SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO

Así es la parálisis de Bell, la desconocida enfermedad que padece Angelina Jolie

La actriz ha confesado que el pasado año sufrió esta enfermedad, que afecta a la movilidad de los músculos de la cara y para la que no existe tratamiento. Esto es lo que deberías saber

Foto: La actriz, retratada el pasado 15 de marzo. (Reuters/Denis Balibouse)
La actriz, retratada el pasado 15 de marzo. (Reuters/Denis Balibouse)

En la reveladora entrevista que Angelina Jolie ha concedido a 'Vanity Fair', revela haber padecido el pasado año parálisis de Bell, una condición nerviosa que provoca parálisis facial transitoria. La protagonista de 'Tomb Raider' ha recordado en relación a su salud que “a veces las mujeres que tienen familia se ponen a sí mismas en último lugar, hasta que se manifiesta en su propia salud”. En su caso, se trataba de esta dolencia que provoca que un lado de la cara parezca colgar, posiblemente incompatible con su trabajo, y de la que se ha recuperado gracias a la acupuntura.

¿En qué consiste exactamente esta enfermedad? Se trata de una inflamación del nervio facial (o séptimo par craneal), dedicado a controlar el movimiento de los músculos de la cara, que provoca su parálisis. También puede afectar a las lágrimas, la saliva, los sabores y el oído. Aunque sus orígenes son aún desconocidos, algunas hipótesis señalan que puede deberse a una infección viral llamada herpes zóster, como recuerda la guía de Medline, aunque también puede estar ocasionada por la enfermedad de Lyme, la infección del oído medio, sarcoidosis o el virus del VIH. Estar embarazada o parecer diabetes aumenta el riesgo de padecerla.

No hay tratamiento para esta enfermedad; por lo general, se pasa al cabo de unos días, pero pueden transcurrir semanas o meses

El principal síntoma que experimenta el enfermo de parálisis de Bell es la sensación de tener estirada la piel o un cambio en la temperatura del rostro. Los más evidentes están relacionados con las dificultades para conseguir que las señales cerebrales lleguen a la cara, y que se traducen en dificultad para cerrar el ojo, para comer y beber, sonreír o hacer muecas, así como el descolgamiento de la cara. Es posible que se llegue a babear debido a la falta de control sobre dichos músculos. Otros síntomas relacionados son los dolores de cabeza o en la mandíbula y una mayor sensibilidad hacia los sonidos.

Una investigación española publicada en 'Revista de neurología' estudiaba su incidencia, que describían como “frecuente”. Por lo general, explicaba el trabajo publicado por Diego-Sastre, Prim-Espada y Fernández-García, esta oscila entre los 11 y los 40 casos por cada 100.000 habitantes y año, aunque los datos pueden variar según el clima, la presencia de otras enfermedades previas o las características demográficas de cada región. La prefectura japonesa de Ehime es el lugar estudiado con mayor incidencia, mientras que Suecia es el menor. Por lo general, afecta más al lado derecho (en un 63%) y tan solo en un 1% de casos afecta a ambos lados del rostro.

¿Quién la padece?

Esta condición suele afectar a ambos sexos por igual, aunque como recuerda el doctor Tomislav Mestrovic, de la Universidad de Zagreb, es más común entre las mujeres jóvenes de 10 a 19 años que entre los hombres de la misma edad. El grupo poblacional que lo sufre con mayor frecuencia son los adultos de entre 20 y 40 años, aunque también puede afectar a niños y ancianos. Especialmente entre estos últimos, cuya prevalencia asciende a 59 cada 100.000 casos después de cumplir los 65.

Aunque algunos pacientes aseguran que la acupuntura les ha ayudado, aún no hay evidencia científica suficiente para recomendarla

No hay tratamiento para esta enfermedad; por lo general, se pasa al cabo de unos días, pero pueden transcurrir semanas o meses hasta que los músculos se fortalezcan. Por lo general, la medicación consumida tiene el objetivo de evitar que el agarrotamiento de los músculos cause otros efectos secundarios, como la desecación del ojo que puede llevar a infecciones o úlceras. A menudo se recetan corticoesteroides para reducir la hinchazón alrededor del nervio o valacyclovir para combatir el virus que puede estar causando la parálisis. Entre las soluciones caseras se encuentra aplicar compresas calientes o realizar diversos ejercicios para relajar los nervios.

¿Funciona de verdad la acupuntura, tal como afirma Jolie? Según señala 'Live Science', aunque algunos pacientes manifiestan que les ha sido útil, no hay aún evidencia científica que demuestre su utilidad. La Clínica Mayo, no obstante, considera que puede ser eficaz a la hora de obtener algo de alivio a partir de la estimulación de los nervios y músculos. En el pasado, esta dolencia solía tratarse a través de cirugía de descompresión, pero es un procedimiento que hoy se desaconseja.

Angelina Jolie acaba de rodar 'First They Killed My Father', su quinto largometraje como directora. (Efe/Dai Kurokawa)
Angelina Jolie acaba de rodar 'First They Killed My Father', su quinto largometraje como directora. (Efe/Dai Kurokawa)

En los peores casos, la enfermedad puede causar daño irreversible al nervio facial, un crecimiento incorrecto de las fibras nerviosas que puede producir sinquinesis (movimientos involuntarios asociados a movimientos voluntarios) o ceguera parcial o total del ojo debido a la sequedad extrema. En la mayor parte de pacientes, no obstante, los efectos tienden a comenzar a extinguirse en apenas un mes y en medio año, desaparecen por completo. Eso sí, puede haber una predisposición genética a sufrir la parálisis de Bell, y algunos pacientes llegan a padecer ataques recurrentes.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
5 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios