TAN SÓLO EL 2% DE LA POBLACIÓN ES CAPAZ

El test que te permite descubrir si puedes hacer varias cosas a la vez

Vivimos en la era del 'multitasking', en la que todos creemos que podemos hacer muchas cosas a la vez, y además, bien. Pero ¿de verdad somos capaces?

Foto: Si pensamos que podemos hacer muchas cosas a la vez, lo más probable es que fracasemos en todas ellas. (Corbis)
Si pensamos que podemos hacer muchas cosas a la vez, lo más probable es que fracasemos en todas ellas. (Corbis)

El popular lugar común reza que las mujeres, a diferencia de los hombres, son capaces de hacer más de una cosa al mismo tiempo. Hoy en día se habla mucho del multitasking, es decir, la capacidad para realizar distintas actividades al mismo tiempo sin empeorar nuestro rendimiento, y de qué manera internet y los constantes estímulos procedentes del mundo que nos rodea han acabado quizá definitivamente con nuestra capacidad de atención.

Todos hemos comprobado que resulta muy difícil rendir de igual manera si tenemos 20 pestañas de chat abiertas, si el móvil no deja de vibrar y si cada cinco minutos recibimos una llamada, una tesis que fue refrendada en el ya célebre Superficiales: ¿qué está haciendo internet con nuestras mentes? (Taurus) de Nicholas Carr. En otras ocasiones, nos engañamos a nosotros mismos pensando que podemos cumplir nuestros objetivos haciendo varias tareas al mismo tiempo: el estrés nos nubla la conciencia y nos venimos demasiado arriba.

Sin embargo, como señalan los expertos, aquellos que suelen pensar que son capaces de hacer más cosas a la vez son, paradójicamente, quienes peores resultados obtienen, puesto que se sobrevaloran con más facilidad. No nos engañemos: lo normal es que cuanto más intentemos abarcar, menos apretemos. Algo que le ocurre a 98 de cada 100 personas.

La era de los “supertaskers”

De lo que no se suele hablar con tanta frecuencia es de los supertaskers, un muy limitado sector de la población que, efectivamente, puede hacer muchas cosas al mismo tiempo, y todas bien. En un reciente reportaje de The New Yorker, el psiquiatra David Strayer de la Universidad de Utah explicaba el gran hallazgo de su carrera, esas personas con una sorprendente capacidad para el multitasking.

Cassie no sólo no empeoraba al hacer varias tareas, sino que mejoraba sus resultados

El primero de ellos fue localizado hace alrededor de cinco años, cuando se dieron cuenta de que uno de los participantes en sus grupos de estudio no empeoraba sus marcas a medida a que se aumentaba su número de tareas. La prueba consistía en conducir (virtualmente) un coche a la vez que se realizaban operaciones memorísticas y se respondía al teléfono. Tan sólo un 2% de los más de mil analizados cumplieron los requisitos impuestos por Strayer, aunque alguno de ellos incurrió en pequeños errores que le impidió encajar en la teoría de los supertaskers.

Mientras que la mayor parte de participantes en el estudio manifestaban dolores de cabeza, mareos o frustración al realizar la prueba, Cassie (“la mejor supertasker que hemos visto”) sacaba mejores puntuaciones incluso mientras conducía. “La mayor parte de nosotros no puede aguantar la sobrecarga de trabajo”, explicaba en el reportaje. En él, Strayer equipara a estos supertaskers a los que tienen un coeficiente intelectual desmedido: al contrario de lo que ocurre con la medida, por ejemplo, no se trata de una estadística que conforme una campana de Gauss, sino que los que lo sobresalen, lo hacen por mucho.

Sus cerebros hacen algo que los nuestros no pueden hacer

Pero no hace falta ser uno de estos elegidos supertaskers para ponerse a prueba. Junto a psicólogos de la Universidad de Newcastle en Australia, Strayer desarrolló una prueba online equivalente que permite conocer nuestra capacidad para hacer varias cosas al mismo tiempo. Esta vez, la acción se traslada a un juego con una serie de puertas que se va complicando progresivamente y que –avisamos– requiere bastante tiempo y esfuerzo.

La nueva prueba les ha permitido disfrutar de un amplísimo grupo de muestras que, a su vez, les ha ayudado a descubrir qué es lo que realmente distingue a los supertaskers. En primer lugar, una importantísima predisposición genética (malas noticias para los que quieran entrenar su capacidad, algo que señalan que es imposible), y también, una diferente activación cerebral cuando están realizando dichas tareas. “Sus cerebros hacen algo que los nuestros no pueden”, explicaba Strayer, alertando sobre nuestra inclinación a pensar que somos más capaces de lo que realmente somos. “El 98% de nosotros se engaña a sí mismos”. ¿Eres parte de ese 98% o del 2% restante?

Pinche aquí si quiere hacer el test 

Alma, Corazón, Vida
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