el animal debe morir desangrado

Mirando hacia la Meca y con un corte en el cuello: así es el ritual halal

Patadas en la cabeza, hachazos o saltos continuados sobre su cuello. Las imágenes grabadas en un matadero halal de Yorkshire no son lo habitual

Foto: El sacrificio animal para consumo de los musulmanes sigue un sangriento proceso. (Reuters)
El sacrificio animal para consumo de los musulmanes sigue un sangriento proceso. (Reuters)

Es muy posible que en su barrio haya visto nacer una carnicería con carteles en árabe. Los productos que venden son los mismos que en los comercios tradicionales, pero la forma en la que sacrifica a los animales es diferente. A raíz de las imágenes grabadas en un matadero halal de Yorkshire, Inglaterra, se ha levantado una oleada de comentarios en torno a este tipo de centros. En el vídeo publicado por la prensa británica pueden verse patadas en la cabeza, hachazos o saltos continuados sobre el cuello de varias ovejas. Calificado como “violencia gratuita y desprecio” por la asociación Animal Aid, también muestra a algunos operarios tratando con crueldad al ganado ovino al que van a matar con fines alimentarios siguiendo el ritual islámico.

Aunque el procedimiento religioso indica que el degüello de los animales debe hacerse con un corte limpio, en la grabación pudo constatarse que los matarifes llegan a propinar hasta cinco tajos en el cuello del animal para conseguir sajar los vasos sanguíneos. “Las imágenes son verdaderamente desagradables y no hacen sino poner de manifiesto una problemática y un reto al que tiene que hacer frente la industria cárnica en general: el bienestar animal”, sentencia Muhammad Escudero para El Confidencial, responsable de certificación del Instituto Halal.

[Precaución: las imágenes del vídeo muestran maltrato explícito a animales]

El aturdimiento de los animales antes del sacrificio está permitido en el ritual halal, aunque no siempre se emplea. “Es tan importante la ritualidad como el bienestar animal”, insiste Escudero, que completa su argumento diciendo que en muchos casos el rito halal está “mediatizado y es sesgado” al centrar toda la atención en el momento del sacrificio y equiparar el aturdimiento al confort animal.

Así se realiza el sacrificio

Aunque cada especie animal tiene sus particularidades a la hora de adaptarlas al sacrificio, el ritual halal sigue un patrón común para todas. Vacas, ovejas, pollos… el ‘dhabiha’ (sacrificio ritual) es muy similar entre ellos y sólo difiere en los utensilios utilizados, la estructura de la cadena, el equipamiento y el personal involucrado. Por lo demás, el procedimiento es el mismo, tal y como explica Muhammad Escudero, y han de cumplirse una serie de requisitos:

Imagen de archivo de un matadero de vacuno. (Reuters)
Imagen de archivo de un matadero de vacuno. (Reuters)

1.- El personal que ejecute a los animales debe estar cualificado, estar mentalmente sano, ser mayor de edad y musulmán, además de estar acreditado por una entidad religiosa competente.

2.- El animal se introduce en la cadena de sacrificio “en una posición adecuada y en las mejores condiciones posibles para que la intervención del matarife sea rápida y efectiva”. De esta manera, se intenta evitar el pataleo y estrés de los animales, así como otros movimientos que induzcan perjuicios en estos seres vivos.

3.- Si el animal está insensibilizado antes del aturdimiento, esta confusión debe ser reversible.

4.- Antes de proceder al degüello, el animal ha de estar orientado alquibla, es decir, hacia La Meca.

5.- Después, tras haber invocado el nombre de Dios, mediante una única incisión precisa y rápida se realiza un tajo en el cuello del animal con un utensilio bien afilado. “De este modo se le provoca el corte de las principales vías respiratorias, el esófago, la yugular y la carótida, induciéndoles –sin dañar la espina dorsal– una inmediata pérdida de la conciencia y un desangrado continuo y abundante”, explica Muhammad.

6.- El último paso en la cadena de sacrificio sería posterior a la muerte del animal, y englobaría procesos como el desollado, eviscerado y corte de la pieza.

Exhaustivos controles y sello de calidad

Según informa Muhammad Escudero, “el Instituto Halal de Junta Islámica cuenta con una marca de calidad inscrita en el registro español de patentes y marcas desde que iniciara su actividad de certificación halal de empresas y productos agroalimentarios, hace ya más de una década”. Así, la ‘Marca de Garantía Halal de Junta Islámica’ equivaldría a un sello de calidad que autentifica el sacrificio de animales para consumo por el ya explicado ritual religioso.

Auditorías e inspecciones son algunos de los mecanismos de control que regulan el sacrificio halal. Además, para vigilar que todo funcione conforme a la legalidad, desde el Instituto Halal donde Muhammad Escudero trabaja como responsable de certificación realizan exámenes sorpresa, toman muestras para hacer análisis de ADN y forman al personal implicado para que todas sus acciones sigan el ritual religioso.

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