HISTORIA DE LAS SOCIEDADES SECRETAS DEL DELITO

“Los mafiosos son asesinos, pero tienen ideología, no como un criminal ordinario”

El historiador británico John Dickie ha presentado en España 'Historia de la mafia', la obra más ambiciosa sobre el crimen organizado en Italia. Y contesta nuestras preguntas

Foto: John Dickie. (BBC)
John Dickie. (BBC)

Cuenta la leyenda que, hace mucho tiempo, tres caballeros españoles desembarcaron en la isla de Favigna, ubicada justo delante del extremo occidental de Sicilia. Se llamaban Osso, Mastrosso y Carcagnoso y los tres eran prófugos de la justicia. Allí dieron pie a un nuevo código de conducta, una nueva forma de hermandad, y refinaron las reglas de la “honorable sociedad”.

Osso se hizo devoto de san Jorge y cruzó a la cercana Sicilia, donde fundó la rama de la sociedad conocida como la Mafia.

Mastrosso escogió la Madonna como su guía y navegó hacia Nápoles, donde fundó otra rama: la Camorra.

Cargarnosso se hizo devoto del arcángel Miguel y cruzó el estrecho que separa Sicilia de la Italia continental para llegar a Calabria. Allí fundó la 'Ndrangheta.

Con este relato mitológico, que aún a día de hoy deben aprenderse los jóvenes aspirantes a formar parte de la 'Ndrangheta, la temida organización criminal calabresa, comienza 'Historia de la Mafia' (Debate), de John Dickie. El abultado volumen recorre la historia de las tres principales sectas delictivas de Italia, desde 1860, cuando surgieron de manos de la reunificación del país, hasta el presente, y revela sus tradiciones, su evolución y su 'modus operandi'.

El autor, profesor titular de Estudios Italianos en el University College de Londres, ha visitado España con motivo de la publicación en español del libro (que reúne los dos volúmenes que configuraron la edición inglesa) y ha contestado a las preguntas de 'El Confidencial'.

PREGUNTA. Desde hace décadas la mafia se ha convertido en un icono pop. ¿La imagen que brindan de ella las películas y las series se corresponde en algo con la realidad?

RESPUESTA. La mafia ha sido un icono pop durante toda su existencia. La palabra “mafia” proviene de una obra de teatro producida en Sicilia en 1873 e, incluso antes de que existiera la mafia, estábamos fascinados con las sectas y las sociedades secretas. A finales del siglo XIX, en Nápoles, estaban de moda las obras de teatro sobre la Camorra, la mafia de Nápoles, y la policía sabía que en la audiencia había muchísimos gánsteres. Estaban fascinados por ello. Mira 'Los Soprano', están todo el día hablando de 'El Padrino'. El arte imita a la vida, y la vida a las artes, desde el principio de la historia, y no podemos separar netamente la mitología de la mafia de la realidad.

P. El problema es que esta mitología hace que mucha gente vea a los mafiosos como gente atractiva. Tony Soprano mata a gente, pero no es mal tipo. Lo cierto, sin embargo, es que los mafiosos son peligrosos criminales y no tienen nada de simpático.

R. Sí, claro, los mafiosos son asesinos y narcotraficantes profesionales, pero una de las muchas cosas que les distingue de los criminales ordinarios es que tienen una ideología, una forma de presentarse a sí mismos frente al público que es muy insidiosa, porque ha encontrado la forma de infiltrarse en películas, libros y demás. La mafia necesita consentimiento, necesita ganarse al menos a una parte de la opinión pública. Es por ello que se comporta como una organización política, como un Estado en la sombra. Por un lado esconde su existencia, pero por otro no puede mantenerse por completo en secreto, porque son un poder. Esto genera muchas paradojas y una de ellas es toda la mitología que rodea a la mafia.

La mafia ha sido un icono pop durante toda su existencia. La palabra “mafia” proviene de una obra de teatro producida en Sicilia en 1873

P. Las distintas mafias italianas tienen mitos fundacionales que no tienen nada de real, son meros cuentos de hadas.

R. Cierto. La primera película italiana sobre la mafia, 'In nome della legge' (“En nombre de la ley”) presenta al jefe de la mafia como una especie de 'sheriff' sin placa, en el salvaje oeste de Sicilia. En un lugar sin ley él es la única autoridad posible y se encarga de eliminar a los criminales malos. Es un tipo bueno. La película está basada en una novela escrita por un magistrado, Giuseppe Guido, que estaba en connivencia con el crimen organizado, y que en los años 50 era un popular experto mediático en la mafia. Si tenías un programa de radio sobre la mafia, le invitabas a él para que diera su opinión sobre el asunto. Y lo que estaba haciendo era difundir la propaganda de la organización.

P. El crimen organizado se justifica en la tradición para cometer todo tipo de tropelías. ¿Cuán importantes son las costumbres para la mafia?

R. “Tradición” es una de esas palabras que deben preocupar a los historiadores. Es parte de la ideología de la mafia, esa percepción de que es la expresión de las costumbres sicilianas o calabresas, algo que muchos historiadores y otros observadores asumen por error. La mafia es una organización mutante, tan mutante como el Estado italiano y la propia Italia, no se remonta a la Edad Media o la época de la dominación española.

P. En su libro queda claro que la historia de la mafia es paralela a la historia italiana desde la reunificación, y ha tenido un importante papel en muchos de los momentos claves de la Italia contemporánea. ¿En qué medida la mafia ha configurado la mentalidad de los italianos? Aunque es un claro estereotipo, es fácil caer en la idea de que es parte indisoluble de su carácter.

R. Esto ya no es verdad. Los italianos de hoy en día ya no creen en la idea de los buenos mafiosos, que son como Ruff y Reddy, policías no oficiales. No creen en la mitología romántica de la mafia; pero sigue habiendo, como ha habido siempre en toda la historia del crimen organizado, una enorme confusión. Ha habido una inflación social en torno a la palabra “mafia” que se asocia, sencillamente, a la gente que no te gusta, como los taxistas o los políticos. Es un insulto, y eso crea una enorme confusión que no ayuda a una de las grandes virtudes de la investigación de Giovanni Falcone, que nos explicó con claridad qué es la mafia y qué no lo es, dónde empieza y acaba. La mafia no es responsable de todos los problemas de Italia. El país tiene muchísimos problemas asociados con la corrupción y es confuso usar la palabra mafia para todo.

Giovanni Falcone supuso un antes y un después para la lucha antimafia.
Giovanni Falcone supuso un antes y un después para la lucha antimafia.

 

P. Es común escuchar que la mafia hace el trabajo del Estado donde este fracasa, también en lo que respecta a la asistencia social. ¿Esto es verdad o, al menos, ha sido verdad en algún momento?

R. Debemos ser cuidadosos. La mafia nunca ha sido una especie de organización de tipo Robin Hood, que se dedica a alimentar a los hambrientos, pero siempre ha tratado de presentarse como si lo hiciera. Sin embargo, en determinados lugares ha creado una dependencia económica. En un interrogatorio un jefe mafioso le dijo a un juez: “Estáis haciendo un buen trabajo, vais a las escuelas, dais charlas a los niños sobre las virtudes de la ley y la legalidad, mientras tienen 13 y 14 años, pero cuando tienen 16, 17 o 18 no podéis darles un trabajo y entonces acuden a mí”.

Italia está avanzando hacia ninguna parte, está haciendo gran progreso en la lucha contra la mafia, pero no contra la sociedad que la genera

P. Este es quizás el principal escollo para luchar contra la mafia (y, en general, todas las formas de corrupción): mucha gente depende de ella.

R. El problema es que el sistema de bienestar en Italia ha sido extremadamente vulnerable a la infiltración de la mafia. La mafia es muy buena cuando hay privatizaciones y puede introducirse, por ejemplo, en servicios externos del sistema de salud o programas estatales de vivienda pública. Muchos políticos respaldados por el crimen organizado son los primeros que dicen que la manera de acabar con la mafia es que haya más dinero. No es cierto. Lo primero que necesitas es un marco legal que te permita investigar qué partes del Estado están infectadas por la mafia. Eso es lo primero.

P. ¿Cuál es el estado actual de las mafias italianas?

R. Ahora mismo no lo sé. El mayor asunto que ha visto la luz desde que saqué el libro es Mafia Capital, una organización descubierta hace menos de un año, una nueva mafia que se enfrenta a un proceso judicial que acaba de empezar, y que cuenta con todos los patrones clásicos: una rama que trabaja de forma violenta y criminal en las calles, dando palizas y extorsionado, y una rama más sofisticada, infiltrada en las instituciones. Es el perfil clásico de las mafias. Y lo descubrimos el año pasado. Estas cosas hacen que tenga la impresión de que Italia está avanzando hacia ninguna parte, está haciendo gran progreso en la lucha contra la mafia, pero no contra la sociedad que sigue generando nuevas organizaciones criminales, y que parece desear la mediación de la mafia.

El fundador de la Nuova Camorra Organizzata, Raffaele Cutolo, fue el criminal italiano más influyente del siglo XX.
El fundador de la Nuova Camorra Organizzata, Raffaele Cutolo, fue el criminal italiano más influyente del siglo XX.

P. En el libro usa a menudo la palabra “secta” para referirse a las mafias.

R. La palabra “secta” es interesante. Es la palabra que normalmente usaba la policía en el siglo XIX, y después, para referirse a la mafia, y es también la palabra que usaban los jesuitas de la época para referirse a los francmasones, que odiaban. Y no es casual. Si quisiéramos definir la mafia siciliana o la 'Ndrangheta en pocas palabras sería una especie de masonería para criminales.

P. ¿Cuál es la relación entre la mafia y la religión y, en concreto, la Iglesia católica?

R. Es muy llamativo que el primer papa que usó la palabra “mafia” y condenó su actividad fue Juan Pablo II en 1993. Y no era un papa italiano. El primer papa que usó la palabra 'Ndrangheta y condenó sus actividades fue el papa Francisco en junio de hace dos años. Estas organizaciones han funcionando durante más de un siglo, ¿por qué han tardado tanto en decir nada sobre ellas? Una de las principales razones es la Guerra Fría. La mafia fue muy buena mostrándose como una fuerza anticomunista. Políticamente eran muy cercanos a los cristianodemócratas, que gobernaron Italia durante la Guerra Fría. La Iglesia compró este discurso y, a nivel local, pactó con la mafia. El indicativo clásico de esto es la procesión del día del patrón local, que es tanto una festividad religiosa como la celebración de la identidad del pueblo. Las autoridades civiles desfilan junto a las autoridades religiosas y el jefe de la mafia. Este quiere presentarse a sí mismo como una autoridad semilegítima. Durante muchos años la Iglesia estaba encantada con esto, dejando que el jefe de la mafia hiciera donativos, se sentara en primera fila de la misa, tuviera un banco con su nombre, un gran funeral oficiado por el párroco mayor, se casara en la Iglesia con la hija de otro jefe mafioso… Recuerda, claro, que era habitual tener un hijo mafioso y otro cura. Esto sigue ocurriendo en muchos pueblos.

A menudo se ve a jefes de la mafia que estudian teología en la cárcel y siguen siendo jefes de la mafia. Es una conexión profunda

P. Parece claro que la Iglesia y la mafia se entienden pero, ¿son los mafiosos personas religiosas? ¿No tienen ningún tipo de dilema moral?

R. Es un tema interesante. Hice un documental para la televisión italiana sobre la mafia y uno de ellos iba sobre los búnkeres que los mafiosos, en concreto los 'ndranghetistas', se construían para ocultarse. Estuve en docenas de ellos, en muchos lugares, y todos y cada uno de ellos tenía un crucifijo, un cuadro de la Virgen y uno del padre Pío. Me temo que, en un nivel psicológico, puedes usar la religión para justificar cualquier cosa. Ellos piensan que están matando en nombre de algo que está por encima, que representan un tipo de orden. A menudo se ve a jefes de la mafia que estudian teología en la cárcel y siguen siendo jefes de la mafia. Es una conexión profunda. Al mismo tiempo, el lenguaje religioso puede ser el camino de una especie de conversión espiritual, pero, a nivel local, la Iglesia sigue estando muy confundida. El papa Francisco excomulgó a los mafiosos de la 'Ndrangheta. He hablado con sacerdotes sobre esto, incluyendo padres que dan misa en prisiones donde el 70% de los encarcelados son mafiosos. “El papa ha excomulgado a los mafiosos ¿te vas a negar a ofrecerles el sacramento”. “Bueno, no, a eso no es a lo que se refiere el papa, tienen que convertirse. Tengo diálogos espirituales muy profundos con ellos...” ¿Pero gracias a este diálogo espiritual algún mafioso ha dejado la organización y ha dejado de ser un criminal? La respuesta es no.

P. La mafia es cosa de hombres pero, como cuenta en su libro, las mujeres también tienen un importante papel en las redes criminales. ¿Cuál es?

R. Las mujeres de la mafia tienen muchos roles. El más importante es el de madres, mujeres e hijas. Como madres educan a los hijos en el sistema de valores de la mafia y guardan los secretos de sus maridos. Como mujeres se casan en matrimonios estratégicos. En la 'Ndrangueta estos se sellan cuando tienen 13 o 14 años, y se espera que produzcan rápidamente a la próxima generación de criminales. Estos roles siguen siendo fundamentales. Uno de los estereotipos sobre la mafia es que es un reflejo de la cultura familiar de Italia. Los italianos son gente familiar y la mafia es una forma desviada de esta. No es cierto. La 'Ndrangheta comenzó su actividad como una organización de proxenetas, pero en los años 20 y 30 abandonaron esta actividad, al igual que la mafia siciliana que nunca jamás se ha dedicado a la prostitución. ¿Por qué? Es una buena cosa para los criminales, da mucho dinero, los castigos no son muy duros… El problema es que si eres un chulo, no puedes garantizar que tus hijas o tu mujer se manchen por su asociación con la prostitución, y dejen de tener uso en el mercado de los matrimonios, el mercado dinástico. La 'Ndrangheta aprendió a ser una organización familiar, a tener estas alianzas matrimoniales, a legar el poder criminal a las generaciones venideras. Eso es un cambio significativo en el rol de las mujeres de la mafia en Calabria, que durante el siglo XIX era el de prostitutas.

P. Escribir sobre la mafia puede ser peligroso. Roberto Saviano es el ejemplo más conocido, ha recibido amenazas de muerte y tiene que vivir con escolta permanente. ¿Ha tenido problemas similares?

R. No, pero toco madera. Es una pregunta importante. La gente que está en peligro real son los periodistas de investigación. Tengo amigos que se han encontrado balas en el buzón, a los que han intentado matar. Hay 200 periodistas al año que reciben amenazas. Da mucho miedo. Yo soy historiador, no husmeo en las cloacas, solo uso información que es de dominio público. Hace unos años la policía hizo una redada en Roma a los jefes de la mafia rusa, encontraron dinero, armas, vídeos de películas de mafia y una copia de la traducción en ruso de mi libro, porque lo usaban como guía. Mi libro no les da miedo, les gusta.  

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