TÓMATE TU TIEMPO

Lo que debes hacer para dejar el empleo sin quemar puentes

¿Estás harto de tu trabajo y quieres terminar con el suplicio? Relájate y respira, es mejor hacer las cosas bien y terminar correctamente si después no quieres arrepentirte

Foto: Foto: iStock.
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Llevas años en la misma empresa y sientes que no te valoran. Has pedido que te suban el sueldo y nadie te hace caso. Tu jefe tiene un trato cordial hacia ti, pero sabes perfectamente que no hay una buena relación. Estás harto y quieres irte de la compañía y en cualquier momento sientes que vas a explotar. Tranquilo, relájate. Hay muchas formas de acabar bien y no quemar puentes. Piensa en el refrán: "Hay que tener amigos hasta en el infierno".

Piensa que cambiar de empleo no es solo dejar el trabajo y buscar uno nuevo (si no lo has encontrado ya), es también irte de la mejor manera posible, sin cerrar puertas, destruir relaciones o quedar como el loco e histérico (y que tu encargado o responsable se encargue de que sus contactos se enteren de cómo eres). Recuerda que depende del sector donde trabajes el círculo es muy pequeño y no te conviene ser el malo.

Debes ser consciente de que renunciar a tu puesto, aunque es muy difícil en muchas ocasiones, es todo un arte. Si quieres mantener un buen contacto, debes tener la mente fría y hacerlo de la mejor manera posible. Ten respeto por tu futuro y por los ingresos que puedes dejar de tener por tus impulsos.

¿Cómo hacerlo?

Si llevas mucho tiempo queriendo hacerlo y crees que hay posibilidades fuera, deja de darle vueltas al asunto y coge las riendas de una vez. Ningún trabajo es perfecto y la mayoría de las personas deben pasar por varios para encontrar uno en el que sentirse a gusto de verdad (a excepción de los elegidos, esos seres que tienen el que quieren a la primera). Además, no basta con que te guste, debes sentir que te llena y que puedes crecer personal y profesionalmente.

Dejar algo atrás (en general, no solo en tu empleo) es algo esencial en nuestra vida. Es una situación estresante que debe pasar todo el mundo en algún momento, así que relájate y tómate las cosas de otra manera. De nada bueno servirá que tengas ansiedad y te pases el día llorando por algo que no te hace feliz. Si no ves la salida y crees que no hay manera de avanzar, tu salario da pena (o crees que no es suficiente para todo lo que haces) y tu jefe es un tirano, es hora de respetarte a ti mismo y poner punto y final.

Si tu superior reacciona mal, debes evitar los conflictos a toda costa. Deja atrás lo negativo y sal de ahí con toda la educación del mundo

Todo depende del tipo de empresa donde trabajes, pero lo mejor es que pidas una reunión con tu superior. Sentáos a hablar como dos personas adultas (si crees que tu encargado saldrá por peteneras y te enervará, pide una valeriana antes y respira), no grites en ningún momento y exponle los motivos por los que lo quieres dejar (quizá te haga una contraoferta y te convezca para que te quedes).

No es fácil, lo sabemos, pero hacer las cosas más amablemente puede ser el punto más importante para que todo acabe bien. Háblalo con tiempo, no de un día para otro: para que tengan espacio para buscar a un sustituto y no les dejes tirados. Si tu jefe no suele estar en la oficina, no le mandes un mensaje o un email, intenta al menos hablar por teléfono.

Termina tus tareas

No dejes nada a medias. Si tienes algún proyecto en el que estás involucrado, intenta dejarlo todo cerrado. Manda los emails que necesites y deja todo atado para que vean que eres una persona responsable. Si eres un buen empleado, es probable que quieran mantenerte con una oferta mejor. Al final estará en ti decidir si lo económico es suficiente para quedarte en un sitio que no toleras o si debes irte sí o sí.

Lo mejor es que pidas una reunión con tu superior y os sentéis a hablar como dos personas adultas: no grites en ningún momento y expón tus motivos

Si tu superior reacciona mal, debes evitar los conflictos a toda costa. Deja atrás lo negativo y sal de ahí con toda la educación del mundo. No montar una escena le molestará más que si pegas cuatro voces. Una vez que se lo hayas hecho saber a tu jefe, habla con tus compañeros: exclícales lo que sucede, cuáles son tus planes. Hazlo con toda naturalidad, seguro que se alegran de tu cambio.

No todos los trabajos te piden que hagas una carta de renuncia y algunos ya tienen un modelo para ello, pero tenlo en cuenta. Además, a veces es mejor hablar las cosas en persona para evitar malentendidos. Si te piden escribir una, pon las cosas claras y sé concreto, no te alargues mucho y explica los motivos esenciales por los que decides dejar la empresa.

Alma, Corazón, Vida

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