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¿La guía de la política que viene? Los cinco mandamientos del alcalde de Londres
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"HAY GENTE QUE SOBRA EN ESTE MUNDO"

¿La guía de la política que viene? Los cinco mandamientos del alcalde de Londres

Boris Johnson, el excéntrico alcalde conservador de Londres, elogia la codicia, la envidia y la desigualdad como elementos esenciales para el desarrollo

Foto: Boris Johnson, alcalde de Londres, durante el Foro Económico del Mundo Islámico. (Efe)
Boris Johnson, alcalde de Londres, durante el Foro Económico del Mundo Islámico. (Efe)

Boris Johnson, el excéntrico alcalde conservador de Londres, ha elogiado el valor de la codicia, la envidia y la desigualdad como elementos esenciales para el desarrollo y el crecimiento económico.Rodeado de un auditorio compuesto por la más granada aristocracia británica y las élites económicas del país, Johnson se sinceró en el que quizá sea el discurso más políticamente incorrecto pronunciado por un alcalde de la capital inglesa. El listón de la incorrección, que él mismo se ha encargado de subir desde su reelección en el cargo, estaba alto, pero afirmar (y argumentar) ideas como que “hay gente que sobra en este mundo”, supera todo lo demás.

El discurso sin pelos en la lengua del tory fue toda una declaración de principios de su doctrina política. Un paso más allá del neoliberalismo, en el que entiende que en la ley de la selva tiene que haber, irremediablemente, ganadores y perdedores. Es más, las cartas ya están echadas para una buena parte de la población: “La lucha contra la desigualdad económica es inútil porque el coeficiente de algunas personas es demasiado bajo como para competir con los demás”.

Para algunos analistas políticos, la conferencia del alcalde londinense resume el nuevo pensamiento liberal. De ser así, el escenario elegido para la ocasión no podía ser mejor: la Margaret Thatcher Lecture, en el londinenseCentrode Estudios Políticos. Las principales claves de su pensamiento se podrían resumir en cinco mandamientos, que nada tienen que ver con los bíblicos.

1. Noascenderás socialmente si no tienes un CI alto

Algunas personas no son los suficientemente brillantes como para tener éxito en el mundo moderno. Las capacidades intelectuales determinan la riqueza, según Johnson, y esta es la pescadilla que se muerde la cola. “Para hablar sobre desigualdad hay que tener en cuenta las pruebas de coeficiente intelectual: el 16% de la población tiene un coeficiente intelectual por debajo de los 85 puntos, mientras que sólo un 2% supera los 130”.

Para explicar esta asociación entre el CI y la movilidad social, el alcalde londinense utiliza la metáfora de la taza de cereales: “Cuando existen estas diferencias es más difícil que algunos cereales lleguen a la superficie; así, la brecha de ingresos entre los mejores cereales y los que están en el fondo de la taza es cada vez más amplia”.

2. Deberás ser codicioso y desear lo que tiene el vecino

Por motivo de la desigualdad de partida que implica “el talento natural otorgado por Dios”, el tory insiste: “No creo que la igualdad económica sea posible. De hecho, un cierto grado de desigualdad es esencial para preservar el espíritu de la envida y la competitividad con los vecinos, uno de los mayores estímulos para impulsar la actividad económica”.

La competitividad con el vecino es el mejor estímulo de la actividad económica

Como máximo exponente de estas tesis, el alcalde londinense puso como ejemplo al oscarizado Michael Duglas por su papel de Gordon Gekko en la película Wall Street (dirigida por Oliver Stone en 1987). Un personaje que, gracias a su ambición, inteligencia, codicia y astucia logró construir un extraordinario imperio financiero. La obsesión por el poder económico como esencia misma del capitalismo. “La codicia es buena para el desarrollo”, asegura Johnson.

3. Practicarás la caridad con los necesitados

“Espero que los Gordon Gekko de Londres sean famosos no sólo por su avaricia, sino también por su filantropía con el resto de la población”. Que los ricos ayuden a los pobres y abracen la caridad, es quizá una de las pocas propuestas políticamente correctas de Johnson. Sin embargo, no se sale del guion al animar que las élites económicas suplan el papel asistencial del Estado. Una cuestión más orientada a la supervivencia de las clases bajas que a los estímulos para su ascenso social. Como decía respecto a la desigualdad, esta es congénita a los cereales que están en el fondo de la taza…

4. Primarás la educación de élite

Haciendo gala de su particular visión sobre el concepto de justicia social, el políticotory instó al Gobierno a que promueva planes educativos especiales para que los niños de familias pobres, aunque con una inteligencia brillante, puedan ir a las mejores escuelas. Así, pidió que se recuperarse un programa dirigido a los niños brillantes de familias humildes.

No se trata de “perseguir a los ricos, lo cual sería un error”, sino de “proporcionar oportunidades a los que sí pueden competir”, por poseer un buen coeficiente intelectual. En este punto alabó los esfuerzos de la expresidenta Margaret Thatcher que, a pesar de haber cerrado escuelas públicas en su día, “hoy encontraría la manera de ayudar a los niños brillantes de todo el mundo a superar su situación de partida”.

5. Limitarás la inmigración, legal o ilegal

“Es hora de cambiar las políticas migratorias para acabar de una vez por todas con la locura actual en la que vivimos. Queremos limitar la inmigración de neozelandeses en un 60%, cuando no hacemos nada por detener la inmigración de rumanos, que en su mayoría seguro que son encantadores, pero que todos quieren venir a nuestro país”.

Boris Johnson, el excéntrico alcalde conservador de Londres, ha elogiado el valor de la codicia, la envidia y la desigualdad como elementos esenciales para el desarrollo y el crecimiento económico.Rodeado de un auditorio compuesto por la más granada aristocracia británica y las élites económicas del país, Johnson se sinceró en el que quizá sea el discurso más políticamente incorrecto pronunciado por un alcalde de la capital inglesa. El listón de la incorrección, que él mismo se ha encargado de subir desde su reelección en el cargo, estaba alto, pero afirmar (y argumentar) ideas como que “hay gente que sobra en este mundo”, supera todo lo demás.

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