así ocurrió todo

Cómo se convirtió Ibiza en el centro mundial de la fiesta

Aunque esta isla balear y mediterránea nos hace pensar más en dance electrónica, lo cierto es que sus comienzos como lugar de "farra" salvaje son bien distintos

Foto: Foto: iStock.
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Sus aguas son cristalinas y tranquilas, y mientras mucha gente pasea por las calas (intentando buscar un sitio donde sentarse, aunque la masificación de gente a veces convierta esta hazaña en un imposible) tratando de hacer una distinción entre el color del agua y el del cielo, no saben muy bien lo que pocas horas después acontecerá en otras zonas de esa isla mediterránea: Ushuaia, Amnesia, Bora Bora... nombres por los que se pagan cuantiosas sumas de dinero.

Pero aunque Ibiza nos suene más a sesión de David Guetta y a esa famosa frase de Mike Posner 'I took a pill in Ibiza / to show Avicii I was cool' no mucha gente sabe que no siempre fue así. "El rock and roll es como empezó la escena musical en primer lugar en Ibiza", dice para 'BBC' Caroline Lilliehook, copropietaria del primer negocio de alquiler de coches de Mustang vintage de la isla. "Pero la mayoría de la gente lo ha olvidado". Rebobinemos un poco, ¿cómo?

Ibiza es una isla para aquellos que no se conforman y quieren huir. Desde los que escapaban de Franco en el 36 hasta los hippies de los 60. Hoy en día es el reducto de todos aquellos que buscan una combinación de vida nocturna, música y la escena de fiesta más salvaje de Europa. "Todo comenzó en el hotel Pikes y con el rock de telón de fondo", explica ella, "y, por tanto, todas las respuestas se encuentran en ese hotel".

Con el rock and roll empezó la escena musical en Ibiza, aunque la gente lo haya olvidado

La historia de Ibiza está llena de anécdotas de estrellas de rock. Un ejemplo: en 1977, se rumoreaba que Eric Clapton casi había muerto en un naufragio cuando llegó en su bote con George Harrison a la isla. Y, en Pikes, el hotel ubicado en las colinas que dominan San Antonio, también hay unas cuantas historias para relatar. Detrás de sus puertas se acogió la fiesta de cumpleaños número 41 de Freddie Mercury. El Hotel fue nombrado así por su dueño, Tony, nacido en Inglaterra y que decidió un buen día de 1978 coger un ferry que llegaba hasta la isla, para no volver jamás de vuelta.

Así empezó esa aventura desde cero, construyendo un lugar que, en un principio, no contaba con agua, electricidad o saneamiento. Era el momento en que el turismo se abría paso. Cuando comenzó la década de 1980, Ibiza estaba en medio de su primera oleada de turismo. Se abrieron Pacha, Amnesia y Club Ku, y los rumores sobre las playas con poca gente y las colinas onduladas de Ibiza se habían extendido rápidamente con la brisa. Ibiza se convertía en el centro del mundo de la fiesta y Pikes era el reducto donde uno debía refugiarse.

Andy McKay y Dawn Hindle, los actuales propietarios de Pikes, están de acuerdo: "No hay un hotel de rock en el mundo que no pueda decir que Pikes compite con ellos por el primer puesto". La pareja ha estado dirigiendo el hotel durante ocho años desde que el legendario Tony Pike les pasó la batuta. Originalmente, llegaron a la isla en 1994 para organizar las noches del popular club Manumission, que definió la escena de la fiesta de Ibiza a lo largo de los años 90. "Conocíamos a Tony de entonces", explicaron.

Un nuevo fenómeno social

"Pero cuando cambiamos de milenio, la cultura de los DJ y los clubes era muy aburrida y la música no parecía cambiar". Así que en 2005 lanzaron Ibiza Rocks, una serie de conciertos en vivo con artistas como Kasabian, Arctic Monkeys y The Prodigy, que traen una gran cantidad de actuaciones en vivo a la isla por primera vez en años. “De repente, trajimos muchas bandas internacionales a la isla y muchos de ellos querían hoteles; no queríamos perder el ambiente que estábamos creando al colocarlos en algún hotel desconocido", señalan. "La fama y la leyenda de Pikes se construyó lentamente, gracias a esos artistas que se hospedaban e él, y de repente dijimos: 'espera un momento, si estamos recuperando todo el talento y todas las estrellas del rock, ¿no deberíamos alquilarlo?'". Y no solo eso, lo compraron.

Mientras ellos trataban de devolver la gloria al hotel y convertirlo en el mejor lugar donde una estrella del rock pudiera dormir en toda la tierra, el hotelero ibicenco, Diego Calvo, expandía ese espíritu en el resto de la isla. Según él mismo explica, toda su vida se encuentra influida por cosas muy concretas: las películas de los 80, la ruta 66 y la arquitectura Art Decó de Miami.

"Hay una gran tradición de música en vivo en esta isla, ya sea Pink Floyd o Jimi Hendrix", dijo McKay. “La idea de que es solo una isla de música dance es un poco ridícula. Ibiza era una isla de música en vivo mucho antes. Pero cuando la música dance lo petó en América trajo irremediablemente una oleada masiva de electrónica aquí. A mediados de la década de 2000, Ibiza había olvidado la música en vivo".

Esto tiene un motivo: la ley ibicenca establece que los limitadores de ruido deben colocarse en todos los equipos de sonido, algo que es difícil de hacer con instrumentos en vivo. A principios de 2018, la legislación adicional agregó que la música no debía superar los 65 decibelios, lo que también afecta a los DJs. Hay al menos una buena noticia: después de las manifestaciones a lo largo de 2018, la ley se ha modificado recientemente para permitir las actuaciones en vivo entre las 13:00 y las 23:00. El rock and roll de Ibiza, al parecer, está casi listo para ser recordado de nuevo.

Como reacción contra el turismo de masas, las fiestas en Ibiza parecen reinventarse nuevamente. Algo que, de igual manera, a McKay y Hindle en realidad no les importa, porque, aseguran: "No estamos aquí por el dinero sino por la energía. Demasiada gente en esta isla olvida que la energía lo es todo. La actitud del rock and roll es lo que mantiene viva la historia".

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