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Diez parajes en Andalucía donde pegarte un chapuzón este verano
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Diez parajes en Andalucía donde pegarte un chapuzón este verano

Las provincias andaluzas esconden auténticos tesoros naturales, bien en la costa o en el interior, ideales para disfrutar de unas vacaciones refrescantes

Foto:  Duna de Bolonia. (Foto: iStock)
Duna de Bolonia. (Foto: iStock)

Cuando las altas temperaturas derriten hasta los mercurios, hay lugares que se convierten en auténticos oasis. Llegar el verano y soñar con huir a la playa es todo uno. La idea de un retiro a miles de kilómetros de distancia en algún paraíso exótico suena de lo más evocador pero, reconozcámoslo, el suelo patrio esconde tesoros propios de cualquier imagen de postal. La belleza de las costas españolas atrae cada año a miles de turistas de todo el mundo y -pandemia mediante- registra cifras récord año tras año.

El litoral andaluz es uno de los ejemplos más claros de ese magnetismo al que cuesta resistirse, un embrujo que trasciende el aroma a salitre para embriagar al visitante con encantos que van más allá. La autenticidad de los paisajes bebe del arte de una tierra cultivada por el carácter alegre de sus gentes, esas que acogen al extraño haciéndole sentir como en casa. Andalucía sabe a tortilla de camarones, gazpacho, papas con chocos, espetos, gambas…, y se empapa en Cartojal, Rebujito, Palo Cortado… Es tierra de arte y cultura, pero también de naturaleza y playas, un rincón para perderse y desconectar, capaz de ofrecer experiencias auténticas a todo aquel que busque hacer de sus vacaciones un recuerdo inolvidable.

La riqueza monumental andaluza es de sobra conocida, pero ¿sabrías dónde perderte en la Costa Tropical? ¿Cuáles son las mejores playas para contemplar el atardecer en Málaga? ¿Dónde están las piscinas naturales más bellas de la comunidad? Si estás buscando los mejores parajes para darte un chapuzón este verano, aquí va nuestra selección.

1. Acantilado del Asperillo

Contemplar un atardecer a pie de playa resulta de lo más inspirador. Pero hacerlo desde el acantilado dunar más alto de Europa es toda una experiencia. El sitio en cuestión es una de esas maravillas naturales que esconde el litoral andaluz, en este caso, extendiéndose a lo largo de 12 hectáreas de costa entre las playas de Matalascañas y Mazagón.

La fuerza de la naturaleza y el devenir de varios miles de años han sido suficientes para elevar esta formación que el oleaje transforma a capricho a más de 100 metros de altura, convirtiendo el Acantilado del Asperillo en parada obligada este verano.

placeholder  Acantilado del Asperillo. (Foto: Turismo Andaluz)
Acantilado del Asperillo. (Foto: Turismo Andaluz)

2. Duna de Bolonia

Quienes busquen destinos ‘de altura’ caerán rendidos a los encantos de la imperturbable duna de Bolonia, un Monumento Natural enclavado en el istmo de Punta Camarinal, en la costa suratlántica gaditana, perteneciente al Parque Natural del Estrecho. El viento de levante alimenta esta formación que se eleva a más de 30 metros de altura y, en compañía del resto del conjunto dunar, es de los pocos que siguen avanzando hacia el interior, pese a la vegetación que lo flanquea tratando de servir de barrera natural.

placeholder  Duna de Bolonia. (Foto: Turismo Andaluz)
Duna de Bolonia. (Foto: Turismo Andaluz)

3. Playa del Corralete

De la costa de la Luz gaditana hay que irse hasta el corazón del litoral almeriense para aterrizar en otro de los enclaves que bien merecen un baño (o dos, o el simple placer de contemplarlo desde las alturas). Con el Cabo de Gata como escenario, la playa del Corralete es un auténtico espectáculo, un paraje virgen que puede verse desde la carretera y regala unas vistas de impresión.

Aunque el litoral andaluz está salpicado de pequeñas calas -sirvan de ejemplo enclaves similares como las playas de Maro o la de Cantarriján en La Herradura (Granada) y La Viborilla en Benalmádena (Málaga), ambas nudistas y de menos de 400 metros de longitud- es la dificultad de acceso en este punto de la costa lo que les confiere una magia especial, esa que permite visitarlas prácticamente en soledad.

placeholder Playa del Corralete. (Foto: iStock)
Playa del Corralete. (Foto: iStock)

4. Doñana

Sobran las presentaciones para hablar de los encantos del Parque Nacional de Doñana. Lo que quizás no sepas es que este paraíso natural también alberga la que está considerada como la playa más larga de España. La de Doñana cuenta con 28 kilómetros y acceso restringido, no en vano cincela a capricho un paisaje en el que conviven marismas, lagunas y caños, cotos, pinares, vetas, veras, dunas y acantilados. Un paisaje de película a caballo entre Huelva, Sevilla y Cádiz, que bien podría ser el origen del síndrome de Stendhal si este fuera causado por la belleza natural.

placeholder Doñana. (Foto: iStock)
Doñana. (Foto: iStock)

5. Paraje natural de Maro-Cerro Gordo

Hay un espectáculo de la naturaleza que rara vez se advierte en el mar. En el litoral andaluz es posible contemplar una de las pocas cascadas de agua dulce que caen directamente al océano. Pegarse un chapuzón en el paraje natural de Maro-Cerro Gordo (Nerja, en Málaga) es casi terapéutico, aunque para hacerlo necesitarás una embarcación. La aventura merece la pena y es que podrás contemplar un enclave de alto valor ambiental, con imponentes acantilados, grutas y fondos escarpados, ideales para los amantes del esnórquel.

placeholder  Maro - Cerro Gordo. (Foto: iStock)
Maro - Cerro Gordo. (Foto: iStock)

6. Cueva del Tesoro

Un total de 161 kilómetros de litoral dan para mucho. La costa del Sol malagueña es una de las más turísticas de Andalucía y, sin embargo, más allá de su clima, sus aguas cálidas y su fama internacional, es capaz de sorprender con parajes recónditos de los que pocos han oído hablar.

La Cueva del Tesoro, en Rincón de la Victoria, es una de las tres únicas cuevas de origen marino que se conocen en el mundo, todo un reclamo que puedes visitar para admirar sus galerías cinceladas por el mar durante años. Igual no puedes bañarte, pero el paseo a través de la historia, la arqueología y la leyenda que envuelve a este enclave resulta de lo más refrescante.

placeholder  Cueva del Tesoro. (Foto: Turismo Andaluz)
Cueva del Tesoro. (Foto: Turismo Andaluz)

7. Cueva del gato

Para los amantes de la espeleología que no quieran renunciar al baño, la Cueva del Gato puede ser una buena alternativa. En este caso hay que adentrarse en el interior de la provincia de Málaga y recalar en Benaoján para dejarse maravillar por una de las múltiples piscinas naturales repartidas por la comunidad. Lo que se conoce como el Charco Frito está enclavado en la Cueva del Gato, un Monumento Natural que es, en realidad, la boca sur del conjunto espeleológico más importante de Andalucía. La piscina natural de aguas cristalinas es, sin duda, uno de los enclaves más recomendables para inmortalizar un recuerdo único estas vacaciones.

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Cueva del gato. (Foto: Turismo de Andalucía)

8. Sierra de Castril

La costa Tropical no es el único punto de la provincia de Granada donde poder refrescarse este verano. Enmarcada en la Sierra de Cazorla, lo que se conoce como Sierra de Castril esconde otro de los lugares imprescindibles para visitar este verano. El río que da nombre la formación brota en cascada de un muro calizo formando una piscina natural al pie de la montaña apta para el baño. ¿Lo ideal? Seguir la ruta de la Cerrada de la Magdalena y terminar el paseo con un buen baño en un entorno de postal.

placeholder Cañón del río Castril. (Foto: iStock)
Cañón del río Castril. (Foto: iStock)

9. Sierra de Cazorla, Segura y las Villas

Si pensabas que solo las provincias tocadas por el mar serían un destino refrescante este verano, no podrías estar más equivocado. En pleno epicentro de la producción olivarera, se encuentra el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y La Villas, un paraje de abruptas montañas donde el agua campa a sus anchas, dejando tras de sí barrancos y zonas de baño que son todo un placer para los sentidos.

De entre todas ellas destacan, por ejemplo, la que bordea el río Borosa recorriendo la Cerrada de Elías, cascadas, el nacimiento del propio río o la laguna de Valdeazores; así como la Ruta de la Cerrada del Utrero, en la sierra del Pozo, o la piscina natural de Linarejos que cuenta, además, con una zona recreativa.

placeholder Cascada en el río Borosa. (Foto: iStock)
Cascada en el río Borosa. (Foto: iStock)

10. Embalse de Bornos

De vuelta a Cádiz, el Paraje Natural del Embalse de Bornos incluye una playa homónima recién inaugurada con aguas cristalinas a las que cuesta resistirse. La proximidad del pueblo propicia la existencia de multitud de servicios en la zona que, sumada al hecho de ser todo un paraíso para los amantes de la pesca y el avistamiento de aves, convierten este enclave en otro de los imprescindibles para visitar en Andalucía este verano.

placeholder  Embalse de Bornos. (Foto: Turismo Andaluz)
Embalse de Bornos. (Foto: Turismo Andaluz)

Cuando las altas temperaturas derriten hasta los mercurios, hay lugares que se convierten en auténticos oasis. Llegar el verano y soñar con huir a la playa es todo uno. La idea de un retiro a miles de kilómetros de distancia en algún paraíso exótico suena de lo más evocador pero, reconozcámoslo, el suelo patrio esconde tesoros propios de cualquier imagen de postal. La belleza de las costas españolas atrae cada año a miles de turistas de todo el mundo y -pandemia mediante- registra cifras récord año tras año.

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