Es noticia
Menú
La razón por la que el lavavajillas puede ser perjudicial para tu salud (y la de tu familia)
  1. Alma, Corazón, Vida
en defensa de la "hipótesis de la higiene"

La razón por la que el lavavajillas puede ser perjudicial para tu salud (y la de tu familia)

El lavavajillas es un electrodoméstico que aligera una de las tareas del hogar más tediosas, pero podría estar provocando un importante problema de salud en el que es difícil reparar

Foto: El lavavajillas es muy cómodo, pero podría no ser saludable. (iStock)
El lavavajillas es muy cómodo, pero podría no ser saludable. (iStock)

Los médicos y microbiólogos tienen cada vez más claro que en los países desarrollados hemos desarrollado unos hábitos de higiene exagerados, que lejos de proteger nuestra salud la ponen en peligro.

No cabe duda de que ciertas costumbres higiénicas, que se popularizaron en la segunda mitad del siglo XIX –cuando Luis Pasteur descubrió el origen de las enfermedades infecciosas– son esenciales para gozar de buena salud, pero el exceso de limpieza acaba siendo contraproducente. Este fenómeno –cada vez más respaldado por la evidencia científica– se conoce como la “hipótesis de la higiene”. Esta defiende, a grandes rasgos, que al vivir en un entorno demasiado limpio, en el que se eliminan la mayor parte de microbios, nuestros sistemas inmunitarios se acostumbran a no tener enemigos y, con el tiempo, se vuelven ultrasensibles. Esto hace que nuestro cuerpo considere una amenaza a cosas que no lo son, y es por ello que, en la actualidad, cada vez más gente sufre alergias.

Diversas investigaciones han demostrado que los niños que viven en el entorno rural o con animales tienen un riesgo significativamente menor de sufrir alergias. Ahora un nuevo estudio, publicado en la revista Pediatrics, pone el acento en uno de nuestros electrodomésticos favoritos: el lavavajllas.

Según explica en el estudio el doctor Bill Hesselmar, del Queen Silvia Children’s Hospital de Gotemburgo (Suecia), “si estás expuesto a los microbios, sobre todo en los primeros años de vida, tu sistema inmune se estimula de muchas formas y se vuelve tolerante. Pensábamos que quizás lavar los platos a mano fuera importante, pero no lo sabíamos, así que tratamos de responder la pregunta”.

Nuestras amigas las bacterias

El equipo de Hesselmar entrevistó a los padres y tutores de 1.029 niños suecos de entre 7 y 8 años y analizó el estado de salud de estos. Como esperaban los científicos, los niños de familias que lavaban los platos a manos en vez de usar el lavavajillas tenían menos alergias. Sólo un 23% de los niños cuyos padres lavaban a mano habían tenido alguna vez un eccema –una afección dermatológica que se presenta generalmente como reacción a una alergia–, comparado con el 38% de los niños en cuyos hogares se usaba siempre el lavavajillas. Los investigadores comprobaron, además, que en las casas en las que se consumían productos fermentados y comida comprada directamente en granjas el porcentaje de niños que desarrollaban alergias era menor aun.

Aunque se trata sólo de una investigación epidemiológica, que no estudia la relación causa efecto, Hesselmar y su equipo tienen cierta idea de por qué ocurre esto. En primer lugar, hay que apuntar que no son los niños que lavan los platos a mano los que tienen menos reacciones alérgicas, sino aquellos que viven en hogares donde no hay lavavajillas (o no se usa).

El lavavajillas hace que los niños estén menos expuestos a las bacterias, su sistema inmune se acomode y se vuelva ultrasensible

La diferencia no estriba en el acto de lavar los platos (la mayoría de niños son demasiado pequeños para llevar a cabo esta tarea) sino en los platos mismos. Un estudio anterior, citado en esta nueva investigación, mostró que los platos lavados a mano tienen más bacterias que aquellos que pasan por el lavavajillas, que elimina por completo cualquier microbio. Y esto, que parece una ventaja del popular electrodoméstico, hace que los niños estén menos expuestos a bacterias y virus, su sistema inmune se acomode y se vuelva ultrasensible, lo que acaba provocando la aparición de alergias.

Los investigadores creen, además, que las familias que lavan los platos a mano tienen un estilo de vida menos proclive a la aparición de alergias. Como apunta el estudio, diversas variables que suelen acarrear consecuencias negativas en términos de salud, como el hacinamiento, el bajo nivel socioeconómico o la inmigración, son positivas en lo que respecta a las alergias.

Los científicos planean continuar investigando el asunto para averiguar por qué la forma de lavar los platos no parece estar relacionada con otras alergias (como el asma) y porque el contacto directo con el detergente –necesario para lavar los platos a mano– no tiene un efecto negativo sobre nuestras defensas.

Hesselmar lleva mucho tiempo estudiando las alergias infantiles y tiene claro que muchas de ellas son consecuencia de una higiene excesiva. En 2013 descubrió algo sorprendente: los niños cuyos padres chupan sus chupetes antes de ofrecérselos tienen tres menos veces de posibilidades de desarrollar una alergia. Quizás ha llegado el momento de retroceder en determinadas cuestiones higiénicas.

Los médicos y microbiólogos tienen cada vez más claro que en los países desarrollados hemos desarrollado unos hábitos de higiene exagerados, que lejos de proteger nuestra salud la ponen en peligro.

Suecia Médicos Microbiología
El redactor recomienda