedente.

El alcohol no faltó en esa fiesta
El alcohol no faltó en esa fiesta

La FWC investigó los hechos y dictó una sentencia sin palitativos. Uno de los miembros del tribunal, el comisionado Cambridge, explicó que "sorprendentemente, la acusación con respecto a cualquier proposición sexual (...) el empleador sabía que era falsa y, sin embargo, se basaba en ella como motivo de despido".

Es más, no cuestionan que el comportamiento de María no pudiera ser calificado como de mala conducta, pero no ven que sea motivo para un despido: "Cualquier empresario debe tener mucho cuidado al invocar un despido". Y lanza un aviso: "Francamente, si un acto de embriaguez inofensiva en un evento posterior al trabajo proporciona una razón válida para el despido, sospecho que la mayoría de los trabajadores australianos pueden haber perdido potencialmente sus empleos".

Si la embriaguez inofensiva en un evento posterior al trabajo es razón para el despido, la mayoría de los trabajadores australianos pueden perder su empleo

La FWC decidió que María debía recuperar su trabajo el pasado mes de abril, pero Ryan Wilks apeló el fallo. Ahora otro tribunal ha confirmado que María debe ser readmitida en el mismo puesto de trabajo que ocupaba y que el despido era nulo. Una sentencia que puede marcar un antes y un después en la jurisprudencia laboral australiana para hechos que tienen lugar fuera del horario laboral.

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