Paul Pogba (20) está llamado a ser la referencia del fútbol francés en los próximos años, tal y como atestigua el Balón de Oro recibido como mejor jugador del pasado Mundial sub-20. Pudo ser jugador del Real Madrid, pero su aspiración y la de sus agentes de ganar millón y medio de euros cerró la puerta del club blanco. Casualidades de la vida, esta noche, en Turín, se enfrenta al que equipo que le pretendió: Los madridistas llegan con el objetivo de rematar definitivamente el pase y la ‘Vecchia Signora’ necesita ganar si quiere seguir teniendo posibilidades en la máxima competición continental.

Relegado a una banda en la Juventus de Antonio Conte, el mediocentro se ha convertido en un jugador imprescindible tanto para el equipo italiano como para el combinado galo. Pogba es el claro ejemplo de esos adolescentes que apuntan y que siendo todavía niños se hacen con un sitio en la elite. No lo logró en el Manchester United, pero sí lo ha hecho en la Juve. Hoy será una de las amenazas para el Real Madrid en su partido ante el campeón italiano, pero antes, hace tres años, estuvo a un paso de convertirse en jugador madridista. Justo hasta que el agente Mino Raiola se cruzó en el camino de las negociaciones.

Pogba acudió a la Eurocopa sub-17 de 2010 siendo jugador del Manchester United, club al que había llegado un año antes. La fuerza y el juego que desplegó cautivaron a todos los ojeadores desplazados hasta Liechtenstein, por delante de otros jugadores llamados a ser el eje del juego francés como Sorin, Koura o Doucouré. Francia cayó derrotada en la fase de grupos ante España. A pesar del traspié alcanzó las semifinales, siendo eliminada por Inglaterra, que terminó siendo campeona ante la Selección de Alcácer, Jesé y Deulofeu.

El francés no tenía claro su futuro en el United. No se adaptaba al fútbol de la Premier y creía que su presencia en el equipo juvenil se quedaba corta para sus aspiraciones. Su agente, de la mano de Mino Raiola, sabiendo el potencial que tenía entre manos, movió a su cliente por los principales equipos europeos, entre ellos el Real Madrid. El jugador encajaba perfectamente. Gustaba a los técnicos y Pogba veía con buenos ojos su cambio de residencia con destino al Santiago Bernabéu.

De Inglaterra a Italia sin pasar por Valdebebas

El acuerdo parecía cerrado hasta que la dupla formada por su agente y el de Ibrahimovic se descolgó pidiendo un millón y medio de euros por temporada para un juvenil. La propuesta fue desestimada por el Real Madrid, no sin pesar por el futuro que se atisbaba en el niño que despuntó en el Europeo sub-17 y que llevó a Francia a pelear de nuevo por los puestos de honor.

La política de la entidad madridista apunta a mantener a los juveniles alejados del dinero. Salvo excepciones, el último caso ha sido Jesé, los moradores de Valdebebas no suelen tener contratos con importantes cantidades de dinero. Todos tienen vínculos contractuales, pero hasta que llegan al Castilla o al Real Madrid C no son considerados como profesionales al cien por cien. De ahí que la dirección deportiva no pudiera atender la desorbitada, eso parecía, petición de Pogba.

El francés continuó un año más en el United, llegando a jugar con el primer equipo en tres partidos en la Premier. En el verano de 2012 cambió el frío de Manchester por la no menos fría Turín. La Juventus sí que se decidió a apostar por un chaval de 18 años que llegó y, desde el primer día, se convirtió en titular del campeón de Italia.