esas miraditas

Varias mujeres cuentan qué ocurre cuando te lías con un compañero de trabajo

Sonrisas cómplices y nervios. Es normal pillarse por alguien de la oficina porque pasáis muchas horas juntos, pero... ¿sale bien la cosa?

Foto: Menos flirtear y más dar el callo, hombre. (iStock)
Menos flirtear y más dar el callo, hombre. (iStock)

Admítelo, estás deseando ir a trabajar (cosa que antes no sucedía) porque vas a poder verle o verla. Os dedicáis miradas cómplices, aprovecháis para ir a la vez a la máquina de café y tienes una sonrisa constante en tu cara de la que no te puedes desprender. Estás comenzando a enamorarte de tu compi de trabajo, lo cual te aterra un poco, pero, al fin y al cabo es normal, pasas muchas más horas con él o ella que con cualquier otra persona.

Tener una relación con alguien del curro no es siempre una misión suicida. Es cierto que pensamos mucho en los "y si", ¿y si cortamos y las relaciones laborales comienzan a ser incómodas? ¿Y si se enteran en la empresa y eso perjudica vuestro futuro profesional? No estáis solos. A mucha gente antes de vosotros le ha sucedido y también le pasará a los que lleguen después. No hay nada nuevo bajo el sol. Tanto es así que la revista 'Men's Health' ha recopilado algunos testimonios de mujeres a las que les ha sucedido lo mismo que a ti.

La erótica del poder

"Tuve una aventura con mi jefe en la fiesta de Navidad. Es un cliché horrible, lo sé" cuenta Amelia, de 24 años, (al fin y al cabo, estas fiestas son donde se gestan la mayoría de los líos de una noche, así que cuidado con el alcohol). "El caso es que cuando se fueron el resto de compañeros, me cogió de la mano y decidimos irnos juntos a mi casa".

"El sexo fue súper extraño y muy incómodo, en cuanto se marchó me eché a llorar pensando que había arruinado mi carrera profesional por un lío de una noche. Al día siguiente le escribí y le dije que no quería que volviera a suceder así que desde entonces los momentos entre nosotros empezaron a ser muy incómodos. Dejé la empresa dos meses después. Ahora me río pero fue horrible".

Un final feliz

No siempre tiene que salir tan mal la experiencia. Quizá enrollarte con tu jefe no sea la mejor idea, pero ¿y si te enamoras de un compañero de trabajo y no puedes engañar al corazón? Eso es lo que le pasó a Laura, de 25 años. "Nuestra conexión comenzó porque teníamos una edad similar y cuanto más hablábamos más descubríamos todo lo que teníamos en común. Salíamos a pasear en los descansos y comíamos juntos, pero ambos teníamos pareja así que no fue a más".

Pasas más tiempo con tu compi de trabajo que con tu familia o amigos. Es normal que comencéis a sentir algo el uno por el otro

"Unos meses más tarde acabó confesándome que no era feliz con su chica y que le había atraído desde el primer momento. Desde entonces no podíamos evitar mirarnos en las reuniones y sonrojarnos cada vez que estábamos juntos. Cuando llevábamos un mes juntos oficialmente se lo confesamos a la gente del trabajo. No habría hecho falta porque todos lo sabían ya y se alegraron mucho".

Qué pillada

Lo importante, por supuesto, es que no os pillen mientras estáis... bueno, en la faena. Eso es lo que le sucedió a Beatrice, de 27 años. Spoiler: no fue muy bien. "Simplemente sucedió y no lo esperaba. Lo hacíamos en los sitios más extraños como el fregadero de la cocina... una vez tuvimos que apartar una grapadora de la mesa, por miedo a que alguien pudiera salir herido".

"En una de esas, mientras nos encontrábamos en el baño, entró mi jefe y nos pilló a mí con la falda bastante subida y a él sin pantalones. Sus gritos se oyeron en todos los departamentos. Ahora, por supuesto, tengo un nuevo trabajo y he decidido no mantener relaciones sexuales con mis compañeros".

Venía con sorpresa

También es fundamental saber cuáles son sus verdaderas intenciones. Así lo cuenta Sabrina, de 24 años. "Siempre me había parecido súper sexy un compañero que tenía en el trabajo y coqueteábamos un montón, pero no pensaba que fuera a ir a mayores hasta que consiguió mi teléfono. Un día concertamos una cita y hablamos durante seis horas aproximadamente, al volver a casa nos liamos".

"Fue una locura muy apasionada, no podía dejar de pensar en él hasta que descubrí en Facebook que había tenido novia todo ese tiempo. Terminé con él de inmediato. Ha tratado de contactar conmigo en otras ocasiones pero siempre le dijo que se vaya a freír espárragos".

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios