PIDEN tres MILLONES DE EUROS

El Castillo del Cardenal (A Coruña), de nuevo a la venta con una rebaja de 600.000 euros

Los actuales propietarios lo pusieron a la venta en 2007 por 3,6 millones de euros, pero la crisis frustró la operación. Ahora sale de nuevo al mercado por tres millones

Una década después, el Castillo del Cardenal, en A Coruña, se vende. Sus propietarios, la familia Díaz, lo han puesto de nuevo a la venta con una importante rebaja, de 600.000 euros, ya que ahora piden por él tres millones de euros, después de que su venta se frustrara tras el estallido de la burbuja inmobiliaria allá por 2007. Su propietarios intentan ahora darle salida en el mercado, en un momento de clara recuperación inmobiliaria, y para ello están buscando quien se lo comercialice.

Según la información a la que ha tenido acceso El Confidencial, el precio de este activo tan singular es negociable y admiten propiedades como parte de pago. No obstante, solo podrán visitarlo aquellos que puedan acreditar solvencia económica y manifiesten un interés real en la propiedad, mediante carta de intención de compra.

Castillo del Cardenal.
Castillo del Cardenal.

"El castillo se puso a la venta desde el primer día que se adquirió, con el fin de conocer el valor actual de mercado en todo momento. De esta manera, podíamos saber el precio real de venta, ya que este lo pone la demanda", explica a este diario Marco Díaz, portavoz de la familia propietaria de este activo tan singular, adquirido hace 30 años.

"El motivo de venderlo ahora se debe a que la familia se ha reducido y ahora el castillo es una propiedad muy grande para mantener. Por eso, ahora queremos o bien venderlo o buscar profesionales que quieran invertir en un proyecto turístico y así preservar el bien, en la actualidad en un excelente estado de conservación sin que nunca hayamos cobrado ayudas ni recibido subvenciones por parte de la Administración".

La fortaleza ha resistido la invasión de las tropas de Napoleón y las incursiones de numerosos piratas

Se trata de una fortaleza defensiva, de mediados del siglo XVIII, que, tal y como explican los propietarios, fue levantada debido a los continuos enfrentamientos entre los Borbones y la marina británica. El Castillo del Cardenal tenía una capacidad para 96 hombres y estaba dotado con 12 cañones, comenzó a construirse por Lana Ferrieri y fue acabada por Francisco Llovet y Carlos Lemaur. El Castillo del Cardenal ha resistido la invasión de las tropas de Napoleón y las incursiones de numerosos piratas, protegiendo el tráfico de la ruta veneciana en la ría de Corcubión.

Con wifi, teléfono y alarma

Su atractivo es que está listo para entrar a vivir. Totalmente reformado, como era en su origen, los propietarios han mantenido su estructura original, "por lo tanto vivir en él es como vivir en el siglo XVIII con las comodidades del siglo XXI".

Tiene una superficie total aproximada de 50.000 metros cuadrados, todos en plena naturaleza lindando con el mar y los bosques autóctonos. Construidos cerca de 2.700 metros, y de estos, 700 útiles aproximadamente, todo en una planta, sin barreras arquitectónicas, techos abovedados, salidas independientes y vistas al mar desde toda la propiedad y desde todas las estancias, a los montes del Pindo (Olimpo celta) y a poblaciones costeras.

La propiedad está distribuida en nueve estancias y consta de cuatro jardines interiores, pozo y manantiales de gran caudal. Asimismo, dispone de agua corriente, calefacción central y línea de luz privada, además de acceso por escaleras al mar y dos calas en la finca y cueva. También dispone de teléfono, wifi, cobertura de telefonía móvil y central de alarma sin hilos, además de garaje, leñera y porche cubierto.

Castillo del Cardenal.
Castillo del Cardenal.

La fortaleza se encuentra situada junto a la ría de Corcubión, paso obligado hacia Fisterra —a 12 kilómetros, y a 70 de Santiago de Compostela—, que muchos historiadores consideran que era el auténtico destino de las antiguas peregrinaciones paganas previas a la cristianización, ya que desde aquí ya no podía seguirse más el sol en su declive. El Finis Terrae romano sería entonces la meta final, fin del camino de Santiago por la costa.

Sus actuales propietarios aseguran que por la orografía del terreno sería factible la creación de un helipuerto y algún amarre en costa. "La finca se puede ofrecer como opción de negocio o como finca de recreo, aunque la familia prefiere venderla como finca de recreo, como lo es actualmente, con el fin de agilizar los trámites de la venta y no tener que esperar por los permisos de los distintos estamentos", señalan.

Por lo pronto, ya ha recibido el interés de varios potenciales inversores. "Estamos recibiendo y hemos recibido ofertas económicas. De perfiles de todo tipo, aunque con la recesión económica se nota una bajada de peticiones de información serias de clientes solventes y un incremento de especuladores, timadores y ofertas sin sentido", añade Marco Díaz.

La moda de vender castillos

No es la única fortaleza a la venta en nuestro país. En los últimos años —especialmente en 2014—, un auténtico aluvión de propiedades singulares salió al mercado. Eso sí, con un resultado muy dispar. Así, por ejemplo, el Ministerio de Defensa no consigue encontrar comprador para el Castillo de Maqueda, que rehabilitó —de manera poco acertada, según los expertos— para que acogiera el Museo de la Guardia Civil. El activo lleva más de tres años a la venta en el portal inmobiliario Addmeet. Por él pide 6,7 millones de euros, sin que su venta haya llegado a materializarse.

Tampoco el Castillo de Butrón, en Vizcaya, ha encontrado comprador. En 2014, Inbisa encargó a BNP Paribs Real Estate su subasta con un precio de salida de 3,5 millones de euros, sin que la venta llegara tampoco a materializarse.

Más suerte tuvo Defensa con la venta, por 200.000 euros, del Fuerte de Santa Elena en Biescas, Huesca. Este activo tan singular, catalogado por el Gobierno de Aragón como bien de interés cultural (BIC), llevaba en venta cinco años y, en 2014, la cartera que ahora dirige María Dolores de Cospedal consiguió desprenderse de él. Lo compró un inversor privado, Corporación Aragonesa Grupo Octopus, que se impuso con una oferta de 201.102 euros.

También en 2014 salió al mercado otra propiedad singular, de cuyo destino nunca más se supo. En aquel caso se trataba de una isla privada en Ávila de 10.000 metros cuadrados con castillo amurallado incluido y con embarcadero propio en pleno centro de la península Ibérica. Isla Centinela, en medio del pantano del Burguillo. En una de las zonas de mayor encanto de la provincia, entre El Tiemblo y El Barraco. Apenas a una hora de Madrid. Por ella se pedían también 3,5 millones de euros.

Vivienda
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