MOVILIDAD GEOGRÁFICA 'LOW COST'

Los principales destinos de los trabajadores expatriados españoles

La movilidad laboral a otros países ya no es una opción o una oportunidad para escalar profesionalmente, sino más bien una obligación

Foto: La minería atrajo inversiones por 24.000 millones de dólares en Perú desde 2008. (EFE)
La minería atrajo inversiones por 24.000 millones de dólares en Perú desde 2008. (EFE)
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La movilidad laboral a otros países ya no es una opción o una oportunidad para escalar profesionalmente, sino más bien una obligación, sobre todo si se trabaja en grandes empresas con sucursales en el extranjero o en ramas relacionadas con la ingeniería. La creciente necesidad de abrir nuevos mercados en el exterior, debido a la caída del consumo interno, está provocando un considerable aumento en el número de los denominados trabajadores expatriados. Los directivos y trabajadores con un perfil alto ya no son los únicos empleados que las empresas trasladan temporalmente al extranjero, sino que ahora se ha extendido la movilidad geográfica a los técnicos y mandos intermedios.

La UE, con Reino Unido, Alemania y Francia a la cabeza, sigue siendo el destino tradicional de los trabajadores españoles. El continente americano es otro de los mercados por excelencia, donde se mantienen una buena parte de las inversiones internacionales de empresas españolas. Sin embargo, durante los últimos años se han ido diluyendo cada vez más las fronteras empresariales y laborales, con un repunte considerable de los países africanos y de Oriente Medio, a donde ya se está trasladando mano de obra para trabajar en proyectos relacionados con la industria petrolera y la construcción de infraestructuras. A corto plazo se prevé que aumenten porcentualmente estas expatriaciones, según los datos que maneja la consultora dedicada a la gestión integral de expatriados ERES Relocation.

Los directivos y trabajadores con un perfil alto ya no son los únicos empleados que las empresas trasladan temporalmente al extranjeroMéxico y Brasil son dos de los países extracomunitarios con más trabajadores españoles, a los que se prevé que se sume Perú en breve. Un mercado que cada vez atrae más proyectos e inversiones y con una buena proyección para las empresas españolas.

El crecimiento económico en el África subsahariana, que superará el 5% de promedio durante el periodo 2013-2015 gracias a los altos precios de las materias primas que refleja el Instituto de Comercio Exterior (ICEX), supone un gran potencial para empresas y profesionales de todo el mundo, incluidos los españoles. Según el INE, el número de expatriados españoles ascendió a los 16.618 en 2012, un 22% más que en los tres años anteriores. Angola y Mozambique, donde actualmente trabajan casi 600 españoles según el INE, son dos de los destinos que acapararán una mayor concentración de trabajadores extranjeros debido al potencial crecimiento de sus economías tras los recientes hallazgos de yacimientos de petróleo y gas.

Movilidad geográfica low cost

Para José Antonio de Ros, especialista en expatriaciones y director general de ERES Relocation, la generalización de los traslados a otros países responde al hecho de que cada vez más compañías exigen un alto grado de experiencia internacional y conocimiento real de la organización para poder seguir escalando profesionalmente. “Las grandes empresas están cada vez más globalizadas y la formación de sus trabajadores en las sucursales de otros países es imprescindible antes de ofrecerles mayores responsabilidades profesionales. De hecho, en algunas empresas existen programas de formación itinerante en distintos países de tres o cuatro años” para los recién licenciados que entran en plantilla, explica el consultor.

El porcentaje de empleados españoles expatriados a países de África subsahariana aumentó en 2012 un 22% más que en los tres años anterioresLa globalización y la crisis económica han acelerado esta “imparable” tendencia que, según apunta De Ros, ya apenas genera resistencias en los trabajadores. “En España no teníamos demasiada cultura laboral de movilidad, pero hoy en día si te ofrecen un trabajo fuera lo normal es que se acepte”. Un fenómeno, añade el consultor, que se explica principalmente por “el cambio de mentalidad entre la gente más joven que ya no percibe estos desplazamientos como algo negativo, sino como una oportunidad para formarse, adquirir mayor experiencia y mejorar el conocimiento sobre la compañía”. Un enriquecimiento clave que influye positivamente en las carreras profesionales.

Un cambio de percepción que, por otra parte, también está provocando que las empresas ya no ofrezcan una recompensa económica tan elevada como en el pasado. “Ahora los trabajadores se trasladan en condiciones normales porque ya no se ve como un sacrificio irse a trabajar al extranjero, sino como una oportunidad para conocer otros mercados y otras culturas laborales, lo que conlleva importantes ventajas para los trabajadores”, matiza el consultor. Unas condiciones que han llevado a algunos analistas a hablar de expatriaciones laborales low cost, aunque en un mercado globalizado y en el que cada vez tienen más importancia las competencias multiculturales e idiomáticas los beneficios salariales se cosechan más a medio plazo.

La familia sigue siendo el principal motivo de rechazo de las expatriaciones en el 96% de los casos, según señala el informe Políticas de expatriación en el contexto económico actual, elaborado conjuntamente por el IESE y Ernst&Young. Sin embargo, el mismo estudio señala que, en el momento actual de crisis, "el rechazo de la expatriación es menor que el siglo pasado, puesto que ésta se ve como una pérdida de oportunidad por parte del trabajador e incluso este puede ver peligrar su trabajo".

Los trabajadores itinerantes del siglo XXI

Las consecuencias de las estancias formativas y laborales en el extranjero de los trabajadores jóvenes ya se pueden observar en el hecho de que cada vez llegan a puestos directivos a edades más tempranas. Como explicaba recientemente a El Confidencial el consultor y responsable de Adecco Professional en Madrid, Borja Chavarría, “los jóvenes están más capacitados en el manejo de idiomas y más preparados para las necesidades actuales de internacionalización. Ahora, con 35 años se puede ser director de logística perfectamente”.

La trayectoria profesional sigue siendo uno de los pilares para ascender en la escala laboral, puesto que la gestión de grandes equipos, el liderazgo y la identificación con la identidad empresarial son elementos fruto de la experiencia. Si bien es cierto que los tiempos se han acelerado y prometen seguir haciéndolo, lo que dibuja un panorama futuro marcado por el fenómeno de los directivos junior.

En el Informe de Tendencias Globales en Relocation realizado por Brookfield GRS en 2013, y basado en las respuestas de 136 directores de recursos humanos de distintas empresas y países, se destacan las siguientes conclusiones sobre este fenómeno:

-El 54% de los encuestados admitió un aumento del número de expatriados respecto al año anterior.

-El 52% espera que el número de traslados crezca en 2013, que es un 11% inferior a las expectativas del año pasado.

-Estados Unidos, Reino Unido y China fueron los destinos más frecuentes. Sin embargo, en China el número de traslados se han reducido en los últimos años, pasando de un 15% a un 10%. Al contrario que Reino Unido que aumentado de un 19% a un 22%.

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