CUIDADO CON EL ALIÑO

Cómo elaborar la ensalada de pasta perfecta (y arrasar en la oficina con el mejor 'tupper')

La ensalada de pasta se ha convertido en un clásico básico de la comida de 'tupper'. Pero, como todos los platos que se ponen de moda, se suele hacer mal

Foto: Una buena ensalada de pasta, sólo con tomate, mozzarella y albahaca. (Corbis)
Una buena ensalada de pasta, sólo con tomate, mozzarella y albahaca. (Corbis)

Dado lo fácil y rápida que resulta su preparación la ensalada de pasta se ha convertido en un clásico básico de la comida de tupper. Pero, como todos los platos que se ponen de moda, ha sido víctima de auténticas tropelías.

Cualquiera puede hacer una ensalada de pasta, pero eso no significa que todo el mundo la haga bien. ¿Quién no ha mirado con pena al típico compañero de trabajo que se alimenta a diario de unas espirales pasadas, rodeadas de guisantes de lata, maíz dulce, algún trozo de lechuga iceberg y mayonesa de bote?

La ensalada de pasta admite miles de variaciones, pero para que quede bien hay que respetar una serie de reglas: no todas las pastas valen, no todos los ingredientes se pueden combinar y, quizás lo más importante, debemos ser cuidadosos con el aliño.

Si quieres ser el rey de la oficina harías bien en seguir estos consejos para lograr una ensalada de pasta digna, equilibrada y riquísima.

La pasta: cocción y variedades

El fusilli es la pasta más clásica para ensaladas. (Corbis)
El fusilli es la pasta más clásica para ensaladas. (Corbis)

En cualquier plato de pasta es importante cocinar esta al dente, pero aún más en una ensalada. Si la pasta está muy blanda, más que una ensalada crearemos un engrudo incomestible.

Respecto al tipo de pasta, lo ideal es que esta sea corta, para que se mezcle bien con los ingredientes. Valen todas las pastas huecas como los macarrones o penne, los caracolillos y los coditos, pero también las espirales (fusilli), muy típicos de este plato. Lo que debe evitarse a toda costa es la pasta larga, como los espaguetis o los tallarines.

Los ingredientes: tres o cuatro, como mucho

Casi cualquier verdura va bien en una ensalada de pasta. (Corbis)
Casi cualquier verdura va bien en una ensalada de pasta. (Corbis)

Es muy típico que en nuestra ensalada de pasta acabe todo aquello que nos sobra en la nevera. Esto está bien si tenemos suerte y los ingredientes casan, pero es un desastre si nuestro plato acaba pareciendo el resto del fregadero.

Algunas combinaciones interesantes son pollo, aguacates y nueces; salmón y judías; manzana, aguacate y curry; verduras salteadas y gambas…

Hay muchos ingredientes que van bien en la ensalada de pasta: verduras crudas o cocinadas, huevo cocido, pescados en conserva o a la plancha, quesos, carnes y embutidos… Aquí manda la creatividad, pero como norma es importante que no nos pasemos de los tres o cuatro ingredientes y tengamos en cuenta que, si contamos por ejemplo con un buen tomate y un queso fresco, quizás no necesitemos más. La lechuga, base del resto de ensaladas, no aporta gran cosa a la pasta y es mejor evitarla.  

Algunas combinaciones interesantes son pollo, aguacates y nueces; salmón y judías; manzana, aguacate y curry; verduras salteadas y gambas… Si necesitas inspiración, en internet hay cientos de recetas interesantes, pero basta con probar tus propias combinaciones.

El aliño: donde todo el mundo falla

El aliño debe mezclarse aparte y añadirse al consumir la ensalada. (Corbis)
El aliño debe mezclarse aparte y añadirse al consumir la ensalada. (Corbis)

Como en cualquier ensalada, el aliño es lo que distingue un buen plato de uno malo. Por muy buenos que sean los ingredientes utilizados, una mala salsa dará al traste con ellos. Pero poco importará esto si no utilizamos el aliño en el momento adecuado. El mayor error que se puede cometer al elaborar una ensalada de pasta (y es algo en lo que cae muchísima gente) es empapuzar la mezcla con aceite y vinagre antes de salir de casa, para comérnosla horas después. Para entonces, el aliño habrá reblandecido todos los ingredientes, habrá arruinado el sabor de estos y habrá convertido la ensalada en un engendro; comestible, sí, pero infame desde el punto de vista gastronómico.

El aliño más basto, y menos saludable, que podemos usar en la pasta es la mayonesa o la salsa rosa, máxime si son de bote

Lo ideal para disfrutar una buena ensalada de pasta –en realidad, para disfrutar de cualquier tipo de ensalada– es elaborar el aliño en un bote aparte y añadir este cuando vayamos a comer. Esto nos permite, además, añadir la salsa sólo a la cantidad de ensalada que nos vayamos a comer y guardar lo que nos sobre para más adelante.

Respecto al tipo de aliño, debemos atrevernos a probar cosas más allá de la típica vinagreta. En concreto a las ensaladas de pasta les sienta muy bien los aliños con mostaza o con hierbas aromáticas como albahaca u orégano. A algunas mezclas les sienta también bien un poco de pesto o incluso un poco de tomate rallado. El aliño más basto y menos saludable que podemos usar en la pasta es la mayonesa o la salsa rosa, máxime si son de bote, pues tapan demasiado el sabor de los ingredientes. 

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