Ha tenido trillizos

Una mujer se queda embarazada de forma natural e in vitro en la misma semana

Beata se sometió a una dieta para adelgazar más de 30 kilos y poder hacerse una fecundación in vitro, pero la misma semana se quedó embarazada de forma natural

Foto: Beata Bienias y su marido Pawel, junto a los trillizos (Foto: Facebook)
Beata Bienias y su marido Pawel, junto a los trillizos (Foto: Facebook)

Beata Bienias tiene 36 años y es polaca, aunque vive en el condado de Wiltshire, en el suroeste de Inglaterra. Llevaba ocho años intentando quedarse embarazada, pero no lo había conseguido. El destino ha querido que la misma semana en la que se sometió a una fecundación in vitro para tener un hijo, Beata concibiera dos hijos mellizos de forma natural.

Los trillizos nacieron el pasado 13 de diciembre de 2018, a las 34 semanas de gestación, en un hospital británico, pero ha sido ahora cuando su historia ha salido a la luz. Tuvieron que practicar una cesárea a Beata para cerciorarse de que todo iba a salir bien y los tres bebés llegaron al mundo sanos y salvo. Se trata de dos niñas y un niño: Amelia, concebida por fecundación asistida, y Borys y Matylda, de forma natural.

Beata reconoce que en la clínica de fertilidad le avisaron de que no debía mantener relaciones sexuales en los cuatro días anteriores al tratamiento "pero creo que debimos haberlo hecho, porque en el escáner se puede ver que los gemelos fueron concebidos en algún momento de la semana anterior a la transferencia de embriones".

En declaraciones al Daily Mail, recuerda cómo fue el momento en el que el médico les dio la noticia: “El doctor nos pidió a mí y a mi marido que nos sentáramos. Luego nos dijo que había visto tres bebés en el escáner”.

Un caso único

Emma Cannon, una especialista con más de 25 años de experiencia en el campo de la fertilidad, explica la rareza de la noticia: “Sólo he encontrado uno o dos casos en los que las mujeres se han quedado embarazadas mientras se someten a un tratamiento de fertilidad. Pero sucedió antes de que se produjera la transferencia de embriones y luego decidieron continuar con el embarazo natural y no con el in vitro”.

Por tanto, para la doctora Cannon es algo único: “Nunca me he encontrado con alguien que haya concebido naturalmente antes, o en el momento de la transferencia de embriones, y luego haya quedado embarazada a través de fecundación in vitro”.

Beata tenía un importante problema de obesidad y se sometió a una dieta de adelgazamiento antes de someterse al tratamiento. Perdió más de 30 kilos y eso le ayudó a quedarse embarazada después, aunque no esperaba que con tanto éxito.

Los tres bebés nacieron con un peso dentro de lo normal, aunque algo bajo: Amelia, la bebé concebida in vitro, pesó 2 kilos 300 gramos, mientras que sus hermanos eran algo más livianos: Matylda pesó 1,950 y Borys, 1,800. Beata confirma que los tres están creciendo rápido y sanos y sólo tiene una palabra para expresar todo lo que siente: “felicidad”.

Alma, Corazón, Vida

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