COBRAN HASTA POR PAGAR

Aerolíneas: el bajo coste sale caro

Equipado con un gorro de Papá Nöel, Michael O’Leary, el presidente de Ryanair, aterriza a finales de diciembre dispuesto a alegrar las Navidades al turismo de

Foto: Aerolíneas: el bajo coste sale caro
Aerolíneas: el bajo coste sale caro

Equipado con un gorro de Papá Nöel, Michael O’Leary, el presidente de Ryanair, aterriza a finales de diciembre dispuesto a alegrar las Navidades al turismo de la Costa del Sol. O’ Leary, irlandés (hoy aparece de Santa Claus, otro día viste de esquimal) anuncia una base operativa española –ya hay cuatro– en el aeropuerto de Málaga. El directivo posa para los fotógrafos haciendo muecas y exhibe, orgulloso, su músculo empresarial: Ryanair ya es la primera compañía aérea europea en número de pasajeros (65 millones) y la segunda en España. Tiembla, Iberia: Papá Michael vaticina en dos años descabalgar del liderato a la antigua aerolínea estatal…

En las apariciones públicas de O’Leary sobresale el efectista factor sorpresa, el mismo que decide instalar aquí o en otro aeródromo un nuevo centro neurálgico. También, sin previo aviso, suprimir rutas e inaugurar otras. Y maquillar con suplementos de todo tipo el precio final de las superchollos ofertas de vuelos: su web anuncia un millón de asientos a 8 euros el trayecto. ¿Se puede volar a 8 euros? Sí. Y, en ese mismo vuelo, comprar el billete por 80 euros o más. El truco es no incluir en la web los suplementos de equipaje y comida.

Ryanair no es una raya en el agua. Diecinueve de las aerolíneas de bajo coste que operan en España cobran incluso un recargo por el mero hecho de pagar. Así, encarecen los precios en el momento en que el usuario abona el billete con tarjeta de crédito o débito. Lo ha denunciado una investigación de la asociación de consumidores FACUA. En suma, el low-cost sale caro.

Los problemas crecen cuando las aerolíneas de bajo coste, con una ocupación del 72,4%, cinco puntos superiores a las aerolíneas tradicionales, y que transportaron a España el pasado mes de noviembre 1,56 millones de pasajeros procedentes del extranjero, un 1,6% más que en 2008, según datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, se enfrentan a cancelaciones por el mal tiempo, en medio de una coyuntura desfavorable: el precio del petróleo ha llegado esta semana a los 80 dólares el barril Brent.

Problemas en Marrakech

Ryanair y Easyjet han anulado estas Navidades, sobre todo en esta semana de Reyes, más de 100 vuelos con España. ¿Los principales afectados? Los pasajeros de un vuelo entre Marrakech y Madrid-Barajas, que permanecieron varios días en la ciudad marroquí. “Ha sido una cosa muy puntual; se ha complicado por ser las fechas que son y porque los aviones estaban llenos, a tope de ocupación”, explica a El Confidencial Beatriz Fernández, directora de marketing de Easyjet para España y Portugal.

Esta aerolínea de bajo coste (cuenta con ocho aviones y una base en España, en Barajas) transportó en 2009 solamente en territorio español a 12 millones de personas. Fernández argumenta por qué esta compañía (58,5 millones de euros de beneficios) se diferencia de otras de la competencia: “Los pasajeros no nos dan igual, somos una marca con muy buena reputación”, dice. Y añade: “A los clientes se les tiene que ofrecer asistencia en alojamiento en hoteles, comidas durante todo el tiempo que estén afectados, se les cambia de vuelo y se les devuelve el dinero. Se ha cumplido, como manda la Unión Europea: los que se quedaron esos días Marrakech han quedado atendidos”.

En Ryanair, cuya característica principal de hardware es que funciona con un único modelo de avión, un Boeing 737-800, que abarata sus operaciones, siguen dispuestos a incrementar sus bases, siempre y cuando AENA “trabaje con nosotros para reducir costes”, según explica un portavoz de la compañía a este diario. La aerolínea, con sede en Dublín, donde el viernes se encontraba el director de Ryanair en España, Luis Fernández, admite que sus empleados en España, unos 1.500, no pagan aquí sus impuestos en España: cotizan en la Seguridad Social irlandesa.

Esta situación la ha denunciado el sindicato Sepla presentada al Ministerio de Fomento y al Ministerio de Economía y Hacienda el pasado 28 de septiembre. “Al ser una compañía transnacional utiliza un vacío legal que impide la tutela efectiva de la justicia sobre el trabajador”. Y pone un ejemplo. Si se despide a un empleado francés, contratado en Irlanda, con base en Hamburgo y destino en Madrid, ninguna de las cuatro justicias nacionales –francesa, irlandesa, alemana y española– se considera competente para tratar su caso, y queda “en una nebulosa de indefensión total”, según el escrito del Sepla.

Las ayudas a Ryanair en Girona

La compañía niega que reciba ayudas económicas de los gobiernos regionales, aunque sí reconoce acuerdos comerciales. “La insinuación de que Ryanair recibe subsidios es completamente incorrecta”, argumentan. Sin embargo, la compañía recibe 13,94 millones de euros hasta 2011 en concepto de subvenciones públicas y privadas destinadas a la promoción del aeropuerto de Girona acordados con la Generalitat de Catalunya, la Diputación de Girona y la Cámara de Comercio de Girona.

Ana Gómez, gerente del Patronato de Turismo de la Costa del Sol, rechaza que este organismo público de promoción, dependiente de la Diputación Provincial de Málaga, haya inyectado dinero a la aerolínea ni que exista ningún acuerdo de patrocinio para la puesta en marcha en junio de una nueva base operativa de Ryanair en el aeropuerto malagueño, que incluirá 19 nuevas rutas. “A ellos les interesa la Costa del Sol como negocio y nosotros nos beneficiamos porque nos conecta a nuevas ciudades españoles y europeas. Lo que haremos en el Patronato serán acciones de promoción y de estímulo de la demanda”, apunta Gómez en declaraciones a El Confidencial.

La gerente turística no observa “prácticamente diferencias” entre la operación aérea de bajo coste y regular. “Hay algunas aerolíneas que ya están muy consolidadas y siguen creciendo. También hay fusiones o desapariciones, pero eso no nos afecta porque inmediatamente otras compañías ocupan ese nicho de mercado”, detalla.

Fuentes del sector aéreo consultadas por este diario indican que los pasajeros deben saber “a lo que se arriesga” un pasajero cuando contrata su vuelo en una compañía aérea de bajo coste. Esto es: “Si hay un problema nadie se los va a solucionar. Cierran el mostrador y se quedan tan anchos”. ¿Bajo coste en el mantenimiento? “No”, aseguran de modo tajante estas mismas fuentes”, “en ese apartado no ahorran nada. Si lo hiciesen, aumentaría el número de incidencias en la operación diaria y deteriorarían la imagen de la compañía”. Los aviones de las compañías de bajo coste son un 50% más jóvenes que los de las compañías tradicionales.

Los últimos datos estadísticos disponibles (noviembre de 2009) confirman que Ryanair y EasyJet son los líderes en bajo coste. La tercera es Air Berlin (con un resultado neto de 95,2 millones de euros al cierre del tercer trimestre del pasado año) y que se promociona como una compañía “de vuelos baratos y no de bajo coste”, como asegura su director general para España y Portugal, Álvaro Middelmann. “Nosotros utilizamos todos los canales de venta y ofrecemos servicios de fidelización”, confirma el directivo de la aerolínea alemana. Estas tres compañías transportaron el 64,7% de los pasajeros foráneos, animados por unos precios tirados, aunque, quizá ya lo sabían, lo barato acaba saliendo casi siempre caro.

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