la empresa prepara un informe al ayuntamiento

Un empleado de los parquímetros de Madrid roba 45.000€ con un truco informático

La adjudicataria de la zona sur pilla a uno de sus recaudadores con una placa pirata que, metida en el aparato, no registraba lo recaudado. La pudo usar durante meses

Con paciencia y habilidad. Poco a poco. Moneda a moneda. Así hasta hacerse con un botín que las estimaciones más modestas cifran en 45.000 euros, pero que podría ser mucho más. Un empleado de la UTE Madrid Sur Movilidad, que gestiona la zona sur de la capital regulada por parquímetros, ha sido denunciado judicialmente por su empresa por trucar informáticamente algunas de las terminales y robar la recaudación. Ahora, la UTE (formada por las empresas Estacionamientos y Servicios, Valoriza, Tevaseñal y Montajes y Obras) está ultimando un informe de lo sucedido para dilucidar cuánto tiempo llevaba haciéndolo y la cantidad exacta de lo sustraído. El Ayuntamiento que dirige Manuela Carmena espera las conclusiones del informe, ya que el dinero de los parquímetros es íntegramente municipal aunque lo recaude una empresa privada.

Tanto la empresa para la que trabajaba el técnico como el Consistorio reconocen los hechos. "No vamos a hacer comentarios de un proceso administrativo abierto", explican desde el Ayuntamiento. "No podemos decir nada. El trabajador ya está denunciado en los juzgados", explica un directivo de Estacionamientos y Servicios. La anterior alcaldesa, Ana Botella, del PP, adjudicó en 2014 el "contrato integral de movilidad de la ciudad de Madrid", que incluye el servicio de estacionamiento regulado (los parquímetros) y el servicio municipal de bicicletas de alquiler (BiciMad). El contrato se adjudicó por 862,4 millones repartidos en 12 años y dividió la ciudad en cinco lotes (cuatro para los parquímetros y uno para las bicicletas). Los dos lotes de la zona norte los gestiona la UTE formada por Dornier, API Movilidad, Vinci Park, Setex y Electronic Trafic; y los dos lotes de la zona sur, la UTE Madrid Sur Movilidad. En toda la ciudad hay unos 4.100 parquímetros.

En el informe que la UTE está elaborando para el Ayuntamiento colabora el fabricante de los parquímetros, la empresa Parkeon. Todo empezó cuando la adjudicataria detectó una incidencia muy peculiar en uno de los terminales, que al principio se creía que era solo puntual pero que resultó ser un patrón que ocultaba un fraude, un fraude bastante ingenioso. Todos los parquímetros se recaudan al menos una vez a la semana. El técnico de la UTE que acude a hacerlo se lleva el dinero y el parquímetro le entrega un 'tique colecta' con el total de lo recaudado. La máquina siempre informa a la UTE y al Ayuntamiento de todas las operaciones que se realizan: los tiques emitidos, el dinero que está en las 'tripas' del aparato y el tipo de monedas con que se han efectuado los pagos. 

Una placa pirata

Pero el técnico denunciado encontró una brecha en la seguridad. Cuando abría el parquímetro para llevarse la recaudación oficial, sustituía la placa que registra todos los datos por otra pirata que no comunicaba al centro de control ningún tipo de operación, aunque el parquímetro seguía aceptando dinero y entregando a los conductores un tique por un aparcamiento que nunca se registraba. Por ejemplo, el técnico abría el parquímetro un martes a las 10:00. Cogía la recaudación oficial y sustituía la placa buena por la mala. Allí la dejaba hasta las 13:00, tres horas. En ese tiempo no se registraba ninguna operación. Es decir, los pagos no existían. Lo único que tenía que hacer era cambiar de nuevo la placa pirata por la buena y llevarse todo el dinero que el parquímetro se hubiera tragado en esas tres horas de silencio informático.

El único rastro que dejaba la maniobra era que la placa oficial dejaba de estar sincronizada, por lo que era necesario ajustar la hora, una pequeña incidencia que solucionaba el propio técnico. ¿Cuánto tiempo llevaba haciéndolo?, ¿cuánto dinero se ha podido llevar? Preguntas que se está intentando responder. Este tipo de parquímetros funcionan en la capital desde julio de 2014 y el técnico ahora denunciado era uno de los trabajadores más veteranos de la empresa, según ha podido saber El Confidencial.

El fabricante de los parquímetros cree que es un error que una misma persona tenga las llaves de los dos habitáculos de recaudación y mantenimiento

La empresa va a cambiar ahora los protocolos de actuación. El fabricante de los parquímetros cree que el robo podría haberse evitado. ¿Cómo? El expendedor que tiene la máquina posee tres departamentos independientes: anclaje, recaudación y mantenimiento, que permiten por ejemplo que las labores de recoger el dinero y arreglar la terminal si hay una avería se puedan hacer de manera independiente, por lo que es un error que una misma persona tenga las llaves para acceder a los tres departamentos, como pasaba hasta ahora.  

Este incidente se produce cuando las adjudicatarias están negociando con el Ayuntamiento que las aplicaciones que permiten en Madrid pagar el parquímetro a través del teléfono móvil cobren al usuario una pequeña comisión por este servicio, que ahora es gratuito. El contrato de adjudicación lo permite si el servicio "conlleva costes adicionales" para las empresas. Por eso, el Consistorio ha pedido a las tres aplicaciones que hay en Madrid, que dependen de tres de las adjudicatarias, "que justifiquen su petición muy bien", porque cuando se adjudicó el servicio por 862 millones de euros ya estaba incluida una partida de 200.000 euros para aplicaciones móviles "en los pliegos técnicos para la gestión operativa de cada prestación del contrato". Es decir, el Ayuntamiento no quiere que los madrileños paguen dos veces por el mismo servicio: la partida que ya está presupuestada, que sale de las arcas públicas, y la comisión que pagaría cada conductor. El recargo sería del 10%: un euro pagado en efectivo supondría 1,10 euros si se abona con el móvil.

Madrid

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