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¿Buscas empleo? 7 errores que sueles cometer al hacer el currículo

Si por más que lo intentas no lo consigues, eso es que algo estás haciendo mal. Una gran experta del mundo de los Recursos Humanos nos saca de dudas

Foto: Foto: iStock.
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El mundo laboral está viviendo una serie de cambios muy importantes. Ya no solo por la incertidumbre de un futuro en el que los robots y la inteligencia artificial suplanten a los humanos en los puestos, sino también de cara a la contratación. El viejo sistema por el cual entregabas un currículum y ya solo quedaba esperar a que te llamasen ya no es el que impera en la actualidad. Si no tienes una carta de recomendación de tu anterior empleo o algún contacto que conozca quién eres y cómo trabajas, tienes muchas menos posibilidades de ser el elegido.

Evidentemente, el currículum sigue siendo la carta de presentación para cualquier organización empresarial. Ahora, gracias a plataformas como LinkedIn, no hace falta que vayas al sitio para entregarlo en mano, sino que puedes reflejar toda tu experiencia, capacidades, habilidades y trabajos anteriores de una forma fácil y sencilla. El objetivo es claro: conseguir una entrevista para así darte a conocer mucho mejor.

Es recomendable no usar un fondo con un color muy vivo y letra blanca, a no ser que quieras dejar ciego a tu entrevistador

Tina Nicolai lleva dedicándose al mundo de los Recursos Humanos desde hace más de 25 años. Precisamente en una empresa tan prestigiosa como es Walt Disney World, el famoso parque de atracciones de Orlando. A lo largo de su dilatada carrera ha revisado más de 50.000 currículums, por lo que se podría decir que con tan solo echar un breve vistazo a uno de ellos sabe de primera mano qué es lo que se va a encontrar y si la presentación de la información es correcta, o por el contrario está mal hecha.

"Me di cuenta de que muchas personas no sabían cómo promocionarse a sí mismas ni a sus logros", afirma, en una entrevista concedida a 'Business Insider'. "Y así fue como supe de inmediato que había un mercado que explotar que educase a candidatos que optan a empresas de todos los niveles e industrias". Por ello, en el año 2010 fundó Résumé Writers' Ink, una compañía dirigida a asesorar a potenciales trabajadores de todo el mundo.

Desde que comenzó su actividad ha leído infinidad de currículums, y admite que muchos de los errores que se cometen son "bastante irritantes". Y ya que muchos jefes del departamento de Recursos Humanos obtienen su primera impresión a través de él, es casi una obligación que lo revises detenidamente antes de presionar el botón de enviar o entregarlo en mano. Especialmente si existe muchísima competencia en el puesto al que optas. Un solo error y estás fuera. Nicolai ha enumerado algunos de los errores más comunes cuando se trata de redactar esta carta de presentación a cualquier empresa.

Descuidos todo tipo

"El mayor error que se suele cometer es el de no cuidar los detalles", afirma la experta. "En muchos casos, son debidos a la pereza de no revisar más de dos veces el archivo que se quiere enviar". Esto incluye fallos en la tipografía (imagínate que utilizas una fuente de letra demasiado resultona o que parece escrita por un niño), o contener información obsoleta o escasamente relevante (algunos cursillos que no tienen nada que ver con el puesto al que optas y que decides no omitir solo para rellenar espacio). De igual forma, corrige los posibles errores gramaticales del texto. Y ni se te ocurra poner una letra demasiado pequeña, ya que no resaltará a la vista. Tampoco uses un fondo con un color muy vivo y una letra con color blanco, a no ser que quieras dejar ciego a tu entrevistador.

La longitud

Uno de los más clásicos. Cuanto más páginas tenga, más plomizo será. Intenta ser breve y conciso. Si estás ofreciéndote para un puesto importante no hace falta que incluyas los trabajos más de "andar por casa" que tuviste que hacer en el pasado, sino aquellos que tienen relevancia en base al tipo de empleo al que estás optando. "Conseguir elaborar un currículum corto es bastante difícil si tienes mucha experiencia", reconoce Nicolai. "Muchos de ellos parecen un capítulo largo de una novela. Es mucho mejor enumerar los distintos puntos que redactarlos. Cuanto más entre por los ojos, mejor".

Obviedades innecesarias

Hay partes de tu currículum que no necesitan presentación. Por ejemplo, los datos personales. Por ejemplo, incluir estas palabras antes de aportar un dato: "nombre", "dirección y teléfono", "fecha de nacimiento". En vez de hacer esto, la experta recomienda poner la información personal directamente, ya que todo el mundo sabrá cómo te llamas al ver tu nombre propio en la parte superior de la hoja.

Las "malditas referencias"

Hay espacio que no merece ser desperdiciado. La consabida frase de "Consultar referencias" que incluyen algunos currículums ocupa demasiado en el texto y no aporta ninguna información relevante. Para que tu contratador conozca de primera mano la opinión que tienen de ti tus anteriores jefes, lo mejor será que adjuntes un PDF o bien un enlace con la URL de tu sitio de LinkedIn. Las referencias son imprescindibles para que el reclutador sepa de primera mano a quién tiene intención de contratar, por lo que no debes desaprovecharlas, pero sí picar la curiosidad de tu entrevistador y no exponerlas directamente.

Los "responsables de"

"Pereza". Así describe Nikolai la forma más común de comenzar a explicar tus puestos anteriores. "Los candidatos deben entender que arrancar con una oración con 'responsable de' le dice al lector cuáles son los requisitos de trabajo que se supone que deben ser, no indica realmente las acciones que llevó a cabo", expresa. "No asegura que el candidato haya tenido éxito en el desempeño de esas funciones. No seas vago: tómate unos minutos más para explicar lo que lograste, no lo que se esperaba que alcanzaría".

Los clichés

"Comunicador excepcional". "Don de gentes". "Excelente trato al público". Todo clichés, así como adjetivos como "simpático", "risueño", "diligente" o "responsable". Nada de eso. Para la experta, todo ello debe demostrarse a través de pocas palabras y las imágenes incluidas en el currículum. Muchos entrevistadores saben a la perfección nada más echar un vistazo al papel cómo es esa persona: si es ordenada, si es eficiente o si verdaderamente es tan "maja" como asegura ser.

Ser demasiado formal

Si tratas a tu reclutador como si fuera un juez, estás perdido. Las formas son necesarias en un currículum, pero pasarse con ellas no te augura nada bueno. Tienes que demostrar naturalidad, ya que todos somos seres humanos y tenemos defectos. Si tu entrevistador te tutea, no tengas reparo en hacer lo mismo. Debes ser capaz de encajar con el perfil, no pedir permiso para respirar. Sé educado y cortés, pero no caigas en el exceso de ampulosidad verbal.

Alma, Corazón, Vida

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