PÁNICO EN LA OFICINA

Los 10 comportamientos más molestos de nuestros compañeros de trabajo

Una investigación ha identificado la mala educación dentro del entorno laboral y cómo afecta al rendimiento de la empresa y al bienestar de los empleados

Foto: Regañar en público es muy violento y de mala educación. (iStock)
Regañar en público es muy violento y de mala educación. (iStock)

La mayoría de los empleados pasan más tiempo con sus compañeros de trabajo que con su familia y amigos. Ocho horas diarias dan para mucho y, por desgracia, no todo el mundo se comporta como sería exigible en un entorno laboral. Todos hemos sufrido a compañeros que gritan demasiado, jefes que tratan a sus subordinados como escoria y colegas que no cumplen con las más mínimas normas de higiene.

En 2007, el doctor Pier Massimo Forni, cofundador y director del Civility Project de la Universidad Johns Hopkins, publicó un estudio en el que identificaba los 10 comportamientos que resultan más maleducados en el entorno laborar. Para elaborar su lista, Forni y sus colegas entrevistaron a 615 empleados de dos grandes compañías de Baltimore, así como a trabajadores de su propia universidad.

Por supuesto, gente maleducada hay en todas partes pero, como mostró un reciente estudio de la Universidad de Florida, en el entorno laboral los comportamientos incívicos son especialmente contagiosos. “Una parte del problema es que solemos ser tolerantes con estos comportamientos, pero son realmente muy dañinos”, explicaba el autor del estudio, Trevor Foulk, en la nota de presentación del mismo. “La mala educación tiene un efecto negativo increíblemente poderoso en el lugar de trabajo”.

La mala educación también tiene efectos negativos en el rendimiento. Es algo que no puedes obviar

Los investigadores observaron en un experimento cómo las personas se comportaban peor cuando veían que uno de sus compañeros era descortés. Lo que les lleva a afirmar que en una oficina donde la gente no respeta las normas de educación es probable que estas vayan degradándose hasta límites intolerables y acaben afectando al funcionamiento de toda la empresa.

“Puedes estar toda tu carrera sin experimentar abusos o agresión en el lugar de trabajo”, explica Foulk. “Pero la mala educación también tiene efectos negativos en el rendimiento. Es algo que no puedes obviar. Tiene importancia”.

Es por ello que todos los trabajadores harían bien en evitar estos 10 comportamientos que Forni identificó como más molestos:

1. Discriminar

Un jefe es un jefe, pero a nadie le gusta que le traten como si no sirviera para nada. Un empleado puede recibir ordenes de sus superiores, pero no tiene por qué aguantar tratos vejatorios. ¿Por qué un becario debería traerte el café o hacerte las fotocopias? ¿No se supone que ha venido a trabajar (gratis) para aprender algo? Ni que decir que la discriminación por género, condición sexual, raza u origen socieconómico también están en lo alto de esta lista (y en se persiguen por ley).

2. Ser errático o agresivo conduciendo

Este punto puede resultar extraño pero hay que recordar que los trayectos que realizamos para ir y volver al trabajo están considerados como parte del mismo a efectos sanitarios. Además, dado que tus colegas acuden también a la oficina, no es de extrañar que te los encuentres de camino, y no sólo en la carretera. ¿Quién no se ha cruzado a un compañero en el metro y ha hecho como si no le conociera de nada? Tampoco hace falta que os paséis todo el trayecto charlando –esto, según el caso, también puede ser molesto– pero un “buenos días” no hace daño a nadie. Por supuesto, si vas a llevar a algún compañero de trabajo en coche, trata de no mostrarte colérico, hablar por el móvil o ir a 140 por vía urbana. Puede resultar muy incómodo.

3. Apropiarse del trabajo de alguien

Todos hemos estado en reuniones donde algún listo se apropia de la idea de alguien sin ni siquiera nombrarle. Este comportamiento es especialmente grave cuando, por ejemplo, un científico firma un trabajo que en realidad ha elaborado alguien de su equipo, sin darle a éste ningún crédito; pero la apropiación indebida se puede dar de otras muchas formas, más sutiles.

Por suerte, este comportamiento, muy propio de los trepas, suele acabar volviéndose en contra suya. Como explica el especialista en psicología de las organizaciones Adam Grant, el mundo del trabajo está lleno de 'takers', personas que se esfuerzan por sacar el máximo provecho al trabajo de los demás, intentando no dar nada a cambio. Pero, a largo plazo, son los 'givers', las personas que ayudan a los demás sin esperar nada a cambio, los que llegan a los más alto.

4. Tratar a algunos empleados como gente inferior

Todas las personas de la oficina tienen un trabajo y es de muy mal gusto tratar a los recepcionistas, los auxiliares de limpieza o la gente de mantenimiento como si la suya fuera una labor inferior o prescindible. En realidad, sería mu difícil trabajar si no te llegaran paquetes o la oficina estuviera echa un asco, así que piensa antes si tu trabajo no es en realidad menos importante.

5. Burlarse de un compañero

El humor es fundamental en una relación de compañeros saludable, pero cuando las bromas se van de madre, o van siempre dirigidas a la misma persona –algo que puede acabar llamándose “acoso”–, pueden resultar muy molestas.

Ni que decir tiene que es aún de peor educación hacer un comentario malicioso sobre alguien cuando no está presente, un comportamiento que puede ocasionar muchísimos problemas si no sabemos bien ante quién estamos yéndonos de la lengua. Los cotilleos son un auténtico tumor para la correcta convivencia en un centro laboral y lo mejor es que nos alejemos lo máximo posible de ellos.

6. Comportarse de forma agresiva

Es muy difícil trabajar cerca de alguien que está permanentemente enfadado y nos hace saber a todos que odia su labor. Aunque el comportamiento agresivo no esté dirigido frente a nadie en concreto, una persona que se pasa el día golpeando el teclado o maldiciendo crea un ambiente laboral muy incómodo.

7. Ser sucio

No usar las papeleras, no lavarse las manos, escupir, sacarse mocos, tirarse pedos… Cosas como estas, o peores, pueden verse en algunos centros de trabajo. Respecto a los malos olores se podría escribir todo un ensayo. Cierto es que hay personas que tienen problemas de sudaración, o incluso enfermedades que provocan un mal olor corporal, pero hay gente que, directamente, no observa las más mínimas normas de higiene. Y son molestas.

8. Aprovecharse de ser discapacitado

Puede sorprender que una queja como esta llegue al top ten de un ranking sobre comportamientos molestos en el trabajo, pero si hay algo que incordia a la gente es que las personas abusen de las ayudas que se les ofrecen. No sabemos si los encuestados se refieren a funcionarios que logran las plazas reservados a este colectivo y no dan palo al agua o a aquellos trabajadores que alargan sine die una baja que no parece lo suficientemente justificada. 

9. Fumar en lugares en los que no se puede

Hoy en día está prohibido fumar en cualquier espacio de un lugar de trabajo y muy pocas personas se atreven a saltarse la ley. Quizás este punto podría desaparecer del 'top ten', pero, aún así, los fumadores pueden molestar a sus compañeros si no les preguntan antes si les molesta el humo, cuando, por ejemplo, están tomando café en una terraza.

10. Usar el móvil en mitad de una reunión

Recientemente, Buzzfeed realizó una encuesta en la que el 49% de los participantes aseguraban que sus jefes miran su móvil mientras están hablando con ellos. Desde que existen los 'smartphones' esto es una constante, y no sólo en el ambiente laboral, pero no deja de ser una gravísima falta de educación. ¿Para que hacemos reuniones si todo el mundo está pasando de lo que se está diciendo mientras chatea con su mujer por el WhatsApp?

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