Hidrátate con cabeza: las cinco bebidas que más engordan
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LOS PEORES ENEMIGOS DE LAS DIETAS

Hidrátate con cabeza: las cinco bebidas que más engordan

El verano está a la vuelta de la esquina y nuestras neveras empiezan a llenarse de todo tipo de bebidas para combatir el calor. El Consejo

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Hidrátate con cabeza: las cinco bebidas que más engordan

El verano está a la vuelta de la esquina y nuestras neveras empiezan a llenarse de todo tipo de bebidas para combatir el calor. El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos recomienda consumir entre 2 y 2,5 litros de líquidos a lo largo del día, en los que se incluye el agua que proviene de los alimentos. Nadie duda de que en verano debe aumentarse la ingesta de líquidos, para recuperar la hidratación que nos hace perder el calor, pero no todos los líquidos son iguales, y algunos pueden ser desastrosos para nuestra dieta por su altísimo contenido en azúcar.

Tal como explica Gary Taubes, uno de los divulgadores científicos más prestigiosos del campo de la nutrición, en su último libro (Cómo engordamos, y qué hacer al respecto, RBA), no cabe duda de que “los peores alimentos para nosotros, casi con total seguridad, son los azúcares, la sacarosa (el azúcar de mesa) y, sobre todo, el jarabe de maíz alto en fructosa”, todos ellos presentes en gran parte de las bebidas y refrescos que consumimos. Por suerte, no todas las bebidas son iguales. Ante la duda, lo mejor es beber agua, el único líquido que nos asegura una correcta hidratación sin aportar calorías, y evitar en la medida de la posible estos preparados típicamente veraniegos. 

1. Refresco

Todos los refrescos que no están etiquetados como light (o “cero”) son una bomba calórica de imprevisibles consecuencias si se consumen de forma habitual. La principal responsable del sabor dulce de los refrescos es la fructosa y el jarabe de maíz alto en fructosa, dos componentes que la Asociación Americana del Corazón ha identificado como unos de los principales culpables de la obesidad y, por tanto, de las enfermedades cardiacas.

Beber una lata de refresco convencional equivale a ingerir tres sobres de azúcar y entre 100 y 130 calorías. Pero no es el único efecto de su consumo, la acidez y el alto contenido en azúcares simples deterioran el esmalte, favoreciendo la aparición de caries y el gas que suelen tener los refrescos pueden producir aerofagia, debido a la acumulación de gases en el estómago y el intestino.

Los peores refrescos son los de cola que, además de todo lo citado, tienen cafeína, cuyo abuso conduce a problemas de ansiedad e insomnio, y contienen ácido fosfórico, que en cantidades elevadas puede tener un efecto desmineralizante del hueso. Las bebidas energéticas, pese a tener diversos efectos secundarios cada vez más criticados, tienen por lo general menos calorías, en torno a 45 Kcal por cada 100 ml.