UN HOMBRE OCUPADO

La sorprendente y útil rutina diaria de Tim Cook, jefazo de Apple

A sus 58 años, el CEO del gigante tecnológico sigue unos hábitos fijos y sin espacio para la improvisación. Tal vez ahí radique la clave de su éxito

Foto: Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

Tim Cook ingresó en 1998 en Apple, y desde entonces, su personalidad ha levantado curiosidad y polémica a partes iguales en el mundo empresarial. Comenzó a sustituir a Steve Jobs como director ejecutivo provisional mientras se ausentó por el tratamiento médico de su enfermedad. En 2011, fue el hombre escogido por el propio Jobs para sucederle al frente del gigante tecnológico. Pronto, comenzó a ganarse la fama de 'workaholic': a las cuatro de la mañana ya está mandando mails.

Solo se conocen de él dos aficiones al margen del trabajo: el ciclismo y la naturaleza. El graduado en ingeniería y MBA por la Universidad de Duke es famoso por haber tomado decisiones importantísimas de gran calado para Apple. En 2006, consiguió que la compañía comenzase a usar procesadores Intel, algo de lo que siempre había renegado la firma. Dos años más tarde, tomó una de las medidas más arriesgadas. Cook hizo desprender a Apple de la fabricación de sus ordenadores, delegándolos en contratas alrededor del mundo. Y funcionó.

Cook lee en torno a 700 correos de los 800 que le llegan, no solo de clientes y empleados; también de "personas externas"

El carácter y la determinación de este tiburón de los negocios ha conseguido que la empresa siga estando en la cumbre mundial, junto a otros gigantes como Google, Facebook o Amazon. ¿Cuál es la fórmula de Cook? ¿Qué tipo de rutina hace de él un empresario tan peculiar? 'Business Insider' ha publicado un artículo para salir de dudas. "Por sus hechos les conoceréis", como decía un texto biblíco, y tal vez en sus hábitos y costumbres resida la clave de su éxito.

El líder del sector tecnológico se despierta increíblemente temprano, exactamente a las 3:45 de la madrugada, según el diario 'USA Today'. Una vez despierto y levantado, se prepara para una larga jornada de trabajo. ¿Cómo? Lo primero que hace, revisar el correo electrónico. No es moco de pavo, Cook lee en torno a 700 correos de los 800 que le llegan, no solo de sus empleados y clientes, sino también de "personas externas". Para ello emplea una hora más o menos.

Después, a las cinco de la mañana, va al gimnasio y hace ejercicio, lo que según él, le ayuda a lidiar con el estrés. El CEO no suele entrenar dentro del gimnasio habilitado de las oficinas de Apple, sino que acude a uno del exterior. Este es uno de sus pasatiempos, pero no solo eso, ya que se toma muy en serio todo lo que tiene que ver con su condición física. Uno de los grandes inventos de la compañía, el Apple Watch, es idea suya, y él mismo admite que le ayuda a mantenerse en forma y a perder peso.

Nadie sabe realmente qué hace ni dónde va una vez termina su jornada laboral, sabe ocultar muy bien su vida privada

Justo después de eso, se toma su "breakfast" diario. No se sabe con claridad si es más o menos regular en lo que ingiere, pero suele apostar por claras de huevo revueltas en la sartén, cereales sin azúcares añadidos y la leche de almendras, también sin azúcar, según explicó en una reunión con el reportero Andrew Ross, del 'New York Times'. También toma a veces un poco de bacon, pero de pavo, que es más sano.

Según la revista 'Time', Cook colabora en la medida de lo que puede con el trabajo diario de la empresa, y suele atender a ruegos y preguntas de sus empleados. De igual forma, tiene fama de ser un jefe bastante exigente. O como se le conoce en los entornos de Sillicon Valley, un CEO "no-mercy style", según 'Business Insider'. Organiza reuniones maratonianas que pueden durar horas, cuestiona todo y envía correos electrónicos a sus trabajadores, del primero al último, a todas horas. Sin embrago, según 'Mashable', ello no impide que se sienta uno más y tome el almuerzo o "lunch" de forma ocasional con ellos.

El dicho popular de "a quién madruga, Dios le ayuda" se le podría aplicar a él, pero también es uno de los últimos en abandonar la oficina. Aun así, una vez que acaba su jornada laboral desconecta y nadie sabe realmente qué hace o a dónde va, ya que mantiene un alto grado de secretismo y tranquilidad en todo lo concerniente a su vida privada, según 'Fortune'. Quizás empeñe su tiempo libre en montar en bicicleta o caminar, sus dos grandes "hobbies". 'The Huffington Post' aseguró que le gusta dormir siete horas por la noche, por lo que no es nada trasnochador. Para levantarse a tales horas, necesita acostarse, como mínimo, a las nueve menos cuarto de la noche.

Alma, Corazón, Vida

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