Los focos periodísticos y populares apuntan a Iker Casillas y su suplencia ante el Betis, pero no así los de la directiva del Real Madrid que está molesta con la actitud y la imagen mostrada por algunos jugadores en el estreno liguero. No quieren que se repitan escenas del pasado y no descartan actuar y prescindir de algún jugador. "Hemos detectado el problema y no vamos a permitir que vaya a más", señala un directivo blanco a El Confidencial. El mercado está abierto hasta el día 2 de septiembre y no se descartan movimientos en los próximos días, incluso de algún jugador de mucho peso dentro del grupo. 

Benzema y Özil fueron señalados por la afición del Bernabéu, algo de lo que tomaron nota en la zona noble. No son los únicos jugadores marcados, pero sí los que han quedado en entredicho tras el dubitativo inicio liguero de los de Ancelotti. El francés, pese al gol, ha conseguido desesperar a todos los sectores del Real Madrid. Ni la presencia de Zidane en el día a día del equipo ha conseguido cambiar al delantero centro que pudo comprobar que la simple presencia de Morata motiva más al aficionado madridista que el gol del empate logrado cuando peor lo pasaba el equipo blanco.

La paciencia se agota y los directivos blancos no descartan la salida de algún peso pesado de la plantilla madridista ante lo que consideran como desafío por la actitud mostrada ante el Betis, especialmente durante la primera mitad. Los jugadores piden nuevos contratos, más dinero y la ausencia de respuesta de la directiva es tomada como una negativa a sus peticiones, de ahí que alguno decidiera mostrar una actitud un tanto relajada en deteminados momentos del partido.
 
Benzema fue el más señalado por los seguidores madridistas que no perdonan al francés su indolencia sobre el terreno de juego. Hasta el momento nadie había cuestionado la continuidad del delantero en la plantilla de Ancelotti, pero un partido ha bastado para que el horizonte cambie de manera brusca. Este movimiento propicia que el francés esté en el mercado y que el Real Madrid vuelva a plantearse la posiblidad de incorporar a un delantero centro, algo que estaba aparcado.
 
El caso de Özil es diferente ya que el alemán mantiene una tensa negociación de renovación de su contrato desde el pasado mes de abril. Pide siete millones de euros y el Real Madrid no está dispuesto a llegar a ese dinero. Por el Bernabéu siguen sin llegar ofertas, pero la actitud hacia el futuro del centrocampista también ha cambiado ante lo que consideran cierta falta de respeto hacia el club. Se habla del Manchester United aunque, por el momento, no ha llegado propuesta alguna.