protegerse del sol

Manual para no quemarse: esta es la crema solar que necesitas según tu tipo de piel

Protegerse de las radiaciones solares es indispensable para evitar el riesgo de manchas, envejecimiento prematuro o incluso el de desarrollar cáncer de piel o de ojos

Foto: El factor de protección SFP que necesita cada persona varía según el tipo de piel. (iStock)
El factor de protección SFP que necesita cada persona varía según el tipo de piel. (iStock)

La exposición prolongada a los rayos del sol pone en riesgo nuestra salud. Tanto, que, las quemaduras provocadas en la piel por la radiación solar pueden provocar en ella manchas, envejecimiento prematuro, flacidez e incluso volverla susceptible al desarrollo de cáncer de piel. Además, el sol también puede ser dañino para los ojos. Estos órganos también son sensibles a los rayos UVA y UVB que emite el astro y también habría que protegerlos usando gafas para evitar sufrir un cáncer.

Es durante los meses del verano cuando estas radiaciones nocivas llegan con más fuerza a la Tierra. Por eso, protegerse de ellases esencial para evitar futuros problemas de salud. Hasta aquí, todos de acuerdo, pero ¿cómo me protejo? ¿tomo el sol con camiseta? ¿me pongo un gorro para ir la playa? Y aunque sé qué la crema es necesaria, ¿cuál es el factor de SFP que conseguirá que no me acabe achcicharrando?

La respuesta depende siempre de la piel y de las circunstáncias. Las barreras fotoprotectoras físicas, como camisetas o gorros, son necesarias cuando la exposición al sol va a ser muy prolongada como en el caso de los trabajadores que ejercen sus labores al aire libre o aquellas personas que por diversas razones, pueden verse expuestas al sol de manera continuada y sin otro tipo de protrección. Además también son muy recomendables para el resto de los casos de exposición a la radiación solar ya que con su presencia, tal y como hace la capa de ozono impidiendo el paso de parte de las radiaciones UVB, ejercen de verdaderas barreras protectoras.

Cada tipo de piel necesitará un factor de protección solar distinto que dependerá de su capacidad para producir melanina


Sin embargo, no todo el mundo está dispuesto a renunciar a un bronceado y a bañarse en la playa o la piscina de su barrio utilizando una camiseta. Para estos casos existen los fotoprotectores químicos. Se trata de cremas, geles, leches o aceites solares que ayudan a proteger a la piel aplicando filtros que reducen los efectos nocivos de los rayos del sol sobre ella. Cada persona, dependiendo de su tipo de piel y del grado de radiación ultravioleta a la que a la que se exponga debe aplicarse un protector solar con un factor distinto.

Para escoger el más apropiado para ti solo tienes que seguir los siguientes pasos:

Primer paso: conocer el UVI

Para saber qué protector necistas primero necesitas saber a qué intensidad de radiación te expones. Para ello, el primer paso será, antes de acudir despavorido a la playa o en la piscina a exponerte al sol, consultar en la Aemet, o en otra aplicación que lo indique, en qué rango se moverá durante los días que estés de vacaciones el índice ultravioleta. La consulta se hace de manera sencilla, pues al buscar el tiempo en la ciudad en cuestión, abajo aparecerá indicado el Indice Ultravioleta máximo en el que se encontrará durante ese día sin necesidad de añadir ningún otro filtro.

El UVI se puede ver a través de las webs de el tiempo. (Aemet)
El UVI se puede ver a través de las webs de el tiempo. (Aemet)


Segundo paso: conocer tu fototipo

En el otro lado de la ecuación, y como segundo paso para no quemarte jamás, está la identificación del fototipo. Se trata de identificar a tu piel dentro de la clasificación que se hace de estas según su capacidad para absorber la radiación solar, es decir, su capacidad de producir melanina, algo que también será determinante para escoger el protector solar perfecto.

  • Fototipo 1: Nuca se broncea, su piel tiene un tono lechoso, siempre se quema, tiene los ojos azules, los cabellos pelirrojos y la piel pecosa.
  • Fototipo 2: Se broncea pocas veces, tine la piel clara, se quema muchas veces, tiene los ojos verdes o azules, el pelo rubio y la piel blanca en invierno.
  • Fotipo 3: Se broncea siempre, se quema raras veces, tiene los ojos marrones o grises, el pelo castaño y la piel de un tono claro mate aunque bronceable en verano.
  • Fototipo 4: Se broncea con facilidad y tiene la piel morena y en tono mate además de los ojos marrones o negros.

Tercer y último paso: escoger protector

Una vez localizado el índice ultravioleta y el fototipo, llega el momento de decidir qué factor de protección debe tener la crema solar que necesitas para pasar unos días tomando el sol en la primera linea de la playa. Según la Asociación Española Contra el Cáncer, el factor de protección necesario según el tipo de piel y el UV es este para cada tipo de piel:

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