GUÍA PARA ENCONTRAR A alguien a tu medida

Lo más importante a la hora de encontrar una pareja y los factores que más cuentan

Antes de buscar una futura relación es necesario que trabajemos en nosotros mismos: no tendremos éxito si el punto de partida está viciado

Foto: A todos nos llega el amor, pero debemos estar receptivos. (iStock)
A todos nos llega el amor, pero debemos estar receptivos. (iStock)

Encontrar una pareja que nos satisfaga y con la que nos encontremos a gusto puede llegar a ser una tarea complicada. Muchas personas se lamentan de que a menudo tropiezan con la misma piedra y que los compañeros o compañeras sentimentales que eligen no llegan a convertirse en parejas estables con las que compartir un proyecto de vida.

Los continuos desengaños amorosos pueden llevar a algunas de estas personas a caer en un estado de desesperanza y de lamento por su “mala suerte”. El malestar sentido por esta causa puede hacer que la persona establezca una creencia irracional acerca de la imposibilidad de conseguir tener una futura relación amorosa satisfactoria. Este pensamiento llega a ser tan intenso que puede provocar incluso el abandono de la búsqueda de la pareja sentimental, privándose así, de la posibilidad de sentirse satisfecha y plena en esta faceta de su vida.

A la hora de iniciar la búsqueda de una pareja hay que tener en cuenta varios factores. En primer lugar es importante plantearse desde dónde estamos haciendo esta búsqueda, es decir, ¿por qué quiero tener pareja? Y ¿qué busco en una pareja? Estas preguntas pueden parecer banales pero no lo son en absoluto. Si mi búsqueda está basada en encontrar a una persona que me haga sentirme mejor o que me ayude a superar aspectos de mí que no me gustan o que me aporte mayor confianza en mí mismo, es probable que termine dependiendo profunda e irremediablemente de esa persona con los peligros que eso entraña para ambos miembros de la pareja.

En cambio, si mi deseo de tener pareja viene motivado por querer compartir mi vida con otra persona apoyándonos mutuamente, recibiendo y dando cariño y afecto, es más probable que la relación que establezcamos sea saludable y, por tanto, tiene más probabilidades de tener éxito.

El problema eres tú (y también la solución)

Por tanto, antes de buscar una futura pareja es necesario que trabajemos en nosotros mismos. Pregúntate: ¿me estoy dando lo que quiero en mi vida? ¿Me siento satisfecho conmigo mismo o hay cosas que me gustaría mejorar? Primero invierte en ti y en tu bienestar, cuánto más maduro y seguro de ti mismo te sientas, más capaz serás de escoger como pareja a una persona también madura, aumentando así las posibilidades de vivir una relación positiva, sana y estable. ¡Olvídate ya del mito de la media naranja! No somos mitades de nadie, somos personas completas que deciden compartir con otra persona completa su vida, dejando por supuesto siempre sitio para el espacio personal. Así que a la hora de buscar una posible pareja sentimental ten en cuenta en primer lugar que sólo tú eres responsable de tu propia felicidad.

El duelo por la pérdida de una pareja es algo necesario que nos ayuda a cerrar lo anterior para poder comenzar algo nuevo

Una vez que esta premisa está clara, es importante saber que a menudo al inicio de las relaciones, y hasta que conocemos en profundidad a la otra persona, solemos proyectar en ésta lo que deseamos. Es algo que hacemos de forma inconsciente, por tanto es importante darse tiempo para conocer y dejarse conocer por el otro antes de empezar a fantasear con un futuro que probablemente sea irreal. También por este motivo es importante a la hora de empezar una relación no estar enganchando a relaciones anteriores. El duelo por la pérdida de una pareja es algo necesario que nos ayuda a cerrar lo anterior para poder comenzar algo nuevo.

El tiempo de duración del duelo dependerá de cada persona y de cómo fue y cómo vivió la relación anterior. El dolor sentido puede llevarnos a pensar que si estamos con otra pareja, nos encontraremos mejor al sentirnos amados otra vez. Sin embargo, esto no es más que un espejismo que puede llevarnos a encadenar relaciones que no tienen futuro por estar aún anclados en relaciones anteriores. Date tiempo si aún estás convaleciente y busca ayuda psicológica si ves que hay algo que no te permite seguir adelante.

Del flechazo al altar hay todo un abanico de etapas en la pareja. (iStock)
Del flechazo al altar hay todo un abanico de etapas en la pareja. (iStock)

Las fases de toda relación

Una vez que ya estamos listos para iniciar una relación nos puede ayudar tener en mente las 5 fases por las que hemos de pasar antes de que se consolide dicha relación.

1. Atracción

En esta fase nos sentimos atraídos sexual y físicamente por la otra persona, es lo que se conoce como “química”. Es fundamental que la otra persona nos atraiga ya que esto despertará nuestro interés por ella y nos hará querer conocerla. En esta primera fase solemos mostrar nuestra mejor versión de nosotros/as mismos/as.

2. Incertidumbre

En esta fase nos planteamos si la persona con la que estamos quedando es adecuada para nosotros/as. En esta fase es importante no precipitarnos y darnos tiempo para dar respuesta a esa pregunta.

3. Exclusividad

Esta fase se da cuando creemos que la persona con la que estamos saliendo puede llegar a ser nuestra pareja. Por tanto, nos centramos en esta persona en exclusiva creando así el terreno perfecto para conocernos en profundidad.

4. Intimidad

Esta es la fase de la apertura y del verdadero conocimiento de los miembros de la pareja. En esta fase vemos a la otra persona como es y la amamos por ello y no a pesar de ello.

5. Compromiso

Tras haber pasado satisfactoriamente las fases anteriores, finalmente sabemos que esa es la persona con la que queremos compartir nuestra vida y nos comprometemos con ella.

Encontrar una pareja saludable y satisfactoria requiere, por tanto, de paciencia y de autocuidado. Si nos valoramos, estamos limpios de relaciones anteriores y nos damos el tiempo necesario para conocer realmente a la otra persona es muy probable que terminemos por encontrar a una pareja con la que nos encontremos realmente a gusto. Así que no lo dudes, confía en ti, tira por la ventana la “mala suerte” y ¡sal a buscarla!

*Marta Bengoechea Uriarte es psicóloga del Centro de Psicología Arganzuela.

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