EN TRES CANTOS, AL NORTE DE MADRID

El sueño 'eco' para la fábrica abandonada de AT&T: un millón de m2 y 300 millones

Ubicada sobre unos terrenos de algo más de un millón de metros cuadrados, se han convertido en el reto personal de Pedro García Carro, un exdirectivo de Neinver

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Los relojes se pararon a las 8:05 hace más de una década. Desde entonces, dos trabajadores de seguridad, contratados para evitar casos de vandalismo, son los únicos moradores de los 30.000 metros cuadrados que durante algo más de dos décadas albergaron la primera fábrica de microprocesadores de la multinacional estadounidense AT&T en Tres Cantos, Madrid y, posteriormente, la fábrica de placas solares fotovoltaicas de la petrolera BP, que se quedó con ella por más de 100 millones de euros.

Ubicada sobre unos terrenos de algo más de un millón de metros cuadrados y una edificabilidad de 250.000 para usos exclusivamente terciarios —nada de viviendas—, se ha convertido en el reto personal de Pedro García Carro, exdirectivo de Neinver, quien, con una opción de compra sobre los mismos de dos millones de euros —los propietarios actuales son dos promotores nacionales que compraron todo el ámbito a BP—, busca a un inversor comprometido con la sostenibilidad dispuesto a poner sobre la mesa 300 millones para poner en marcha, no solo la que podría ser la gran operación inmobiliaria del año al norte de Madrid, por detrás de Distrito Castellana Norte (DCN), sino un proyecto llamado a revolucionar el 'real estate' por su apuesta decidida por el respeto del medio ambiente.

Interior de la fábrica. (Foto: E.S)
Interior de la fábrica. (Foto: E.S)

Un proyecto comprometido con el desarrollo sostenible de las ciudades para que estas sean inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles. En definitiva con un proyecto que apuesta por un desarrollo urbano más equilibrado y equitativo.

La cuenta atrás ha comenzado ya que en unos meses vence la opción de compra y la exclusividad sobre los terrenos. Por eso, Pedro García Carro, que ha puesto en marcha su propia compañía inmobiliaria —Knowmad Real Estate— se ha rodeado de una treintena de profesionales encargados de dar forma a un sueño que permita sacar de su abandono unas instalaciones que marcaron un antes y un después en Tres Cantos a finales de los años ochenta.

El germen de este proyecto surge tras lo que podríamos llamar una crisis existencial de García Carro. Tras casi 20 años en el mercado inmobiliario, y tras una charla en el colegio de sus hijos sobre su trabajo, se dio cuenta de que lo que quería realmente era dejar a sus hijos un mundo mejor, un proyecto del que ellos mismos pudieran ser partícipes y del que pudieran sentirse orgullosos.

Puede ser la gran operación inmobiliaria del año al norte de Madrid, por detrás de DCN y un proyecto llamado a revolucionar el 'real estate'

"Quiero crear algo especial, quiero demostrar que hay otras maneras rentables de diseñar, construir y funcionar en el 'real estate', poniendo al planeta y a la sociedad en el centro de todo el proceso para generar un impacto positivo en ambos", relata García Carro a El Confidencial.

Un proyecto de impacto positivo

Su objetivo es muy claro, crear una de las primeras comunidades del mundo de impacto positivo con espacios y servicios, con lugares para vivir, jugar y crear en el que solamente tiene cabida un inversor de los llamados 'impact investors' o inversores de impacto, es decir, aquellos que solo tienen la intención de participar en proyectos que generen un impacto social o ambiental beneficioso junto con un retorno financiero. Y es que este alto directivo del 'real estate' está convencido de que un proyecto inmobiliario sostenible puede ofrecer una mayor rentabilidad que uno tradicional.

Desde que en noviembre de 2017 se embarcara en esta aventura, solo ha estado a punto de tirar la toalla en una ocasión. "Me reuní con varios inversores en España y todos pensaban que estaba loco o me hacían propuestas que nada tenían que ver con lo que yo quería. En ese momento estuve a punto de abandonar. Entonces decidí ir a Londres y si tampoco lograba el apoyo esperado para este proyecto, entonces, con gran pesar, lo dejaría", recuerda un año después de aquel viaje. "Afortunadamente el 'feedback' fue muy positivo, lo que me animó a seguir adelante".

El sueño 'eco' para la fábrica abandonada de AT&T: un millón de m2 y 300 millones

The story behind... the land from Pedro García Carro on Vimeo.

Hoy, más de dos años después de aquel viaje a la capital británica se ha reunido con una treintena de potenciales inversores. Uno de ellos, ya ha puesto sobre la mesa los dos millones de euros necesarios para que el proyecto eche a andar. "Los primeros 50 litros de gasolina", en palabras de García Carro.

Este proyecto tiene, además, un importante componente emocional para su impulsor ya que el padre de García Carro, Eugenio García, ingeniero de profesión, trabajó para AT&T en Estados Unidos y fue precisamente el encargado de la construcción de su fábrica en Tres Cantos. "Recuerdo venir a la fábrica a eventos de la compañía, en fiestas, en Navidad, era inmensa. Mi sueño era llegar a trabajar algún día aquí. Por eso, siento que ahora el círculo se cierra. Mi padre puso en marcha esta fábrica y yo puedo darle una segunda vida".

Un revulsivo económico para Tres Cantos

La llegada de un proyecto de estas dimensiones tendrá un impacto evidente sobre Tres Cantos, el municipio más joven de la Comunidad de Madrid y uno de los municipios con mayor renta per cápita de España. Cuenta con una población de 45.000 habitantes, con una edad media de 32 años. Un 25% de sus ciudadanos está por debajo de los 16 años de edad y la tasa de desempleo apenas alcanza el 5%.

La construcción de la fábrica de AT&T —las obras arrancaron en 1985 y finalizaron en 1987— sirvió de locomotora para el desarrollo industrial del municipio. De hecho, supuso un revulsivo para la zona, atrajo proveedores y propició que otras multinacionales se establecieran en Tres Cantos: Airbus, GSK, Merck, Netflix, Cuatro, Danone, Siemens, Nivea, Línea Directa, GMV...

Los relojes dejaron de funcionar cuando se cortó la luz a toda la fábrica. (Foto: E.S)
Los relojes dejaron de funcionar cuando se cortó la luz a toda la fábrica. (Foto: E.S)

"Se generó un tejido empresarial brutal y se generaron miles de empleos", recuerda Pedro García Carro. Solo la fábrica de AT&T generó más de 1.000 empleos. En la actualidad hay unas 2.000 empresas instaladas en Tres Cantos, la mayoría relacionadas con el sector productivo, que provocan el movimiento diario de 30.000 trabajadores hacia la localidad.

Este nuevo proyecto podría situar de nuevo a Tres Cantos en el punto de mira. "Supondría una nueva zona o una nueva fase de la ciudad en la que se mezclarían lo rural y lo urbano. Aportarían nuevos servicios al municipio y permitirían mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. Pienso en mis hijos, veo a Greta Thunberg y pienso en cómo representa a mis hijos, que piden a los adultos que les dejen un plantea en condiciones. Y ese es el eje sobre el que voy a trabajar. El 'real estate' tiene un gran impacto medioambiental, pero con este proyecto voy a poner al planeta y la sociedad en primera línea como clientes principales".

Granjas educativas, casas de madera, coworking...

El futuro proyecto para este millón de metros cuadrados aprovechará los 30.000 metros cuadrados de la fábrica para crear espacios de 'coworking' y espacios de trabajo corporativo. "Queremos levantar casas de madera entre los árboles o 'habitaciones cueva' como las de los 'hobbits', poner en marcha restaurantes con productos de origen ético, procedentes de artesanos locales que usen métodos sostenibles, saludables. También queremos ofrecer servicios orientados al bienestar, mercados artesanales... Lugares para jugar, como zonas deportivas y de entrenamiento al aire libre, granjas educativas para niños y adultos, cine al aire libre, tirolinas... Además de universidades, guarderías al aire libre, 'business schools', centros de datos o laboratorios. En definitiva, un refugio del resto del mundo".

Los dos próximos meses serán clave para este proyecto. El reloj ha comenzado la cuenta atrás y ha llegado el momento de trabajar en el proyecto. "El desarrollo del master plan y del modelo de negocio tendría que estar para finales de 2020. En total trabajan en él más de una treintena de personas divididas en cinco grupos de trabajo en el que participan: planeta, gente, valores, comunidad y barrio. Mi particular 'dream team'".

Ahora solo faltan 300 millones de euros.

El padre de Pedro García Carro con los reyes de España en la inauguración de la fábrica
El padre de Pedro García Carro con los reyes de España en la inauguración de la fábrica

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