di adiós a los esmaltes con sabores terribles

Lo que puede significar que te muerdas las uñas o te arranques los padrastros

Tricotilomanía, onicofagia... toda esa clase de comportamientos repetitivos pueden llegar a causarnos verdaderos daños

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¿Te pasas el día mordiéndote las uñas? No ya por nervios -que también- sino por puro aburrimiento o porque simplemente adoras degustar esas células muertas que contienen queratina, te relaja y ni todos los esmaltes especiales con sabor a rayos han conseguido que te quites esa fea costumbre, aunque tus manos se asemejen ya a muñones.

No te vamos a juzgar. Hay gente que come piedras, por ejemplo. O que se tatúa la cara de futbolistas famosos.

Pero el mal hábito de morderse las uñas y los padrastros sin piedad puede ser indicativo de un serio problema. Los comportamientos repetitivos que dañan el cuerpo (ya sea morderte las uñas o los labios o arrancarte el pelo) son trastornos complicados que pueden afectar a la vida de las personas.

Hay muchos tipos de conductas enfocadas en el cuerpo y puede que alguna -o varias- de ellas te sean familiares porque son muy comunes.

Los comportamientos repetitivos y centrados en el cuerpo pueden llegar a dañar nuestra salud

Y entre ellos están:

  • Tricotilomanía. Consiste en arrancarse el pelo, ya sea de la cabeza, de las cejas o de cualquier otra parte del cuerpo. Cuando se hace de manera compulsiva puede causar pequeñas pérdidas de cabello o calvicie severa.
  • Excoriación. Rascarse la piel compulsivamente hasta hacerla caer.
  • Onicofagia. Morder las uñas hasta dejar la piel al descubierto, causando un serio deterioro.

También existen otros trastornos como morderse la lengua, comer costras o morderse el interior de la boca y los labios.

Onicofagia severa (Wikipedia).
Onicofagia severa (Wikipedia).

Aunque todos realizamos alguna de estas conductas en nuestra vida, el problema deriva cuando se puede dañar la salud mediante la repetición diaria. Arrancarse el pelo hasta provocar a la calvicie. Rascar la piel hasta llegar, en los casos más extremos, al músculo y provocar desfiguraciones. Producir llagas por morderse la parte interna de la boca...

No son Trastornos Obsesivo Compulsivos

Pero están dentro del mismo espectro. Los comportamientos repetitivos enfocados en el cuerpo no nos permiten dejar de realizar esa acción que sabemos que nos está dañando, a pesar de que lo hemos intentado muchas veces. Si has intentado lidiar muchas veces con el hecho de que tienes que dejar de morderte las uñas por tu propio bien y no has sido capaz de hacerlo quizá estemos hablando de este trastorno.


Una característica distintiva es que el individuo trata de ocultarlos. Es decir, si te muerdes las uñas de manera compulsiva quizá uses manga larga para que tus manos no puedan verse. Si estos comportamientos comienzan a interferir en tu vida diaria quizá sea momento de consultar con un especialista. Según la psicóloga Tara Beris: "Se convierten en peligrosos cuando impiden las relaciones con la familia, los amigos o incluso estorban en el trabajo".

¿La solución?

No hay una verdadera 'cura' a día de hoy, sin embargo existen tratamientos, desde terapia cognitiva a medicamentos. La recuperación es posible, pero antes tienes que aceptarte a ti mismo y entender que tienes un problema, al hacerlo cualquier clase de mejora es siempre más fácil.

Alma, Corazón, Vida

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