EL FENÓMENO EDITORIAL CITA EL "AGUA SANADORA"

La 'doctora anticáncer' y sus libros milagro: dieta sana, abrazos y pseudociencia

Odile Fernández ha vendido 115.000 ejemplares de sus "recetas anticáncer" y la ha fichado Planeta. La Sociedad Española de Oncología replica que "tiene contenidos sensacionalistas y erróneos"

Foto: El libro 'Mis recetas anticáncer' de Odile Fernández ha vendido 115.000 ejemplares en sus dos presentaciones.
El libro 'Mis recetas anticáncer' de Odile Fernández ha vendido 115.000 ejemplares en sus dos presentaciones.

Odile Fernández es médico de familia y autora de best-seller sobre el cáncer: 'Mis recetas anticáncer’ y ‘Mi revolución anticáncer’. La suya es una historia redonda: hace seis años, cuenta, le diagnosticaron cáncer de ovario con metástasis y hoy, ya curada tras recibir quimioterapia y someterse a cirugía, sube al escenario a hablar con su bebé en brazos. Unas cien personas, en su mayoría mujeres de mediana edad, llenan la sala en Armilla, a las afueras de Granada, la ciudad de Odile. Algunas llevan un pañuelo que les cubre la cabeza. Ella cuenta su experiencia, pero incide en la dieta y en la psicología, soslayando la terapia. “Quiero compartir este milagro, entre comillas, porque yo digo que esto es un milagro con un trabajo personal intenso bastante grande”. ¿"Milagro", "recetas anticáncer", una médico que vende libros y llena auditorios bajo el radar? Su mensaje mezcla consejos básicos y útiles sobre la dieta con autoayuda de toda la vida y pseudociencia, según expertos que han analizado el libro para este diario.

En la charla, Odile cuenta cómo lloró “ríos y océanos” cuando le diagnosticaron un cáncer hasta que decidió cambiar su estilo de vida. Pasa de puntillas por la cirugía y la quimioterapia que recibió de la que apenas nos cuenta nada más allá de que tenía un pronóstico terrible, del 5% de supervivencia en cinco años, según dijo. Ella remacha que fue clave su cambio en cuatro pilares: “cuidar la mente para gestionar las emociones negativas”, aprender a comer de forma sana, ejercicio físico y un estilo de vida saludable. Hoy trae un mensaje muy espiritual. “La enfermedad me ha enseñado que si crees en los sueños los sueños se hacen realidad. Nunca hay que dejar de soñar. La enfermedad me ha enseñado que si crees eres capaz de hacer cualquier cosa. Yo no soy ni una gurú ni una guía espiritual ni nada parecido. Soy una mujer corriente que hizo algo extraordinario cuando creyó en ella misma. El mundo es de los soñadores”.

Lleva una camiseta color "verde esperanza" con un lema en letras como de Mr. Wonderful que cubre la parte delantera: "Si crees en los sueños, los sueños se hacen realidad. Nunca dejes de soñar". Al terminar el acto, camisetas como esa están a la venta por cinco euros. Por otros 17 euros te puedes llevar el último libro de Odile, 'Mi revolución anticáncer’ (Planeta, 2017). Significativamente, en la faja de Planeta que envuelve el libro el mensaje ha sido suavizado: "Si crees en los sueños, estos se pueden hacer realidad". El 'pueden' no está en el original.

"Soy una mujer corriente que hizo algo extraordinario cuando creyó en ella misma"

Planeta la fichó el año pasado después del gran éxito de ‘Mis recetas anticáncer’, que desde 2013 ha vendido unos 115.000 ejemplares (en sus dos presentaciones), según datos de Nielsen. Por dar una idea, es la misma cifra que ha vendido 'Patria', la novela del año (aunque esta salió hace unos meses). Odile juega en las grandes ligas de la edición y en un momento en que los libros de medicina son lo que se lleva. “En la feria de Fráncfort estaban de moda. Había libros sobre la próstata, la piel, el intestino, sobre cualquier órgano”, cuenta una fuente del sector. El libro 'La digestión es la cuestión', de la doctora Giulia Enders, ha vendido en Alemania unos tres millones de ejemplares, aunque en España apenas 29.000, mucho menos que Odile. Txumari Alfaro ha vendido 165.000 ejemplares de 'Un cuerpo para toda la vida', publicado por primera vez hace una década.

Odile escribió ‘Mis recetas anticáncer’ por su cuenta y cuando lo terminó se lo ofreció a tres editoriales. Las tres le dijeron que sí pero Urano fue la más rápida, según fuentes del sector. Comenzó a dar charlas por toda España y a ir por radios y locales pequeños. El fenómeno undergound fue creciendo boca a boca y llegó a diarios de mayor tirada. Las ventas escalaron. Odile, que tiene plaza fija en atención primaria en la sanidad pública andaluza, ha pedido una excedencia. Se dedica al blog, las charlas, las presentaciones. Recientemente ha llenado en Málaga, Huercal Overa (Almería) y Armilla (Granada).

La charla tiene parte centrada en la dieta y el estilo de vida con mensajes poco polémicos: hay que cocinar con aceite de oliva virgen extra, recuperar la dieta mediterránea, reducir al máximo el consumo de azúcar, no fumar, hacer deporte y huir de la bollería. Todo en orden. Al rato pone a los asistentes a darse abrazos. En el primer libro los mensajes son más contundentes, porque desliza que la dieta y la actitud no solo previene el cáncer sino que puede ayudar a curarlo, algo de lo que no hay pruebas. “Tras una investigación exhaustiva descubrió que una serie de gestos sencillos relacionados con la alimentación y el estilo de vida no solo podían prevenir la dolencia sino también alterar significativamente su evolución”, dice el libro en la contraportada.

Ella insiste en que es importante que el enfermo crea. Esa idea se basa en la supuesta “ley de la atracción”, según la cual los pensamientos influyen sobre la vida de las personas. Así lo escribe en ‘Mi revolución anticáncer’: “Creo firmemente que atraemos aquello en lo que pensamos. Si nos obsesionamos con un pensamiento negativo al final lo atraemos a nuestra vida”. Y más adelante: “Si nuestros pensamientos son positivos atraemos cosas buenas a nuestra vida. ‘Voy a encontrar trabajo, voy a encontrarlo. Confío en encontrar un buen trabajo’... El trabajo llegará. El potencial de la mente es increíble, aprovéchalo”.

La Asociación Española Contra el Cáncer: "Criminaliza decir que si estás triste te va a ir peor"

La psicóloga de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) Vanesa Jorge replica que no hay evidencia científica de que el estado de ánimo o pensar en la sanación influya en la enfermedad. “Te ayuda a adaptarte al cáncer, pero no influye en el pronóstico ni en la evolución”. Jorge añade que estos mensajes “generan sentimientos de culpa. El estado emocional de un paciente diagnosticado de cáncer varía y tan válido es estar triste como estar contento. Criminaliza decir que si estás triste te va a ir peor. Ojalá tuviéramos evidencia científica de que sirve”.

Eparquio Delgado, psicólogo y autor del libro ‘Los libros de autoayuda, ¡vaya timo!’, señala tras leer el último libro que el de Odile es un mensaje muy antiguo, "un catálogo heterogéneo de técnicas trilladísimas de autoayuda": “Da la idea de que hay más probabilidades de supervivencia o menos en función de lo optimista que seas. Eso acaba responsabilizando de la enfermedad a la persona enferma”. A veces, cuenta Eparquio, cuando un enfermo influido por estos mensajes tiene una recaída se pregunta: “He pensado en positivo, he estado agradecido, he disfrutado de la vida y he recaído, ¿qué he hecho mal?. La actitud puede influir en la calidad de vida del paciente pero no en la enfermedad”. Además, destaca que el libro insiste en el camino espiritual, no médico: "Pide que dejemos internet y el móvil un día ¿Dónde está demostrado que va a servir? Es algo místico, no hay nada de psicología científica".

Odile sostiene que ella no criminaliza a nadie con ese mensaje repetido de que hay que creer: “Siempre digo que no hay que sentirse culpable, culpa cero. El cáncer es una enfermedad multifactorial, depende de muchos factores. Unos los conocemos y otros no los conocemos. Nunca hay que sentirse culpable porque todavía hay muchas cosas que desconocemos. Puedes tener una actitud positiva, puedes comer saludable pero al final tú, yo y todos vamos a morir. Y la muerte es parte de la vida. Voy a comer sano y me voy a curar de todas las enfermedades no es el mensaje".

Aun así, no es la primera vez que Odile remite al poder de la mente. En su libro ‘Mis recetas anticáncer’ cita el que define como “magnífico libro” de Masaru Emoto, un japonés que defendía que el agua cambia en función de los mensajes que se le transmita. “Emoto afirma que el agua puede curarnos (y también enfermarnos), para ello solo tenemos que transmitirle esa intención. ¿Y cómo podemos hacerlo? Compra una botella de cristal transparente, vierte en ella tu agua filtrada o mineral y con un bolígrafo permanente escribe en la botella tu mensaje positivo y sanador. Hay personas que eligen la palabra AMOR, otras SANACIÓN. La mía durante la quimio fue YO PUEDO. Elige la tuya y transmítesela a tu agua con toda la fuerza de tus pensamientos. Después deja la botella al sol para que se vitalice, pierda el cloro y reciba toda la energía lumínica de nuestro gran astro. Y ya tienes lista tu agua sanadora. [...] ¿Has visto qué medicina más barata e inocua? Efectos secundarios, cero. Efectos positivos inimaginables, no hay límites. El límite lo pones tú y tus pensamientos”, escribe la médico Odile Fernández.

Sus libros están lleno de mensajes espirituales: "El potencial de la mente es increíble, aprovéchalo”

Preguntada por sus citas a Emoto y el “agua sanadora”, Odile las relativiza. Ella considera que el hecho de que ella lo mencione y lo elogie como un magnífico libro no la vincula con el contenido. Como si no fuera con ella. “Eso son los estudios de Masaru Emoto, que hizo un experimento y yo cuento lo que él ha contado. Yo todo lo que hay en el primer libro siempre hago su referencia a lo que ha publicado otra gente. En verdad lo que estás hablando con ese ejercicio de poner un mensaje en una botella es un poco reflejar tu actitud. Quiero sanar, si pones sanación. Es simplemente recordar todos los días que quieres sanarte, que deseas sanar. No es porque pongas un mensaje en una botella te vas a curar de nada".

En un libro enumera terapias naturales como el reiki pero advierte en un recuadro: "A la hora de elegir un tratamiento complementario al cáncer siempre deberíamos comentarlo con nuestro oncólogo aunque nos resulte difícil". Quizá ese es el secreto de su éxito, estar con un pie en la medicina y con otro en la autoayuda y en las terapias alternativas. Eso, su historia personal y la autoridad de ser médico. Mezcla imbatible.

Paula Jiménez Fonseca, oncóloga y portavoz de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), coincide en que en su último libro conviven cosas positivas con errores. Por correo señala que “el libro contiene información variada con una calidad y rigor muy dispar”. Jiménez Fonseca apunta que “los ejemplos de alimentos, comidas, recetas y alternativas o platos 'más saludables' resultan informativos y útiles para luchar por prevenir y combatir el cáncer”. Sin embargo, añade que “los consejos sobre la positividad, los ejercicios de la mente y rituales para sentirse mejor no están adaptados a la condición de enfermo de cáncer ni a los estilos de afrontamiento más frecuentes en estos pacientes. Se trata de mensajes cargados de fuerza con frases muy atractivas como muchas de las que se leen con facilidad en internet. El paciente con cáncer requiere pautas de afrontamiento y resiliencia para adaptarse al nuevo rol de enfermo y a la gravedad o mal pronóstico que a veces atañe esta enfermedad. Repetirle 'sé feliz' no es la solución”. Además, señala que “en el texto hay intercalada información absolutista que carece de rigor científico y en la que, fruto de la simplificación, se cae en la falsedad y el error”.

La Sociedad Española de Oncología: "Ciertos párrafos o comentarios sensacionalistas y erróneos pueden poner en peligro la salud del paciente"

La portavoz de la Sociedad Española de Oncología Médica (coautora a su vez de ‘Comer para vencer el cáncer’) asegura que no recomendaría 'Mi revolución anticáncer' a un amigo enfermo: “A pesar de que el libro contiene apartados orientativos e informativos, fundamentalmente de recetas y alimentos saludables, como médico, como oncóloga, como profesional no podría recomendarlo con el contenido actual. Ciertos párrafos o comentarios sensacionalistas y erróneos pueden poner en peligro la salud del paciente. Valga el ejemplo de este proverbio recogido a página completa: 'Cuando alimentación es mala, la medicina no funciona. Cuando la alimentación es buena, la medicina no es necesaria'. Este texto no solo es falso en relación con el cáncer sino con otras múltiples enfermedades y ataca la dignidad de muchos pacientes. La diabetes, una de las enfermedades más comunes en nuestra sociedad, puede controlarse con dieta en unos pocos pacientes, pero la diabetes infantil o tipo 1 y la diabetes tipo 2 en la mayoría de pacientes requiere para su control combinar dieta y medicación”.

José María Martín-Moreno, catedrático de Salud Pública, revisa el último libro a petición de El Confidencial y explica: "Contiene una serie de recomendaciones de sentido común y otras complementarias de aproximación psicológica y de 'equilibrio personal'… Específicamente en cuanto a la dieta, yo soy de los que creo que la dieta se ha de tener más en cuenta de lo que se está teniendo sobre la salud, porque de manera continuada puede jugar un papel fundamental para prevenir enfermedades como es el caso del cáncer. El libro indica aspectos recogidos en el Código Europeo Contra el Cáncer (la más reciente revisión), incluyendo cómo el consumo de frutas y vegetales es positivo para la salud, o que la limitación en el consumo de sal, ahumados o alcohol es una manera demostrada de reducir el riesgo de padecer esta enfermedad. Sin embargo, la forma en que se formulan las afirmaciones en el sentido de que la dieta cura el cáncer, no está avalada por la evidencia científica".

El nutricionista Julio Basulto es my crítico con los mensajes de Odile cuando dice, por ejemplo, que no hay que tomar leche porque provoca cáncer. “No es imprescindible tomar leche pero los metaanálisis más serios dicen que tiene un efecto neutro, no es sanador pero no produce cáncer. Decir que la leche es peligrosa tiene un efecto: si dejas de tomar leche por ejemplo durante dos meses dejas de producir lactasa, la enzima que degrada la lactosa. La siguiente vez que tomes leche te va a sentar mal. Puedes tener molestias, gases, diarrea, hinchazón… Es una profecía autocumplida". Basulto fue el hombre que por encargo del Ministerio de Sanidad desmontó la dieta Dukan (¿alguien se acuerda hoy de él?).

“Estos libros tienen cosas buenas y originales, pero las buenas no son originales y las originales no son buenas”

Odile también cuenta que tomó leche materna de amigas suyas durante el tratamiento y considera que eso la ayudó con la quimioterapia. "Es como si yo digo que un día se me cagó una paloma en la cabeza y luego aprobé un examen y lo relaciono", reponde irónico Basulto. Este colaborador de la Sociedad Para el Avance del Pensamiento Crítico tiene marcado el libro de Odile y lo destroza: "El libro es muy peligroso porque tiene 1.205 citas bibliográficas y ella es médico. Eso le da autoridad. Pero ninguna dieta cura el cáncer y ella, cuando no lo dice abiertamente, lo desliza. Si en el pasillo tienes una piel de plátano y te resbalas y te haces una brecha, quitar la piel no te cura la cicatriz, previene que te vuelvas a caer pero no te cura. La dieta para los supervivientes de cáncer puede ayudar a que no te vuelva a dar pero no te va a curar. Además hay cosas que directamente están mal. Para un paciente con cáncer la dieta vegetariana estricta puede hacerlo empeorar. Necesitas calorías y la pérdida de peso empeora el pronóstico. Las dietas crudiveganas no están indicadas. Le damos dietas calóricas".

La oncóloga Jiménez Fonseca tampoco ve probado el beneficio de la leche materna: "La leche materna aporta anticuerpos y mejora el sistema inmune inmaduro del recién nacido. Dar lactancia materna durante un año reduce el riesgo de cáncer de mama en la madre. No existe evidencia científica sobre la utilidad de la leche materna en adultos con cáncer y no se entiende en qué medida podría reducir la toxicidad de la quimioterapia y cuáles de todos los efectos adversos".

La autora responde a las críticas con su experiencia: "No le digo a nadie que deje la quimio porque yo fui la primera que lo hice. La intención de este libro es ayudar. Cuando tienes cáncer, no te imaginas el miedo que se siente, el miedo a la muerte. Que alguien te diga deja de llorar y ponte las pilas, no sabes lo que beneficia. Y no te imaginas el 'feedback' tan positivo de las personas con cáncer, que me dicen: 'Odile, gracias, gracias'". Eso se palpa en la sala de Armilla. Después de los abrazos y de comer una pasa muy despacio como un ejercicio de 'mindfulness', la sensación del público parece de agradecimiento. Una mujer que tiene cáncer explica que le ha alegrado que Odile acabe la charla insistiendo en que no hay que tener culpa. "A veces tenemos días malos y es duro". Ella la sigue desde hace tiempo y ha leído todos los libros. Cuenta que otra charla le gustó más.

Los expertos tienen su propia visión. Basulto recuerda la cita con la que Abel Mariné, catedrático de Nutrición de la Universidad de Barcelona, comentaba estos libros: “Estos libros tienen cosas buenas y originales, pero las buenas no son originales y las originales no son buenas”.

Critica los transgénicos

Odile Fernández destaca que ella habla “siempre con respaldo científico, esto es lo que nos dice la ciencia”. Su primer libro tiene 1.205 citas bibliográficas (y aun así ha sido un superventas). Sin embargo, Emoto no es el único científico con poco crédito que cita.

Odile pone en duda que los transgénicos sean seguros. Señala que hay estudios favorables pero que estos “los financian las compañías de biotecnología encargadas de la comercialización de estos productos”. Sin embargo, añade, “recientes estudios demuestran que no es posible garantizar la seguridad de los alimentos transgénicos”. El estudio al que alude es de Gilles-Éric Séralini, un científico francés cuyo estudio más famoso contra los transgénicos fue desacreditado y retirado.

José Miguel Mulet, químco y profesor de la Universidad Politécnica de Valencia y experto en transgénicos, niega que tenga validez: "Elige un estudio contrario de un tío desacreditado cuyo último estudio es un remedio homeopático contra el glifosato. Es la falacia del 'cherry picking'. Hay 20.000 estudios que concluyen lo contrario pero elige este. En 2014 salió un estudio sobre la seguridad de los transgénicos en el ganado durante 30 años y ese no lo menciona. Es médico de familia, pero no oncóloga. A veces me dicen que yo me meto porque no soy médico. Siempre respondo que Mengele también era médico".

Alma, Corazón, Vida

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