El Atlético de Madrid deberá preparar el partido de vuelta de la Supercopa de España en las instalaciones del Espanyol, después de que el Barcelona se haya negado a cederle el Camp Nou y campos de entrenamiento cerrados al conjunto 'colchonero'. Esta situación habría tenido lugar como represalia contra el equipo rojiblanco después de que se negara a regar el césped del Vicente Calderón en la ida del primer torneo de la temporada.

Tal y como informa el diario As en su edición de este martes, el Barcelona se había negado a dejar entrenar al Atlético en sus instalaciones cerradas, ofreciéndoles campos abiertos -accesible para algún ojeador azulgrana, por ejemplo-. La razón de dicha acción sería como represalia por el estado del césped en el primer choque de la Supercopa, lo que ha provocado que los rojiblancos hayan tenido que desplazarse hasta los campos de entrenamiento del Espanyol para empezar a preparar el partido de vuelta.

Xavi Hernández ya se quejó tras el partido del estado del césped del Calderón. El capitán del Barcelona fue claro al término del choque: "Nosotros queríamos circular rápido el balón pero no han regado el campo. En la vuelta tendremos un campo mojado y eso nos beneficiará. Había que tener paciencia y hemos tenido una buena recompensa al trabajo", señaló el internacional español.

Según el Atlético de Madrid, el conjunto rojiblanco habría pedido al Barcelona entrenarse en el Camp Nou, a lo que se negó el Barcelona, ofreciéndole las instalaciones de la Ciudad Deportiva. Pero el equipo entrenado por el 'Cholo' Simeone entiende que entrenarse en dichos campos permitiría que la estrategia que quiere ensayar para este encuentro fuera observada por los miembros del cuerpo técnico del Barcelona, lo que ha provocado su enfado. Según la versión del Barça, el motivo de no ofrecer el estadio se basa únicamente en que se debía utlizar para grabar un anuncio publicitario.

Por ello, el Atlético ha decidido moverse algunos kilómetros en el mapa para entrenarse en los campos del Espanyol, donde considera que podrá ensayar algunas jugadas que pondrá en marcha en el Camp Nou sin tener ningún tipo de vigilancia. Desde el conjunto de la ribera del Manzanares se cree que la decisión tomada por el Barcelona no es más que una respuesta por la negativa de los rojiblancos de regar el césped del Calderón.